MÁS ALLÁ DE LA VÍCTIMA: RESPUESTAS, RESISTENCIAS Y DIGNIDAD FRENTE A LA VIOLENCIA

Dra. Tania Aguirre Solorio

ECOS: Prácticas-Basadas-en-la-Respuesta México

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Entrevista a la Dra. Tania Aguirre por Mtra. Ligia Esther Torres Burgos


Cita recomendada

Torres,          L.         (2026). Más allá de la víctima: respuestas, resistencias y dignidad frente a la violencia [Entrevista a Tania Aguirre Solorio]. Revista de Divulgación Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 8(2), 60-73. https://doi.org/10.22402/j.rdcrfp.unam.8.2.2026.692.60-73   



Resumen

En esta conversación, la Dra. Tania Aguirre invita a replantear las formas tradicionales de comprender la violencia y a cuestionar las ideas que presentan a las víctimas como personas pasivas o incapaces de actuar. Desde el enfoque de las prácticas basadas en la respuesta, explica cómo las personas desarrollan múltiples formas de resistencia y cuidado de sí mismas, incluso en contextos donde sus posibilidades de acción son limitadas. A lo largo de la entrevista, reflexiona sobre los riesgos de patologizar el sufrimiento, la importancia de reconocer la responsabilidad de quienes ejercen violencia y el papel fundamental que tienen las respuestas sociales en la construcción de seguridad, dignidad y justicia. Además, plantea la necesidad de escuchar las experiencias concretas de quienes viven violencia, abandonar fórmulas rígidas de intervención y asumir que la prevención y el acompañamiento son responsabilidades compartidas por toda la comunidad.

Palabras clave: violencia, resistencia, dignidad, respuesta social, justicia social.


Entrevista

Entrevistadora: Bueno, pues buenas tardes, doctora Tania, un gusto estar con usted el día de hoy. Le agradezco mucho el que nos haya concedido este espacio, este tiempo para conversar un poquito. Y bueno, pues entonces, no sé si quiere comentar algo antes de empezar con las preguntas directamente.

Dra. Tania: Pues no, nada más agradecerles también mucho por el interés y la oportunidad de conversar juntas.

Entrevistadora: Muchas gracias, doctora. Bueno, pues vamos a empezar. Igual por ahí van saliendo algunas cosas. Doctora Tania, usted habla de prácticas basadas en la respuesta. Para quienes no conocen este término, ¿por qué es tan importante enfocarnos en cómo responde una persona a la violencia en lugar de solo verla como una víctima pasiva en esto?

Dra. Tania: La idea de… Empezaría igual desde el concepto de prácticas, porque de alguna forma, digo, aunque el lenguaje no necesariamente por sí mismo cambia las realidades, igual hace como una alusión que creo que es importante. Prácticas como que desestabiliza un poco la noción psicologizante de que el trabajo con personas que están siendo… oprimidas de diversas formas como las nociones psicologizantes de que el trabajo tiene que ir sobre la mente las emociones, no porque no sea importante al ratito expandimos más eso pero las prácticas nos sitúan en el nivel de la acción en el nivel de lo que las personas hacen es una práctica, las respuestas y las resistencias, entonces, desde ahí, como que desde mi perspectiva nos sitúa en una conversación distinta, sí que hace como un guiño a otras ideas que no necesariamente se van a la mente o a las emociones. Nuevamente, no porque no sean importantes, sino como un poco para desestabilizar los marcos comunes sobre los que se hace el trabajo con víctimas o personas que perpetran violencia. Y luego las resistencias o las respuestas justamente tiene que ver con… El concepto de víctima es un concepto inestable en el sentido de que ha recibido muchas críticas porque tiene una sedimentación histórica que la sitúa como pasiva, justamente, como que equipara el ser víctima con una… sí, como con cierta pasividad. Este, entonces, bueno, ha habido críticas que creo que es muy importante que son muy importantes y que es relevante tener siempre presentes. Este, muchas personas no se identifican con ese concepto. Digo, yo nunca me refiero a alguien así, no de forma personal. Pero bueno, es como para tener un lenguaje en común. Y se ha propuesto otros conceptos como sobreviviente. Este, que creo que también son muy importantes, pero de alguna forma tampoco capturan otras realidades. Por ejemplo, ¿qué pasa con todas las víctimas que no sobreviven? O también todas las otras respuestas y acciones que no solo están vinculadas a la sobrevivencia. Bueno, son términos inacabados que creo que vale la pena siempre conversarlos y clarificarlos y continuar cuestionándolos. Pero bueno, justo de las concepciones más comunes que hay, respecto a las víctimas es que son pasivas, que no hacen nada para detener la situación de violencia o que no hacen lo suficiente o que no saben qué hacer o que no saben lo que están viviendo, como una falta de conocimiento, falta de acción, casi siempre como en la lógica del déficit, cualquier tipo de déficit psicológico, emocional, de conocimiento, de acción, etc. Entonces la idea de las respuestas y las resistencias recuperan justamente lo que las personas hacen para salvaguardar su dignidad e intentar estar lo más posible seguras en contextos donde no tienen el control de lo que está sucediendo y donde las posibilidades de acción son muy limitadas. Y las respuestas justamente recuperan, perdón que sea redundante, pero cómo las personas  constantemente responden y resisten. No todas las respuestas son resistencias, no somos nosotros y nosotras quienes podemos definir eso. Algunas respuestas son resistencias, pero esas respuestas reflejan habilidades que las personas tienen para, pues, responder a la violencia. Entonces puede ser, bueno, igual podemos hablar más de eso, pero puede ser desde las respuestas más pequeñitas, hasta pues respuestas como coordinadas, planeadas, más grandes. Digo, el nivel de escala nunca es muy útil, ¿no? Las escalas de grande o pequeño no necesariamente son útiles, que no nos toca evaluar, ¿no? Porque las personas responden de una manera u otra. Pero, ya me perdí un poco, pero bueno, las respuestas tienen que ver con recuperar eso, lo que las personas… hacen, piensan, sueñan, recuerdan, recuperan cuando están respondiendo a la violencia.

