{"id":693,"date":"2021-12-16T07:00:47","date_gmt":"2021-12-16T07:00:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/?p=693"},"modified":"2022-06-27T14:39:42","modified_gmt":"2022-06-27T14:39:42","slug":"la-masculinidad-contemporanea-y-los-desafios-para-su-constitucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/la-masculinidad-contemporanea-y-los-desafios-para-su-constitucion\/","title":{"rendered":"LA MASCULINIDAD CONTEMPOR\u00c1NEA Y LOS DESAF\u00cdOS PARA SU CONSTITUCI\u00d3N"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"218\" height=\"278\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Captura-de-Pantalla-2021-12-09-a-las-1.20.21.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-716\"\/><figcaption> Alma Minerva Moreno Puente<br> Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas <br>Doctora en Psicoan\u00e1lisis por la Universidad Intercontinental de la ciudad de M\u00e9xico.<br>Docente Investigador de tiempo completo de la Unidad Acad\u00e9mica Psicolog\u00eda (UAP) de la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas (UAZ). <br><br><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"220\" height=\"290\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Captura-de-Pantalla-2021-12-09-a-las-1.19.51.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-717\"\/><figcaption> Estela Reveles Rodr\u00edguez<br> Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas <br><br>Doctora en Psicoan\u00e1lisis por la Universidad Intercontinental de la ciudad de M\u00e9xico.<br>Docente Investigador de tiempo completo de la Unidad Acad\u00e9mica de Psicolog\u00eda (UAP) de la Universidad Aut\u00f3noma de Zacatecas (UAZ). <br><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>Cita recomendada:<\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --> <!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Moreno A. y Reveles E. (2021). La masculinidad contempor\u00e1nea y los desaf\u00edos para su constituci\u00f3n. <em>Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 3<\/em>(2), 45-50. https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.redes.unam.3.2.2021.412.45-50<\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>El objetivo principal de este trabajo es analizar el concepto de masculinidad y los desaf\u00edos que hoy en d\u00eda exhortan a los ni\u00f1os y adolescentes para constituirse como varones. Si bien es cierto que el concepto de masculinidad no es propio de la teor\u00eda Psicoanal\u00edtica, consideramos notables las aportaciones realizadas sobre este constructo, por lo que en este trabajo se revisa el concepto de identidad ps\u00edquica como un pilar en la construcci\u00f3n de la masculinidad, a partir de la relaci\u00f3n que establecen los padres hacia el hijo y el rol que le asignan dentro de la familia, en la escuela y en el entorno sociocultural. Tambi\u00e9n se analiza el proceso de transformaci\u00f3n en el que se encuentra el concepto de masculinidad actualmente y los desaf\u00edos complejos y contradictorios a los que se enfrentan los varones. Igualmente se expone el concepto de nueva masculinidad o masculinidad contempor\u00e1nea como resultado de esta transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong> Identidad<br>ps\u00edquica, psicoan\u00e1lisis, masculinidad contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Hist\u00f3rica y socialmente la construcci\u00f3n del concepto de masculinidad hace referencia a una hegemon\u00eda, es decir, el var\u00f3n debe ejercer poder y superioridad hacia las mujeres como a otros hombres. En la actualidad se atraviesa una crisis en la construcci\u00f3n de la masculinidad pues los desaf\u00edos sociales y culturales que se encomiendan a los varones implican paradojas que impiden una comprensi\u00f3n homog\u00e9nea. Por una parte, queda asentado que el hombre tiene el poder, la dominaci\u00f3n, la competencia y el control, debe mostrarse agresivo ante otros varones, todo ello como emblema de virilidad, rechazando exponer sus afectos y emociones porque se consideran signos de feminidad, y deben ser evitados. Por otra parte, se les exhorta a la sensibilidad y, a la vulnerabilidad afectiva.