{"id":867,"date":"2022-06-27T07:00:48","date_gmt":"2022-06-27T07:00:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/?p=867"},"modified":"2022-06-28T14:17:07","modified_gmt":"2022-06-28T14:17:07","slug":"el-lado-tacito-del-maltrato-infantil-una-palabra-duele-mas-que-un-golpe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/el-lado-tacito-del-maltrato-infantil-una-palabra-duele-mas-que-un-golpe\/","title":{"rendered":"EL LADO T\u00c1CITO DEL MALTRATO INFANTIL \u00bfUNA PALABRA DUELE M\u00c1S QUE UN GOLPE?"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns has-2-columns is-layout-flex wp-container-3\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"140\" height=\"140\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Mari\u0301a-Victoria-Bermu\u0301dez.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-974\"\/><figcaption>Lic. Mar\u00eda Victoria Berm\u00fadez<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><a href=\"mailto:vikibermudez@hotmail.com\">vikibermudez@hotmail.com<\/a><\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"140\" height=\"140\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Romina-Paula-Prandoni.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-975\"\/><figcaption>Romina Paula Prandoni<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><a href=\"mailto:rominaprandoni@gmail.com\">rominaprandoni@gmail.com<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Universidad de Flores (UFLO)<\/p>\n\n\n<p><strong>Cita recomendada:<\/strong><\/p>\n<p>B\u00e9rmudez, M., &amp; Prandoni, R. (2022). El lado t\u00e1cito del maltrato infantil \u00bfUna palabra duele m\u00e1s que un golpe?. <em>Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 4<\/em>(1), 38-42. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.4.1.2022.443.38-42\">https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.4.1.2022.443.38-42<\/a><\/p>\n\n\n<p><strong>Resumen:<\/strong> A lo largo\nde la historia el maltrato infantil fue un tema relevante a considerar. Si bien\nse ha evolucionado en la protecci\u00f3n y cuidado del ni\u00f1o, ni\u00f1a o adolescente, a\u00fan\nqueda entender y visibilizar aquellos maltratos como el psicol\u00f3gico y emocional\nque da\u00f1an la estructura ps\u00edquica de los mismos, con las consecuencias que\nacarrea en su entorno social y su desarrollo individual. Siendo todos los tipos\nde maltratos, tales como el f\u00edsico, sexual, negligente, emocional, ps\u00edquico,\nfactores de alto riesgo en la infancia, hoy en d\u00eda, m\u00e1s all\u00e1 del avance en el\ntema, se considera que el maltrato psicol\u00f3gico y emocional se ha ignorado y\nnaturalizado, pero queda subrayada la necesidad de entender que merece la misma\nimportancia que el maltrato f\u00edsico, tanto en su prevenci\u00f3n como en su detenci\u00f3n\npara propiciar una vida saludable para ellos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Palabras\nclaves<\/em><\/strong><em>: maltrato,\nmaltrato psicol\u00f3gico, maltrato emocional, abuso, infantes.&nbsp; <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Socialmente se acostumbra a visualizar internamente un golpe o da\u00f1o f\u00edsico cuando se habla de maltrato infantil, que si bien lo es y existe, se presentan otras maneras lastimosas de dirigirse a un ni\u00f1o o ni\u00f1a que entra dentro de lo que es el maltrato y generalmente queda naturalizado. <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Atravesando\nla historia del maltrato y navegando por las distintas definiciones del mismo,\nse intentar\u00e1 poner de manifiesto que las consecuencias del maltrato psicol\u00f3gico\ny emocional, pueden ser tan o m\u00e1s graves que el maltrato f\u00edsico o abuso sexual,\napartando al ni\u00f1o en su evoluci\u00f3n biopsicosocial saludable esperable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desarrollo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Un hijo y un esclavo son propiedad de los\npadres y nada de lo que se haga con lo que es propiedad es injusto, no puede\nhaber injusticia con la propiedad de uno<\/em>\u201d es lo que dec\u00eda Arist\u00f3teles 400\na\u00f1os A.C. Para entender el maltrato es fundamental entender que la posici\u00f3n del\nni\u00f1o dentro de una sociedad fue cambiando a lo largo de la historia de la\nhumanidad; muchas conductas hacia los ni\u00f1os que antes se permit\u00edan, se\njustificaban, hoy se consideran atroces.