Entrevistadora: yo creo que justo va de la mano con la siguiente pregunta porque eso pareciera que cuando pensamos en una víctima es como alguien pasivo, que solamente está recibiendo, pero no pensamos como en todo lo que está sucediendo dentro de la persona o bien en algunas acciones, que quizás no son tan poderosas, no sé si sea el término, pero que también contribuyen de alguna manera pues a salvarla un poco no a salvaguardarla. Entonces, la siguiente pregunta dice, a menudo escuchamos que las personas que viven violencia no hacen nada o se quedan calladas. Desde su experiencia, ¿qué formas de resistencia, incluso las más sutiles, solemos pasar por alto quienes estamos fuera de la situación?

Dra. Tania: Si, esta es una pregunta muy importante porque pone en cuestión varias ideas que se asumen respecto a la violencia. Una de las más importantes que me gustaría como nombrar es la premisa de que el hecho de que no pueda detener la violencia no significa que permita que suceda. Y creo que esa afirmación como una ética y una práctica desde donde trabajar es muy, muy importante porque hay un, como que se colapsan dos ideas ahí, ¿no? Como que si las personas no responden, más bien, perdón, no detienen la violencia, significa que la están permitiendo, ¿no? O significa que están consintiendo a ella o significa, digo, en las versiones más perversas, ¿no? De pulsión de muerte o estas cosas significa que la desean o significa que la provocan, etcétera, ¿no? Entonces creo que eso es algo muy importante, ¿no? Y se puede trasladar a otras cosas, ¿no? El hecho de que alguien no respete mis límites no significa que no los tenga, ¿no? El hecho de que alguien… me lastime o no me valore o me minimice, no significa que no tenga autoestima, ¿no? Que de alguna forma también cambia el foco o cambia la atención, ¿no? Solo de la persona que está resistiendo a la violencia, también a los actos de perpetración de violencia por otra persona, ¿no? Entonces, bueno, eso para empezar. Y luego, las cosas que podemos, por ejemplo, no hacer nada es una habilidad.

Pensemos en un contexto, ¿no?, donde alguien, no solo en términos de incidente, ¿no?, que también esa es una de las cosas problemáticas que hay, ¿no?, como enfocarnos en la violencia solo como incidentes, en lugar de entender la violencia como toda una estructura que incluye incidentes de violencia, ¿no?, pero que abarca la realidad y la cotidianidad de las personas. Pero bueno, este… Si pensamos en un incidente o en una situación donde alguien me está agrediendo, me está lastimando, me está aterrorizando, me está confundiendo, el poder no hacer nada habla de un montón de habilidades. Pensar que estás en una situación de riesgo o en una situación, pues lo que sea. El no hacer nada es una habilidad y es una habilidad que está conectada a la evaluación de alguna forma dentro de una circunstancia y momento particular ¿Cuáles son las posibilidades que tengo de actuar, de responder, de hacer cosas que pongan lo menos en riesgo posible tanto mi integridad personal como la de las personas o seres que quiero y que dependen de mí? Entonces, es interesante también las resistencias porque desafían estas nociones… pues como de un locus político tradicional que entiende la agencia y la resistencia, como en estos actos como grandilocuentes y enormes, este, o heroicos, ¿no? También desafía mucho la noción de, de heroicidad, que creo que no es en lo absoluto útil, este, para entender las respuestas y las resistencias, sin embargo, es una idea que, que, que está muy, que es muy dominante, eh, como la víctima que sale del lugar, la víctima que dice que no, etc. Entonces desafía como estas nociones tradicionales de agencia, entendiendo que las respuestas y las resistencias de las personas suceden en contextos de opresión, y entonces desde ahí la agencia no es esta agencia de un ser libre, autodeterminado, con un montón de posibilidades y opciones, de 100 opciones, de las cuales escoge dos, ¿no? sino que la resistencia sucede en contextos de opresión, ¿no? que permiten ciertas acciones y posibilidades y no otras. Entonces, pues las resistencias de las personas pueden incluir cualquier acción que pueda estar ligada a su seguridad, su dignidad, y puede ser desde guardar silencio, permanecer inmóvil… podemos no hacer una división absurda, pero solo por darnos una idea podemos entender las respuestas a nivel espiritual, a nivel mental, a nivel emocional, a nivel físico. Entonces, por ejemplo, mover el cuerpo de una manera, tener un pensamiento, una idea, desconectarse, hacer como que estás de acuerdo, pedir perdón, Todas esas formas de responder que se exploran siempre en las conversaciones con las personas, no de antemano somos nosotras quienes decidimos qué es una respuesta, qué es una resistencia y qué significa, sino que se explora en el contexto de las personas y de la interacción que está sucediendo. Y generalmente las respuestas de las personas revelan que están conectadas a algo, a preservar la dignidad. La dignidad tampoco es un concepto monolítico, es un concepto superpersonal. Puede haber valores compartidos en comunidades, personas, familias, pero bueno, es un concepto también personal y entonces muchas veces las personas hacen alguna acción de resistencia, ¿no? preservando su dignidad. Eso a veces en sacrificio de la seguridad, ¿no? Puede ser que yo te saque la lengua, por ejemplo, ¿no? como una forma de decir no estoy de acuerdo o que haga, por ejemplo, con los ojos así o que me dé la vuelta y te dé la espalda. Y puede ser que eso haga que la persona que me está lastimando, que me está maltratando, responda de una manera más violenta. Bueno, eso no está bien formulado porque pareciera que es mi responsabilidad. Más bien, puede ser que la acción que yo tome de resistencia no vaya alineada con lo que me pone más segura, pero de alguna forma estoy intentando privilegiar mi dignidad por alguna razón, ¿no? o muchas veces también las acciones de resistencia no ponen en riesgo mi dignidad, ¿no? hincarme, pedir perdón por algo que yo no hice, ¿no? pero que de alguna manera eso va a minimizar, ¿no? el daño personal, que sufra más daños, que ponga, que haya más riesgo para mis hijas e hijos e hijes, para mi mascota, para mi familia, para mi trabajo, etcétera. Entonces es importante también eso, ¿no? señalar que la dignidad y la seguridad no siempre van alineadas. Y digo, igual pregúntame más porque creo que dije mucho rollo, pero por lo que es importante para mí señalar esto es porque muchas veces las respuestas y las resistencias son bizarras, son peligrosas, carecen de sentido desde afuera, pero cuando exploramos la acción y el significado que tiene esa acción en conjunto con las personas, vamos descubriendo cuál es la lógica personal y situacional que las personas utilizaron para responder o no de una manera u otra en contextos limitados de opresión.