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>De igual manera, Lartigue (2009) dice que aun existen hombres enganchados en los estereotipos tradicionales de la masculinidad, pero otros desean romper con los mandatos hegem\u00f3nicos de g\u00e9nero, manifiestan el deseo de ser diferentes a sus padres por lo que han comenzado a involucrarse en el cuidado y crianza de sus hijos\/as, as\u00ed como en establecer relaciones m\u00e1s profundas e igualitarias con su pareja.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Desarrollo<\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Desde el aspecto biol\u00f3gico, lo masculino nos dirige a mencionar el sexo con sus componentes anat\u00f3mico-funcionales, es decir, las diferencias biol\u00f3gicas estrechamente ligadas a la sexualidad como son las relacionadas con los genitales y con la respuesta sexual del hombre y la mujer. La presencia del pene en el hombre como referente anat\u00f3mico del falo como significado de poder, representa para el psicoan\u00e1lisis la divergencia fundamental a partir de la cual se construye un orden ps\u00edquico, donde lo pulsional y lo simb\u00f3lico se conjugan para dar sentido a lo que la cultura tipifica como gen\u00e9rico.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>La masculinidad como constructo psicosocial se determina por las caracter\u00edsticas establecidas en un contexto hist\u00f3rico y social preciso, configur\u00e1ndose a trav\u00e9s de la socializaci\u00f3n de g\u00e9nero diferenciado. Por ejemplo, en una sociedad hegem\u00f3nica se espera que los hombres cumplan con el rol de ser fuertes, prohibi\u00e9ndoles expresar toda vulnerabilidad para no ser catalogados como femeninos. No obstante, hoy en d\u00eda los varones se encuentran en una lucha psicosocial contrahegem\u00f3nica, que acuerde y respete sus derechos a externalizar, con absoluta libertad, todo afecto que lo haga sentir fragilidad y fortaleza. Conjuntamente, ser emp\u00e1tico ante s\u00ed mismo y ante los dem\u00e1s, de la misma forma, participar en la crianza de los hijos.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Seg\u00fan Burin y Meler (2000), los grupos sociales han elaborado estatutos que ordenan los desempe\u00f1os de g\u00e9nero sobre la base de las diferencias sexuales anat\u00f3micas. Estos aspectos incluyen emociones, fantas\u00edas y actitudes, as\u00ed como el desarrollo diferencial de habilidades, mientras confinan otros comportamientos y asignan roles espec\u00edficos para cada sexo. As\u00ed mismo, Gonz\u00e1lez (2012) se\u00f1ala que, a partir de la diferenciaci\u00f3n anat\u00f3mica entre el hombre y la mujer, se forma la identidad gen\u00e9rica nuclear, \u00e9sta es la sensaci\u00f3n que tiene el individuo de ser var\u00f3n o de ser mujer, lo cual est\u00e1 determinado por el g\u00e9nero que le asignan sus cuidadores durante los primeros dos a cuatro a\u00f1os de vida, ante la consigna social y cultural \u201cdebes comportarte como un ni\u00f1o\u201d o \u201cdebes comportarte como una ni\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Seg\u00fan la Direcci\u00f3n General de Pol\u00edticas de G\u00e9nero (DGPG, 2020), los mandatos de masculinidad hegem\u00f3nica se desarrollan en el contexto familiar, esto es, desde el rol, normas y pr\u00e1cticas que le son asignados al hijo, desde peque\u00f1o, en relaci\u00f3n con su identidad gen\u00e9rica, incorporando caracter\u00edsticas \u201crudas\u201d o agresivas en torno a su comportamiento hacia los dem\u00e1s. En consecuencia, estas caracter\u00edsticas las despliega y repite en el contexto escolar, es decir, son alumnos que se les dificulta la interacci\u00f3n con sus pares y figuras de autoridad, tienden a practicar juegos cuyo contacto corporal implique destreza y rudeza, les permita ser competitivos con otros ni\u00f1os.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s por esta raz\u00f3n los varones se preocupan sobremanera por su \u00f3rgano genital, es decir, su firmeza, tama\u00f1o, erectibilidad, la satisfacci\u00f3n que pueda proporcionar a su pareja. Lo que conlleva a que el pene adquiera una forma simb\u00f3lica, representado a trav\u00e9s de figuras largas, fuertes, veloces, por ejemplo, autos potentes, trenes, aviones, etc; el pene toma un significado, se convierte en un falo.