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>S\u00edndrome del ni\u00f1o golpeado<\/strong>, as\u00ed\u0301\nlo describi\u00f3\u0301 por primera vez en 1868, en Paris, el m\u00e9dico legista, Tardieu, al\ncomprobar golpes y quemaduras en las autopsias de 32 ni\u00f1os. Pero este concepto\nfue publicado por escrito, casi un siglo despu\u00e9s, en 1962 por Kempe y\nSilverman, luego de analizar m\u00e1s de 300 casos de ni\u00f1os en un hospital de\nColorado; y defin\u00edan este s\u00edndrome como el uso de la fuerza f\u00edsica no\naccidental, orientada a herir al ni\u00f1o, por parte de sus padres o cuidadores (Guti\u00e9rrez\nD\u00edez, Mill\u00e1n de las Heras, 2000). Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en 1963, Fontana, Donovan\ny Wong ampl\u00edan este concepto y toman en consideraci\u00f3n la agresi\u00f3n emocional o\nnegligencia, por lo que se reemplaz\u00f3\u0301 el termino golpeado por maltratado, y lo\ndeterminaron como un cuadro cl\u00ednico que: \u201c<em>abarca\nun amplio espectro que va desde la privaci\u00f3n de las necesidades del ni\u00f1o (cari\u00f1o,\ncomida, vestido, refugio, cuidados m\u00e9dicos, etc.) pasando por la falta de est\u00edmulos\npara su desarrollo psicol\u00f3gico normal, hasta la producci\u00f3n de traumatismos f\u00edsicos\nintencionados con resultado de muerte en muchos casos<\/em>\u201d (Guti\u00e9rrez D\u00edez,\nMill\u00e1n de las Heras, 2000).<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de\nevidenciar el maltrato y ponerlo en concepto, aparecieron distintas\nclasificaciones que ampliaban el panorama para actuar sobre estas situaciones,\ny generar herramientas desde un lado profesional pero a partir de su difusi\u00f3n,\ndesde un lado social tambi\u00e9n, para la prevenci\u00f3n del maltrato. Sin olvidar que\nun ni\u00f1o maltratado, sin una red de contenci\u00f3n que valide su experiencia y lo\nexima de toda culpa, puede convertirse en un adulto maltratador.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender\nlos tipos de maltrato que se quieren visualizar en este art\u00edculo, primero se\ndebe definir el concepto de maltrato en general. Definiendo \u00e9ste como un\nagravio f\u00edsico y\/o mental, y\/o abuso sexual, y\/o trato negligente a todo\nindividuo menor de edad, cuyos adultos que sean responsables del cuidado o\nest\u00e9n a cargo del mismo, son los que le ocasionen da\u00f1os o amenazas reales para\nsu salud, supervivencia, bienestar tanto f\u00edsico como mental y dignidad poniendo\nen peligro el desarrollo esperable del ni\u00f1o (Barilari, Beigbeder de Agosta,\nColombo, 2005).<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, la\nConstituci\u00f3n de la Naci\u00f3n Argentina (1994) reconoce el maltrato como la\nviolencia, perjuicio o abuso, ya sea f\u00edsico o mental, negligencia, explotaci\u00f3n,\npor parte de la persona responsable del cuidado del ni\u00f1o (UNICEF, 2000, citado\nen Losada, 2011).<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de los\ntipos de maltratos se encuentran el maltrato f\u00edsico, siendo este el m\u00e1s\nvisibilizado, el maltrato psicol\u00f3gico o emocional, abuso sexual, desatenci\u00f3n,\nnegligencia y explotaci\u00f3n comercial o de otro tipo que causen o puedan causar\nun da\u00f1o a la salud, desarrollo, dignidad del ni\u00f1o o poner en peligro su\nsupervivencia en el contexto de una relaci\u00f3n de responsabilidad, confianza o\npoder (Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, 2010, p.1).