Entrevistadora: Sí, pensaba un poco que justo el tema es cómo se mira desde afuera, porque desde afuera podríamos pensarlo como en esta lógica tradicional, que la persona debería, esto que comentaba, hacer algo, sacar su escudo y protegerse, salir de su casa agarrando a sus hijos, por ejemplo, ¿no? Y pensar en que otras cosas también pueden ser resistencia y cuidado de su dignidad es como un concepto diferente, como mirar un poco las cosas desde un lugar distinto a como usualmente se mira. Y creo que justo eso hace la diferencia. Y también, como relacionado a esto, usted menciona que hay que hackear las etiquetas que nos pone la psicología tradicional. ¿Cómo afecta a una persona que ha sufrido violencia el ser etiquetada con un trastorno, por ejemplo, en lugar de entender su malestar como una respuesta lógica a lo que ha vivido?

Dra. Tania: Sí. Y ahí nada más quería puntualizar algo, ¿no? Porque el tema de la mirada es mirar desde afuera. Hay una… O sea, y lo digo porque me interesa este tema, ¿no? Hay una… El concepto de dentro-fuera, cuando se habla de violencia, opera mucho, no solo en la mirada desde fuera, sino también, por ejemplo, en ideas como dejar la violencia, como si hubiera un dentro y un fuera, una dentro y una fuera de la violencia.

Entrevistadora: ¿Y el dentro fuera estar en la violencia?

Dra. Tania: El dentro sería estar en la violencia y el fuera sería salir, ¿no? O sea, yo en los espacios donde trabajo encuentro mucho eso, ¿no? como que deje la relación, que haga, como si hubiera un fuera total, ¿no? cuando sabemos que hay personas que han dejado la relación, ¿no? y que siguen viviendo los impactos de la persona perpetradora pues 20 años después, ¿no? Entonces, bueno, ese dentro-fuera vale la pena, pero más que nosotros mirar desde fuera, creo que lo que podemos hacer es acompañar a las personas en lo que su mundo significa para ellas. Porque por más que nos compartan parte de su experiencia, nunca vamos a estar en el adentro, ¿no? No podemos como… ser parte de ese adentro. Entonces, creo que lo que podemos hacer es justo acompañar en los significados.

Y luego, lo importante es hackear como en los sistemas psicologizantes, desde mi perspectiva. Aquí es como un espacio en el que yo intento ser muy cuidadosa, porque hay diagnósticos que son muy importantes para las personas o que les hacen mucho sentido para su realidad y que les explican partes de su experiencia. Entonces, yo nunca… o espero que nunca me permitiría como decidir si un diagnóstico es útil o no y cómo, ¿no? Lo que sí es importante para mí en el trabajo cuando hay diagnósticos es entender ese diagnóstico o esas acciones o esas emociones o esos pensamientos como respuestas que tienen sentido. Yo siempre que trabajo con alguien y que me cuenta algo que yo digo, no entiendo, ¿no? No entiendo por qué hacer esto en lugar de esto. Como que me digo a mí misma, esto tiene sentido en su experiencia. Mi trabajo es entender ese sentido, no decidir, ¿no? Si es útil, no, cómo, hacia dónde. Entonces, como con ese compromiso de seguir el sentido, seguir el significado que tienen las acciones para las personas, entiendo que sus respuestas como respuestas que tienen sentido en su propio contexto y realidad, ¿no? Entonces, muchas respuestas que son patologizadas pues tienen mucho sentido, ¿no? Por ejemplo, por poner la depresión y nuevamente respetando que eso a alguien le pueda hacer muchísimo sentido o el trauma complejo, este, o el síndrome por estrés postraumático, este, que a muchas personas les hace sentido, les permite como, sí, etcétera. Pero tiene sentido para mí decir, si alguien está lastimando tu integridad, tu sentido de pertenencia, tu acceso a la libertad, a los recursos económicos, a tomar decisiones, a lo que quieres hacer con tu vida, pues tiene mucho sentido que estés profundamente triste.

Y entonces ahí hay un movimiento interesante porque si entendemos las respuestas de las personas, si entendemos las acciones de las personas como respuestas y no como efectos, entonces no solo vemos a las personas como agentes responsivos o responsivas, sino que también se desarma un poco la idea de que la patología está dentro de la persona y entonces lo que yo tengo que trabajar o lo que tengo que ver es cómo reparar a esa persona para que pueda responder diferente. Entonces me puedo situar para decir, ¿por qué está respondiendo así? Ah, porque alguien la está agrediendo, ¿no? Y entonces eso hace varias cosas. Por un lado, trae a la persona agresora al contexto, que en la mayoría de los casos de las formulaciones de violencia, la persona perpetradora desaparece, ¿no? Y se convierte la persona víctima en el problema a resolver. Y además entiendo sus acciones y sus respuestas como habilidades, más que déficits psicológicos, emocionales, cognitivos, etcétera, ¿no? Y digo, no, esto tiene sentido, ¿no? En un contexto particular de opresión, etcétera, ¿no? Y entonces puedo pues mirar a la persona, no desde la deficiencia, sino desde las habilidades preexistentes para la dignidad, la justicia, la libertad, la seguridad, etc.

Entrevistadora: Entonces, doctora, si entiendo bien, si una persona que ha sufrido violencia llega y le comenta que tiene depresión o que se siente deprimida, ¿no sería un efecto del… de la vivencia de la violencia, sino sería como una respuesta?, así lo estoy entendiendo.