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>La sociedad mexicana sobrevalora el falo, baste, como muestra, desde ni\u00f1os se van estableciendo diferencias entre var\u00f3n y mujer no s\u00f3lo en los aspectos biol\u00f3gicos, tambi\u00e9n desde el rol que cada uno debe ejercer, a los varones no se les permite, con facilidad, expresar sus afectos, los etiquetan con \u201ceres un marica\u201d, esto indica que \u201cla cultura se ha puesto al servicio de un g\u00e9nero en detrimento del otro, de una cultura que basa toda su estructuraci\u00f3n y desarrollo en los aspectos biol\u00f3gicos\u201d (Caudillo, 2012, p.48). Es decir, el mundo se divide entre los que tienen pene y los que carecen de \u00e9l, por el valor falocentrista en que vivimos, en otras palabras, aquellos hombres que se muestran fuertes ante cualquier situaci\u00f3n y aquellos que denotan debilidad. La construcci\u00f3n de la masculinidad pende de dos esferas, la primera tiene que ver con la subjetividad, esto es, el mundo interno de cada individuo, la parte afectiva e inconsciente de cada sujeto, son las consideraciones de la experiencia individual y la forma de enfrentar sus pulsiones lo que la convierte en \u00fanica e irrepetible; la segunda, la que es consciente, se refiere a la relaci\u00f3n con el mundo externo, la realidad interpersonal que establece con los grupos, instituciones, as\u00ed como la forma en que el var\u00f3n asume las transformaciones de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Caudillo (2012), se\u00f1ala que el proceso de masculinizaci\u00f3n se asienta en los procesos de identificaci\u00f3n y b\u00fasqueda de una identidad, primero mediante una imitaci\u00f3n en relaci\u00f3n con&nbsp;los objetos primarios o bien personajes que sean idealizables, por ejemplo los padres. Los comportamientos que van afirmando la masculinidad son los que se han aprendido desde la m\u00e1s temprana infancia y que en la adolescencia luchan por sobreponerse hasta estabilizarse en la vida adulta, transmiti\u00e9ndolo generacionalmente.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Como precisa Ram\u00edrez (2020), la idea de ser hombre no ha de inscribirse a fomentar \u201cdeterminadas acciones o roles, y que seamos capaces de desmantelar eso que denominamos \u201c<em>masculinidad<\/em>\u201d, como el g\u00e9nero que discrimina, excluye, estigmatiza, subordina e impone el juego del control\u201d (s.p.). En esta perspectiva, lo desafiante para la constituci\u00f3n masculina contempor\u00e1nea puede situarse en la lucha que, desde peque\u00f1o, el ni\u00f1o debe emprender para salir de la posici\u00f3n pasiva-femenina. En opini\u00f3n de Stoller (1994, como se cit\u00f3 en Volnovich, 2018):<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Ser rudo, escandaloso, pendenciero, maltratar a las mujeres, convertirlas en fetiches; buscar la amistad de los hombres pero odiar a los homosexuales; hablar groseramente, despreciar las ocupaciones femeninas. Todo esto es parte del estereotipo que confirma la virilidad y permite tener la conciencia bien tranquila por haber cumplido con nuestro deber. \u00bfCu\u00e1l es ese deber? El primer deber de todo hombre es: no ser mujer (p.41).<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>As\u00ed pues, la masculinidad contempor\u00e1nea implica hacer cambios importantes desde el seno familiar, como, por ejemplo, el trato homog\u00e9neo entre los hijos (varones\/mujeres), distrubuir las labores dom\u00e9sticas sin<br>diferenciar el g\u00e9nero, inculcar valores, respeto, por los dem\u00e1s y por s\u00ed mismo, es decir, fomentar la empat\u00eda, generar las condiciones afectivas y de confianza para que los hijos, sobretodo los varones, expresen sus emociones con plena libertad sin temor al prejuicio, o bien al castigo, en el \u00e1mbito familiar, escolar y social.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>En otras palabras, la nueva masculinidad (Pichardo, 2021), tiene como desaf\u00edo crear una sociedad igualitaria para desarticular la masculinidad hegem\u00f3nica o tradicional. En particular, durante la infancia se ubica la mayor posibilidad de originar cambios significativos, transmiti\u00e9ndose generacionalmente. Respecto al \u00e1mbito educativo se requiere avivar la formaci\u00f3n de los ni\u00f1os en un plano de equidad e igualdad, de esta manera se lograr\u00e1 forjar ni\u00f1os libres a hablar, tolerar y respetar sus vulnerabilidades, demostrar su amor entre sus pares y el sexo femenino, sin estigmas crueles y prohibiciones.