<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante\nresaltar que no solo el trauma f\u00edsico lesiona o da\u00f1a a un ni\u00f1o, sino que los\notros tipos de maltrato como antes nombramos, el emocional, psicol\u00f3gico y la\nnegligencia, pueden afectar en la personalidad y las conductas del infante y\npor eso la importancia de desarrollar cada uno de ellos. Los diferentes\nmaltratos, en su gran mayor\u00eda, est\u00e1n relacionados de manera estrecha,\nocasionando en grandes rasgos dificultades en la escolaridad de los mismos,\ntanto en su plano cognitivo como en el social y respondiendo con actitudes de\nagresi\u00f3n y retraimiento, manifestando angustia a trav\u00e9s de llantos o\ndecaimiento, manteniendo la mirada perdida.<\/p>\n\n\n\n<p>Se puede definir al maltrato emocional o psicol\u00f3gico como aquel en donde el responsable cuidador del ni\u00f1o no cumple los roles necesarios para cubrir las necesidades b\u00e1sicas de \u00e9ste, donde hay carencia de disponibilidad, falta de respuestas ante la demanda del infante, sobre todo en las conductas sociales de este (Losada, Porto, 2019). Tambi\u00e9n se puede notar falta de atenci\u00f3n o desinter\u00e9s en las actividades diarias del mismo. No le presta atenci\u00f3n, lo ignora, no le brinda amor, lo insulta, desaprueba y lo culpa de todo hecho. En caso de tener hermanos, lo trata de manera desigual a ellos. No le preocupa lo que hace, tolera cualquier comportamiento de este sin ponerle l\u00edmites y lo sobre exige por sobre sus capacidades f\u00edsicas, intelectuales y ps\u00edquicas.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>Las\ncaracter\u00edsticas generales de estilos parentales de estos padres o cuidadores\npueden asociarse en su mayor\u00eda, a caracter\u00edsticas como el rechazo verbal, el\nmenosprecio y desvalorizaci\u00f3n excesiva y sobre todo, formar relaciones basadas\nen el temor o disciplina severa. Tienden a ser personas con depresiones o que\npresentan problemas con el consumo de alcohol y drogas.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nnegligencia emocional, a diferencia del maltrato psicol\u00f3gico o emocional, es en\nla cual los responsables del ni\u00f1o renuncian a su rol como tal. Se muestran\nausentes en todo tipo de actividades de estos, tanto en sus actividades diarias\ncomo en las iniciadas por \u00e9l. No atienden a las necesidades b\u00e1sicas de este, no\nhay demostraciones de cari\u00f1o, de estabilidad, seguridad, apoyo, estimulaci\u00f3n. Lo\nlimitan constantemente en su crecimiento emocional e intelectual, lo confunden\ny\/o atemorizan, generando desconfianza e inseguridad. No le permite concurrir a\neventos sociales, aisl\u00e1ndolo de las relaciones con otros (Losada, Porto,\n2019).&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>Es importante\ndiferenciar entre maltrato emocional y psicol\u00f3gico, siendo este primero una\nrespuesta emocional inapropiada y sostenida hacia el ni\u00f1o, causando dolor a\neste como por ejemplo por medio del miedo, la humillaci\u00f3n, la ansiedad y la\ndesesperaci\u00f3n. No permitiendo al infante manifestarse de una manera espont\u00e1nea\ncon sentimientos positivos y adecuados para su edad y causando contrariamente\nun deterioro emocional en donde lo reprime de expresar libremente sus\nemociones, derivando en efectos graves para su desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, el\nmaltrato psicol\u00f3gico se lo denomina como una conducta sobre todo sostenida en\nel tiempo, de manera repetitiva y persistente. Son conductas inapropiadas las\ncuales se repiten de manera cr\u00f3nica, como por ejemplo la violencia dom\u00e9stica,\nlos insultos, mentiras etc. Todas estas conductas da\u00f1an y disminuyen el\npotencial del ni\u00f1o tanto en su potencial creativo como en el desarrollo de sus\nfacultades, lo cual lo imposibilitan de manejar su medio ambiente de manera\nadecuada, lo confunde y lo hace manifestarse de manera insegura, afectando\nseveramente su educaci\u00f3n y bienestar en general (Santanta Tavira, Sanchez\nAhedo, Herrera Basto, 1998).