Dra. Tania: Exactamente, exactamente. Y alguien puede decir, tengo depresión. Por darte un ejemplo, una vez conversé con una mujer que llegó conmigo porque le habían diagnosticado un trastorno alimentario. ¿Cómo se dice ahora ese trastorno? ese diagnóstico, creo que ya avanzó, pero bueno, este, un trastorno alimentario, ¿no? Y entonces, este, entonces cuando empecé a, bueno, cuando empezamos a conversar sobre el tal trastorno, y nuevamente quiero ser muy cuidadosa porque mi trabajo no se enfoca en cuestionar el diagnóstico ni desarmarlo, sino en poder situarlo dentro de la agencia de una respuesta, ¿no? De la, de la infrapolítica de la agencia, no la agencia del ser neoliberal, ¿no? De estas formas de responder. Bueno, entonces como conversando cómo había empezado este trastorno, ¿no? Lo que se fue revelando en la medida que yo la iba siguiendo a ella, en lo que me iba contando, y si quieres ahorita hablamos también algo de revelar, porque eso es también muy problemático, pero fue quedando claro que él quería tener sexo, ¿no? Entre comillas, con ella en las noches y bueno, eran formas de violencia sexualizada. Entonces ella tenía que ser súper cuidadosa, tenía un montón de respuestas y resistencias a hacerse a la dormida, que le dolía la cabeza, etcétera, como un montón de respuestas, pero si ella se despertaba en la noche, él iniciaba como contactos de violencia sexualizada que ella en la noche era mucho más difícil manejar porque había menos pretextos disponibles entonces ella empezó a controlar su ingesta de alimentos y su ingesta de bebidas para no tener que levantarse en las noches al baño y entonces lo que había sido diagnosticado como un trastorno alimentario era una respuesta y una resistencia a la violencia sexualizada de su pareja. Entonces esto no desafía, o sea, a mí lo que menos me importa es, bueno, no lo que menos me importa, pero no desafía el diagnóstico de lo que significa para la persona, pero lo sitúa en contextos más amplios, que trae la responsabilidad de la persona perpetradora al contexto, ¿no? Entonces nos permite ver lo que había sido diagnosticado como un déficit personal o como un diagnóstico o un trastorno personal como una respuesta súper creativa, hábil, por supuesto dolorosa y difícil, porque así son las respuestas en contextos de violencia, pero esa habilidad, esa creatividad, esa forma de responder y resistir se pudo poner al centro en lugar de pasar como un diagnóstico, que además si ese diagnóstico permanece intocado, pues la violencia va a permanecer oculta. Entonces en ese sentido creo que es importante el trabajo con diagnósticos cuando hay violencia, porque además muchas veces también lo que el diagnóstico hace es que oculta la violencia. Oculta la violencia y transforma la violencia en un déficit personal, lo cual es otra forma de violencia terrible.

Entrevistadora: Claro. Sí, justo pensaba con consultantes que llegan y nos… nos exponen algún diagnóstico de esto que si no hacemos una exploración adecuada y que se conecta con esto que nos decía de revelar, que me gustaría que nos lo pudiera explicar un poco, pues podríamos irnos con esta idea de que, ah, claro, es algo que no está funcionando bien en ella, ¿no? Y no realmente entender, como dice, qué es lo que está sucediendo. Entonces, ¿cómo se conecta esto de revelar? ¿Cómo sería? ¿A qué se refiere específicamente, doctora?

Dra. Tania: También aquí hay una tensión importante, ¿no? Creo que es muy importante que nuestro trabajo y nuestra forma de estar en el mundo nunca silencie o contribuya al silenciamiento de las personas. Pero también vivimos en una política del habla que creo que es súper problemática y se refleja en ideas como, ¿por qué no lo dijiste antes?, Es que si no lo dijiste, yo no tenía manera de saber. Es que si no denunciaste. Es decir, como una invitación constante a que las respuestas sociales a la violencia inician cuando una víctima revela su experiencia. Y eso es súper problemático porque sabemos que por las experiencias vividas que nos han contado las personas, que revelar algo… no necesariamente te pone más segura. Incluso puede funcionar diferente. Puede funcionar que tengas menos seguridad, pero que ahora tengas que manejar las respuestas de otras personas al que tú hayas revelado tu experiencia. Y también que hay muchas partes de tu experiencia que no quieres revelar. O no con ciertas personas. Con algunas personas revelas algunas cosas, con otras otras. O prefieres no revelar. La INDIRE, que es la Encuesta Nacional de las Relaciones Familiares, la última nos dice que cerca del 80% de las víctimas de violencia nunca van a revelar su experiencia de violencia a nadie. Y que del 20% que lo revela, la mayoría lo revelan con familiares y amistades. Eso nos dice que el enfoque social que tenemos de, por ejemplo, que la mayoría de presupuestos se va, y esto no quiere decir que esas respuestas no sean importantes, pero que la mayoría del presupuesto se vaya a instituciones públicas o gubernamentales que trabajan con violencia o el enfoque de que las víctimas van a psicoterapia y los terapeutas somos muy importantes, no es verdad, porque la mayoría de las víctimas no están revelando su experiencia y si sí, no lo hacen con profesionales. Entonces eso nos dice que las respuestas de todas las personas son súper importantes cuando se trata de responder a la violencia y el abuso. La respuesta de la vecina, la tía, la amiga, el panadero, el de la basura, el del cafecito, ¿no? Si todas las personas en lugar de asumir que la violencia es una excepción, y esta no es una posición, no es una invitación paranoica, pero sí es como un poco menos inocente en pensar que la violencia es una excepción, y más bien si asumiéramos socialmente que las respuestas a la violencia nos incumben a todas y a todos y que todos tenemos un rol que jugar, en lugar de asumir seguridad, asumiríamos que dentro de nuestros ámbitos de violencia, cotidianidad podemos responder de alguna forma entonces si el güey del cafecito dice pues es probable que a mi café diariamente vengan víctimas de violencia y perpetradoras entonces y personas perpetradas entonces si diario vienen víctimas a mi café aunque no revelen nunca nada ¿Cómo puedo diseñar este espacio para que sea un espacio que contribuya? Porque nunca podemos prometer seguridad, ¿no? La seguridad significa cosas diferentes para cada quien y lo que es más seguro para una persona puede poner en riesgo a otra. Pero ¿cómo puedo contribuir a que este café, ¿no? Contribuya a la seguridad de alguien, ¿no? O por lo menos no perpetúe las excusas a la perpetración de la violencia. ¿Cómo mi vecina puede hacer eso? ¿Cómo el compa de la tiendita? ¿Cómo…? Es decir, entonces, en ese sentido, la sociedad… que no es una sociedad en abstracto, es una sociedad que responde cotidianamente, puede tomar acciones que no impliquen o cuyo prerequisito no sea que las personas revelen algo, sino que activamente estamos cotidianamente asumiendo que estamos en contacto con víctimas y personas perpetradoras y que nos toca hacer algo cotidianamente. Entonces, ya si alguien revela o no, da igual. No da igual porque para esa persona importa, ¿no? Pero yo ya estoy proactivamente, por utilizar un concepto, respondiendo, ¿no? Como… como miembro o miembra de la sociedad, respondiendo a la violencia sin que el prerequisito sea que alguien tenga que revelarme su experiencia. Si yo dentro de mi compañía digo estoy segura y sé que hay víctimas contratadas en este espacio, ¿no? Y yo dejo muy claro, ¿no? En mi política organizacional que no se… que haya apoyos para las víctimas, que si necesitas que tu horario sea flexible, que si necesitas tener acceso a un teléfono privado, si necesitas guardar tus documentos en algún espacio, sin que tengas que revelar la violencia, la compañía te puede ofrecer eso. Entonces es como tomar, pues sí, como proactivamente acciones que no asumen que la violencia es una excepción, sino que está en las personas con las que interactuamos cotidianamente y que podemos tomar acciones. Entonces creo que eso quita la carga de las víctimas para tener que revelar y que lo hagan solo si desean, con quien desean y cuánto desean y lo que desean revelar.

Entrevistadora: Sí, qué interesante. Qué interesante porque no había pensado esto desde ahí y creo que justo se conecta con la siguiente pregunta que es ¿por qué dice usted que la salud mental es también un tema de justicia social? Y cómo influye el entorno, la comunidad, las leyes, el género, en la recuperación de alguien que ha pasado por una situación traumática.

Dra. Tania: Sí, justamente está conectado con eso, ¿no? Como… Si las respuestas sociales que yo recibo me van a… poner en un lugar todavía menos indigno. O sea, por un lado se me pide que revele y luego la fórmula mágica que utiliza todo mundo es la de denuncia, ¿no? Y a veces con las mejores intenciones, pero con un desconocimiento absoluto o una esperanza mal puesta en lo que significa la denuncia, el tiempo que requiere, el dinero que requiere, la indignidad que sucede en los espacios de denuncia y la falta absoluta de resultados que hay, ¿no? Este… Pues muchísimas personas no quieren eso y también muchas víctimas no quieren que haya ese tipo de consecuencias para las personas que las lastimaron, ¿no? Quieren que la violencia se detenga, quieren tener seguridad, quieren tener acceso a vivienda, pero no necesariamente quieren acciones punitivas de ese estilo. Y mandamos, casi siempre suele ser una de las respuestas más comunes, mandar a terapia o mandar a denunciar, ¿no? Este… Pero además, si yo revelo mi experiencia… y las respuestas sociales que recibo es… tienes que aprender a poner límites… tienes un problema de autoestima… porque lo permitiste… o por ejemplo si revelo y de pronto decido… que quiero regresar con mi pareja… que es la persona perpetradora… entonces ahora además de negociar… además de sobrevivir a mi propia experiencia… tengo que… manejar las respuestas sociales… de las demás personas, instituciones, familias, amistades, etc. Entonces, porque además las respuestas sociales son muy prescriptivas, la idea de que la persona tiene que dejar a la persona que la violenta, y eso no siempre es el caso, y no es a nosotras a quien nos toca decir eso. Entonces, si las respuestas sociales consideraran los matices, las complejidades, los múltiples hilos, que suceden en cualquier realidad, la complejidad de cualquier realidad, creo que podríamos dar respuestas sociales mucho más positivas que de hecho construyeran o contribuyeran a la dignidad, la justicia, la libertad, respetando lo que las personas quieren para sus vidas. Creo que, y nuevamente, si entendiéramos lo que las personas tienen que hacer y dejar de hacer por su seguridad y su dignidad, creo que podríamos acompañar mucho más a las personas en lugar de prescribir lo que tendrían que hacer y de antemano decidir qué es violencia, qué se hace con la violencia, cómo se responde, cuál es el curso de acción, qué es útil o no. Es absurdo. Desde nosotros, como decías, desde afuera decidir eso, es absurdo que pensemos que… Entonces, las respuestas sociales podrían contribuir mucho más a la justicia social, a la dignidad de una persona y, por tanto, salirnos mucho más de arreglar la mente o el corazón de las víctimas y generar espacios de respuesta social mucho más útiles, siguiendo a lo que las víctimas nos dicen que es útil. La víctima tampoco es un concepto monolítico, cada realidad es una experiencia y va cambiando con el tiempo lo que voy necesitando y queriendo, etc. Pero también, perdón, y ya con esto cierro esta pregunta, es ¿A quién estamos escuchando cuando estamos diseñando las respuestas a la violencia? Seguimos escuchando los modelos de hace 60 años del ciclo de la violencia, que es súper problemático, ¿no? El de la indefensión aprendida, ahora el que es súper, ¿no? Conocido por todos lados el violentómetro, que es gravísimo, ¿no? O sea, es una herramienta, entre comillas, súper muerta, ¿no? Toda herramienta que sale del contexto de una persona es una herramienta inútil, ¿no? Entonces yo decidir cuál es el riesgo de una persona… Entonces, bueno, perdón, morris, ¿a quién estamos escuchando cuando estamos decidiendo cuáles son las herramientas que son útiles, cuáles son los modos? ¿Estamos escuchando lo que las víctimas nos dicen que es útil, que es inútil o que es perjudicial? ¿O estamos reciclando los modelos que desde la teoría, la psicología, las leyes, creemos nosotros que es útil sin escuchar las realidades concretas de las personas que ya nos están diciendo desde su experiencia vivida personal lo que no sirve y lo que sí sirve?