<\/p>\n\n\n\n<p>Losada, y\nMarmo (2020), explican que cuando el infante se encuentra desprovisto de\ncontenci\u00f3n frente a una situaci\u00f3n de maltrato, refuerza la culpa y el dolor,\nqueda indefenso ante consecuencias que pueden ser destructoras. Por lo tanto,\nes fundamental aceptar y validar la realidad que cuenta este y como lo\nvivencia, para protegerlo y que pueda recuperarse; en este sentido el amor y el\napoyo son recursos protag\u00f3nicos. En caso contrario, si el cuidador no mantiene\nun v\u00ednculo afectivo que\nlo sostenga, deja su futuro comprometido. <\/p>\n\n\n\n<p>Por otra\nparte, las autoras declaran que el maltrato infantil debilita la autoestima del\nni\u00f1o, y pueden aparecer en \u00e9l, s\u00edntomas, desde estr\u00e9s postraum\u00e1tico hasta\ndes\u00f3rdenes en la personalidad, trastornos en el sue\u00f1o y en la alimentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Castex\n(1997) el da\u00f1o ps\u00edquico puede definirse como: \u201cun deterioro, disfunci\u00f3n,\ndisturbio o trastorno, o desarrollo psicogen\u00e9tico, que afectando sus esferas\nafectivas y\/o intelectiva y\/o volitiva, limita su capacidad de goce individual,\nfamiliar, social y\/o recreativo\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A partir de\nlo desarrollado anteriormente, se puede concluir que los ni\u00f1os maltratados\nps\u00edquica y emocionalmente, pueden entonces, sufrir un da\u00f1o ps\u00edquico que ti\u00f1a\nlas experiencias que vaya acumulando a lo largo de su evoluci\u00f3n, inclin\u00e1ndose\nm\u00e1s a una baja calidad de vida, repercutiendo en su entorno biopsicosocial; por\nlo que es fundamental que el mismo sane para vivir una vida plena. Y\nconsideramos de mayor relevancia visibilizar y darle la importancia que merece\nestos tipos de maltratos en pos de prevenir conductas inadecuadas que limitan un\ndesarrollo pleno de un infante hacia su adultez. <\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto,\nlas autoras de este art\u00edculo consideran que una palabra o una conducta\ndespectiva o desvalorizante, por parte de aquella persona que debe brindar\namor, cuidado, protecci\u00f3n y respeto, puede da\u00f1ar tanto o m\u00e1s que un golpe.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Barilari, Z., Beigbeder de\nAgosta, C. y Colombo, R. (2005). <em>Abuso y maltrato infantil. Inventario de\nfrases revisado (IFR).<\/em> Cauquen Editora.<\/p>\n\n\n\n<p>Castex, M. (1997). <em>Da\u00f1o\nps\u00edquico y otros temas forenses. <\/em>Editorial Tekn\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Guiterrez Diez, P., Mill\u00e1n\nde las Heras, J. (2000). Reconocimiento del maltrato infantil en el \u00e1mbito\nm\u00e9dico. Actuaci\u00f3n perjudicial en Atenci\u00f3n Primaria. \u200b<em>Revista Pediatr\u00eda\nde Atenci\u00f3n Primaria, 2<\/em>(8), 81-100.<\/p>\n\n\n\n<p>Losada, A.V. y Marmo, J.\n(2020). <em>Manual de psicolog\u00eda de la familia. <\/em>Educa.<\/p>\n\n\n\n<p>Losada, A.y Porto, M.\n(2019). <em>Familia y Abuso Infantil.<\/em> <a href=\"https:\/\/repositorio.uca.edu.ar\/bitstream\/123456789\/12366\/1\/familia-abuso-infantil.pd\">https:\/\/repositorio.uca.edu.ar\/bitstream\/123456789\/12366\/1\/familia-abuso-infantil.pd<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Organizaci\u00f3n Mundial de la\nSalud. (2010). <em>Maltrato infantil. Nota descriptiva No 150. <\/em><a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\/news-room\/fact-sheets\/detail\/child-maltreatment\">https:\/\/www.who.int\/es\/news-room\/fact-sheets\/detail\/child-maltreatment<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Santanta Tavira, R., Sanchez Ahedo, R., &amp; Herrera Basto, E. (1998). El maltrato infantil: un problema mundial. <em>\u200bSalud P\u00fablica de M\u00e9xico, 40 (<\/em>1), 58-65. <br><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Esta revista es una publicaci\u00f3n semestral en espa\u00f1ol, arbitrada, de acceso abierto y licenciamiento <em>Creative Commons<\/em>; puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direcci\u00f3n electr\u00f3nica. De otra forma requiere permiso previo por escrito.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>vikibermudez@hotmail.com rominaprandoni@gmail.com Universidad de Flores (UFLO) Cita recomendada: B\u00e9rmudez, M., &amp; Prandoni, R. (2022). 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