Entrevistadora: Sí, creo que algo que escucho es como que no deberíamos de irnos con las fórmulas, sino como escuchar la experiencia individual de cada una de las personas para entender en su contexto cómo lo vive, pero además qué es grave y qué no es tan grave, ¿no? Y qué puede resistir o con qué puede convivir y con qué no, como no dar por hecho las cosas, ¿no?

Dra. Tania: Absolutamente, ¿no? Esto de la prevención del riesgo, yo tengo muchísimas muchísimos desacuerdos con la noción de prevención y principalmente con las víctimas, porque la prevención es cerrar las excusas que permitan que las personas perpetradoras permanezcan impunes y que la violencia continúe. ¿Cómo puedo yo saber lo que es riesgoso para alguien? Por ejemplo, hay una mujer, Dorothy, que ella sabía que cuando él empezaba a cambiar los pronombres, la situación se iba a poner mal, ¿no? Entonces, en vez de decir nuestros hijos, decía mis hijos, tus hijos. Nuestra casa decía tu casa, ¿no? Entonces, esas acciones, ella, porque es la más experta en conocer el riesgo y la seguridad que existen en la relación, ¿no? Sabía que algún… episodio, es un concepto muy torpe decir episodio, pero por utilizar y va a suceder, ¿no? Entonces, cuando ella le comunica a la policía, es que está cambiando los pronombres, la policía le dice, ¿y eso qué? Pero si te vas al violentómetro, eso, que de eso está hecho la seguridad y el riesgo, si queremos utilizar ese concepto, son las personas las que nos pueden decir acerca de del riesgo y la seguridad porque conocen los cambios en la respiración, en el tono de voz, en la forma de caminar, en cómo te pasan las cosas, en cómo te habla, en lo que va a pasar en el día. Pero en cambio el violentrómetro es un instrumento completamente osificado, ¿no? Que nos dice, esto es más riesgo, esto es menos riesgo, si esto está acá. Entonces, ¿no? Sabemos que una persona perpetradora puede, ahora que estuvimos dando unas sesiones de los riesgos del estrangulamiento, este… puede pasar de un día decirte una palabra violenta, al día siguiente estrangularte, ¿no? Y el violentómetro pone estas, por poner una herramienta, ¿no? O sea, puede haber, pero entonces exactamente esas herramientas no responden a la experiencia vivida, son instrumentos que utilizamos nosotros igual para apaciguar, pues no sé, nuestra propia incertidumbre, ¿no? Porque creo que hay una tendencia, pues sí, de las respuestas incertidumbre, profesionales o profesionalizadas a perseguir la certidumbre. Y eso no es posible en la experiencia vivida. No hay certidumbre. Porque la violencia cambia, las tácticas de violencia cambian, por lo tanto, las respuestas y las resistencias tienen que cambiar.

Entrevistadora: Y eso me hace pensar, doctora, si alguien de nuestros lectores tuviera un familiar, un amigo que sospechara que está sufriendo violencia, ¿cuál sería la mejor manera de acercarse sin juzgar, respetando su dignidad y siguiendo un poco como estos, no sé si decir principios, pero estas ideas que nos está regalando en esta conversación? ¿Qué podría hacer una persona cualquiera que sospecha que su amigo, su vecino, su familiar esté en una situación de violencia?

Dra. Tania:  Nuevamente, esa pregunta creo que es súper importante y al mismo tiempo es peligrosa en el sentido de no puede ser prescriptivo, ¿no? ¿Qué hacer? Creo que es muy importante generar las mayores… ¿Cómo decir? Este, Shuby. Perdón, mi perrito está participando. Este… Las mayores posibilidades que estén a nuestro alcance de ofrecer. Entonces, si es, por ejemplo, desde el silencio, si esa persona no quiere revelar algo, pero dentro de mis posibilidades está, ofrecer posibilidades, ayudarla a citas, llevarla a algún lado, darle un aventón. Yo sé que luego eso parece desconectado de la violencia, pero es que también las nociones que tenemos de lo que es resolver la violencia tiene que ver con resolver lo que sucede en esa interacción, cuando a veces, ¿no? Cuando escuchamos a las víctimas dicen, necesito un paro, necesito que alguien guarde mis documentos, porque él va a destruir las actas de nacimiento, las va a robar, ¿no? Entonces… Como ofrecerte a esas cosas, dar un aventón, ofrecer comida, ¿no? Hacer el súper, no llamarle a horas donde la puedes poner en riesgo porque el perpetrador está ahí. O sea, la mayor cantidad de opciones posibles, ¿no? Digo, aquí no sé si se valga un espacio donde yo trabajo, se llama Inside Exchange y desarrollamos materiales de acceso libre gratuito para todas las personas, y ahí hemos desarrollado materiales, uno se llama Familia y Amistades, que justo tiene que ver desde la experiencia de vida, todos los materiales los hacemos escuchando a la experiencia de vida de víctimas sobrevivientes de violencia, nuevamente sobre lo que es útil, inútil y perjudicial, y ahí nos regalan unas perlas enormes sobre las respuestas sociales de familiares y amistades que han sido útiles o que no han sido tan útiles, o que las han lastimado mucho, ¿no? Y así hay un montón de materiales que más que decidir cómo podemos acercarnos, nos dan ideas de las respuestas que no han sido útiles. Por ejemplo, como es que si no lo dejas yo no puedo seguir siendo tu amiga. Sí, por ejemplo, como ejemplos así. Entonces ahí digo, si lo quieren incluir, y lo comento porque es de libre acceso, es para cualquier persona, los materiales se pueden descargar compartir este etcétera y pues los trabajamos con muchísimo cuidado y dignidad y están basados en la experiencia vivida y vienen muchísimos materiales de reflexión para porque sí claro entiendo que es una pregunta súper importante decir es que quiero ayudar pero no quiero generar más daño no no quiero entrometerme pero esa sola preocupación para mí es muy importante porque es lo opuesto a estas nociones comunes de pues es que no es mi problema ¿Qué pasa si me meto? Y esta idea súper común, ¿no? Es que yo me metí y me dijo que no me metiera, ¿no? Pues sí, porque a lo mejor no quiere tu respuesta respecto a lo que está pasando en ese momento. Pero a lo mejor sí necesita, ¿no? Que le compres saldo para el celular. Sí necesita que pases por los niños a la guardería. Sí necesita que estés disponible por si pasa algo el fin de semana. Sí necesita que… No sé, ¿no? Como ejemplos así.

Entonces, digo, creo que no de una muy buena respuesta porque es que a veces me preocupa como ser prescriptiva, pero creo que el interés es muy importante, como nunca perder el interés de qué puedo hacer, creo que la desesperanza, decir, pues ese no es mi problema, eso no me está pasando a mí, eso no me incumbe, es pues de las respuestas más chafas, que podemos encontrar. Entonces, no perder el interés y hacerlo abriendo lo más posible posibilidades y siempre siguiendo lo que las personas nos dicen que necesitan. Si no nos quieren contar no puede ser, está bien el silencio, si nos quieren contar solo partes, etc. Para mí es importante dejar eso, como que la persona no tenga que comprometerse a nada conmigo, no tenga que comprometerse a dejarlo, no tenga que comprometerse a ir a terapia, no tenga que comprometerse a tener que seguirme contando, que no haya como que mis expectativas de lo que debe de hacer que no sean las que lideren, sino lo que ella necesita y lo que ella sabe sobre su seguridad, su dignidad y lo que quiere para su vida.

Entrevistadora: Sí, yo creo que es como una respuesta muy amplia, ¿no? Pero a mí me da mucho sentido como saber que más bien es como estar para lo que la otra persona pueda necesitar, ¿no? Como abrir, como estas opciones y bueno, estar ahí para lo que ella necesite, ¿no? me suena bastante así

Dra. Tania: creo que se conecta con lo que te decía las respuestas sociales por yo como familiar y amigo puedo este preguntarme eso en mis espacios cotidianos de trabajo, ¿cómo puedo? ¿Puedo entrar a estos espacios y leer las experiencias de las personas? Basarme en lo que ya nos dicen que es útil, inútil, ¿no? Si tengo un teléfono de emergencias en mi café, si… No sé, si me va a decir, ah, ya te fuiste de puta con el de la basura. Entonces… Saber que puedo dejar la basura allá afuera sin estar en contacto con él y que la van a recoger. Es decir, ¿cómo podemos ser creativas como respondedoras y respondedores sociales cotidianamente sabiendo que todos los días estamos en contacto con víctimas de violencia y con perpetradores? ¿Cómo como una compañía chiquita puedo dejar claro mi posicionamiento respecto a la dignidad de las víctimas? Sí, como que se conecta con esto que hablábamos de las respuestas sociales.

Entrevistadora: Sí, sí, sí. Doctora, con el tiempo, los años que tiene acompañando casos de violencia, ¿qué es lo que más le ha enseñado el ser humano, no sé si decir la humanidad, sobre la capacidad de preservar la dignidad y reconstruir la vida?

Dra. Tania: Pues yo creo que es… Voy a poner una tensión aquí también importante. Creo que por un lado esa… No sé si lo definiría como una capacidad. Déjamelo, pienso. O sea, a lo mejor sí como una capacidad. Es que luego lo problemático de capacidad es que pensamos que unas personas tienen más capacidad que otras. Entonces no sé si utilizaría capacidad. Tampoco sé que otro utilizaría, pero… Lo que las personas hacen para preservar su dignidad, y lo han hecho a lo largo de toda la historia, y la dignidad de otras personas, yo creo que es infinito. Por otro lado, tampoco romantizaría la preservación de la dignidad. A veces preservar la dignidad viene con costos jodidísimos. y también me han enseñado eso mis consultantes, ¿no? alguna vez hice alguna pregunta sobre dignidad y me dijo ¿de qué dignidad estás hablando? o sea, yo me he humillado de las peores maneras, creo que también es importante como no romantizar ningún concepto. Desempacar junto con las personas si ese concepto es relevante o no y cómo y cuándo, ¿no? porque puede ser relevante en una conversación y la próxima semana dejó de serlo. Pero al mismo tiempo en mi trabajo, como que me dicen mucho, ¿no? Pero cómo, sí, un poco cómo encuentras esperanza, cómo sigues trabajando, ¿no? Por un lado, uno, creo que la esperanza no es lo que guía mi trabajo, pero por otro lado, depende lo que escuchas en las conversaciones, ¿no? O sea, escuchamos relatos súper duros, pero también las respuestas y las resistencias y las formas creativas en que las personas responden y resisten. Y eso es muy importante. Es muy importante también recuperar eso, no solo las historias de violencia, sino las formas de resistencia. Mientras al mismo tiempo no las romantizamos y tenemos siempre claro que la resistencia, por más conmovedora e importante que sea, no suple a una vida basada en la dignidad la seguridad, la justicia y la libertad.

Entrevistadora: Yo quisiera preguntarle así para finalizar, porque a mí me parece un tema muy amplio y creo que podríamos platicar muchísimo del tema. Pensando un poco en el público en general a donde puede llegar esta entrevista y que algunos, algunas son estudiantes de psicología, otras seguramente familiares o amigos cercanos. Cuando hablamos de violencia, ¿qué deberíamos de tener muy en mente? Como para no repetir esta mirada muy tradicional sobre la violencia, sobre las víctimas o las personas que la sufren y las personas que la perpetran. Como profesionales del ámbito de la psicología, ¿qué deberíamos de tener en mente a la hora de hablar de violencia?

Dra. Tania: Es una pregunta muy chula porque… siempre tenemos marcos, siempre pensamos la violencia de alguna forma. O sea, la pregunta de ¿qué es violencia? Es una pregunta que todos tenemos algunas ideas. Entonces es muy importante preguntarnos ¿cómo estoy pensando la violencia? Y toda una respuesta que parece muy sencilla, pero que a mí me gusta muchísimo. Y es, la violencia es una interacción. Y esa premisa es súper importante. La violencia no es un concepto mental, no es un tema de personalidad, es una interacción. Es una interacción donde una persona o un grupo de personas deciden lastimar, deciden, la violencia es unilateral, la violencia es una decisión, es una elección, deciden lastimar a otra persona, abusar de otra persona, violentar a otra persona, y esa persona responde y resiste. Si te fijas, es una fórmula, porque es una palabra torpe, parece sencilla, pero no es, porque si partimos de que es una interacción, entonces podemos explorar la interacción. Y no es una interacción solo donde una persona hace algo, sino la persona que está siendo lastimada responde. Y la persona que está violentando a otra se anticipa a esa respuesta para suprimirla y responde a la respuesta de esa persona y esa persona responde. Entonces, y esto sucede en contextos sociales más amplios donde las respuestas de las personas que están alrededor son súper importantes. No sé si esto es útil o si quieres que diga algo, o sea, si quieres que diga más. Pero eso para mí es muy importante, porque por un lado, si es una interacción, no podemos perder de vista a la persona perpetradora que casi siempre, como ya dije, se borra del contexto y entonces se transforma en cómo poner bien la mente de las víctimas o el corazón de las víctimas o lo que sea. No desaparece, pero también incluye las respuestas y las resistencias en contextos, lo que yo lo que llamo la lógica personal y situacional. Las personas responden a la violencia en su lógica personal, y de la situación en ese contexto particular. Y las respuestas de los demás importan. Entonces es como una, o sea, se van tejiendo un montón de, se van aventando hilos, ¿no? Y tejiendo hilos que van siendo importantes en esa interacción. Entonces creo que eso es útil.

Entrevistadora: Sí, también me parece útil. Sí, sí. Desde dejar de ver a la víctima como alguien pasivo, desde entender esto que es una interacción, la parte de la justicia social me parece muy, muy importante, ¿no? Lo que podemos hacer desde nuestro lugar como simples mortales, ¿no? Y bueno, también como repensarnos quienes estamos en el ámbito de la salud mental, cómo estamos viendo estos… estas situaciones estas circunstancias justo como para estar preparados también para ayudar en la medida de nuestra capacidad y también de lo que la persona requiera eso me queda súper claro de la conversación.

Dra. Tania: Y sabes que acentuar eso, la violencia es una elección. Y esa es otra de las ideas que es súper desafiante en los espacios, es súper desafiante y luego no. ya que la empieza uno como a conversar no tanto, pero es como no, o sea, pero es que se salen de control, pero es que ven todo en rojo, pero es que todas esas ideas, ¿no? Son súper problemáticas porque lo que hacen es posicionar a las personas perpetradoras como estos, si lo ponemos, por ejemplo, en la violencia de los hombres contra las mujeres, pues posicionan a los hombres como estos seres, como víctimas de la biología, víctimas de la cultura, víctimas de lo que sea, que no pueden hacer nada respecto a su uso de la violencia. Y en mi trabajo proponemos que es súper importante trabajar desde la dignidad también con las personas perpetradoras. Y la dignidad tiene que ver con reconocer que pueden decidir diferente y que deciden que la violencia es una decisión dentro de otras posibilidades que tienen de actuar. y de responder. Y eso también pasa prácticamente desapercibido. Si pensamos en estudiantes de psicología, cuando yo estudié, pues nunca, no se habla de la violencia como una decisión. Entonces creo que eso también puede ser como un espacio muy importante de poner siempre al centro, porque eso empieza a desarticular ya desde entrada un montón de ideas problemáticas que hay alrededor de la violencia.

Entrevistadora:  Claro. Sí. Doctora, pues le agradezco muchísimo su tiempo ha sido una conversación muy enriquecedora y bueno, pues le agradecemos todos desde la revista y espero que a todos los lectores les sea útil saber de esto, escuchar de esto que es novedoso, diferente, y que seguro que puede contribuir mucho también, pues justo en la justicia social, en modificar un poco estas ideas que tenemos sobre la violencia, y hacer un poquito un cambio en la medida de lo posible. Le agradezco mucho, doctora.

Dra. Tania: Al contrario, muchísimas gracias, Ligia, y cualquier cosa que necesites que aclare, porque luego me echo rollos me dices y con mucho gusto lo aclaro.


Declaración de originalidad: la autora declara que este manuscrito es original e inédito, no ha sido publicado previamente y no se encuentra sometido simultáneamente a evaluación en otra revista.

Contribución de autoría: Ligia Esther Torres Burgos Realización de entrevista y transcripción de la misma.

Conflicto de intereses: La autora declara no tener conflictos de interés relacionados con la entrevista realizada.

Financiamiento: Esta entrevista no tuvo financiamiento alguno. 

Consideraciones éticas: La entrevista se realizo previo acuerdo con la Dra. Tania, siguiendo los principios de respeto y participación voluntaria.

Disponibilidad de datos: Los datos que respaldan esta entrevista (grabación de video) fue enviada también al editor de la revista para su resguardo y correcta revisión.

Uso de inteligencia artificial: La autora declara que se utilizó Chatgpt para la elaboración conjunta del resumen de la entrevista, además del uso de herramienta de IA para la transcripción de esta, haciendo el cotejo del video y la transcripción realizada. 

Derechos de autor: La autora conserva los derechos morales de la obra y autoriza a la Revista de Divulgación Crisis y Retos en la Familia y Pareja la publicación del manuscrito conforme a la licencia Creative Commons vigente de la revista.


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