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la idea anterior, se podr\u00eda determinar que la constituci\u00f3n de la masculinidad es un camino arduo, dif\u00edcil, doloroso y angustiante (Beniscelli y M\u00e9ndez, 2015). Constituirse como var\u00f3n implica reconciliarse con lo femenino, en otras palabras, aceptar y externalizar la cercan\u00eda afectiva en toda relaci\u00f3n interpersonal, conocer su vulnerabilidad sin tab\u00fa, integrarse a la crianza de los hijos, y participar en las labores de casa.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Para finalizar, a partir de este an\u00e1lisis podemos se\u00f1alar que la conceptualizaci\u00f3n de var\u00f3n parece ser pendular, por una parte existen conglomerados sociales partidarios de la constituci\u00f3n de la imagen masculina como ser agresivo ante otros hombres, autoritarios, dominantes hacia la mujer, nulo en la externalizaci\u00f3n de sus emociones, ahogar todas aquellas acciones que lo muestren vulnerable ante la sociedad, situaci\u00f3n que provoca una tergiversaci\u00f3n en la cimentaci\u00f3n y restablecimiento en el concepto de \u201cser hombre\u201d. Por otro lado, hay otros grupos sociales y hombres que desean romper con el estereotipo de masculinidad hegem\u00f3nica, pero son \u00e9stos \u00faltimos quienes enfrentan los desaf\u00edos actuales, a saber, reconciliarse, e integrar su parte femenina, de modo que puedan sentir libertad de expresar sus necesidades afectivas, mostrar su empat\u00eda, sensibilidad, vulnerabilidad, sin que ello les haga sentir y percibir, tanto a s\u00ed mismos como ante la sociedad, una reducci\u00f3n de su masculinidad.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Recapitulando, actualmente la masculinidad se est\u00e1 transformando<br>radicalmente debido a la evoluci\u00f3n de sus estereotipos y de su constructo. Esto gracias a la apertura de la expresi\u00f3n de los sentimientos masculinos que permiten conocerlos y comprenderlos, en consecuencia, la constituci\u00f3n de la masculinidad contempor\u00e1nea enfrenta desaf\u00edos espinosos para el var\u00f3n. Por \u00faltimo, nos gustar\u00eda agregar que, te\u00f3rica y socialmente les debemos mucho a los hombres que desean terminar con el clich\u00e9 tradicional de c\u00f3mo constituir su masculinidad y nos enfrenta ante nuevos desaf\u00edos para construir formas distintas de ser hombre en la sociedad contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Beniscelli, A. y M\u00e9ndez, A. (2015). <em>Construcci\u00f3n de la masculinidad: tensiones entre psicoan\u00e1lisis y feminismo. <\/em>https:\/\/sifp.psico.edu.uy\/sites\/default\/files\/Trabajos%20finales\/%20Archivos\/tfg_alexis_mendez_0.pdf<\/p>\n<p><!-- \/wp:embed --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Burin, M. y Meler, I. (2000). <em>Varones. G\u00e9nero y subjetividad masculina<\/em>. Paid\u00f3s.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Caudillo, C. (2012). Las transformaciones de los estereotipos de masculinidad.En J. Gonz\u00e1lez, J. Alatriste, y V. Nahoul (Eds.), <em>Masculinidad y cambio<\/em>. Clave Editorial.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Direcci\u00f3n General de Pol\u00edticas de G\u00e9nero. (2020, Septiembre). <em>Cuadernillo para reflexonar sobre la construcci\u00f3n de las masculinidades. <\/em><a href=\"https:\/\/www.mpf.gob.ar\/direccion-general-de-politicas-de-genero\/files\/2020\/11\/cuadernillo-para-reflexionar-sobre-la-construcci\u00f3n-de-las-masculinidades.pdf\">https:\/\/www.mpf.gob.ar\/direccion-general-de-politicas-de-genero\/files\/2020\/11\/cuadernillo-para-reflexionar-sobre-la-construcci\u00f3n-de-las-masculinidades.pdf<\/a><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez, J. (2012). <em>Masculinidad y cambio. <\/em>Clave Editorial.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Lartigue, T. (2009). Introducci\u00f3n. Reflexiones en torno a la masculinidad. En Tawil-Klein, R. (Ed.), <em>Masculinidad. Una mirada desde el psicoan\u00e1lisis<\/em> (pp. XI-XXII). Universum Ediciones. Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica Mexicana.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Pichardo, J. I. ( 8 de marzo de 2021). La nueva masculinidad permite una forma m\u00e1s sana e igualitaria de relacionarte con las mujeres, y tambi\u00e9n con otros hombres. <em>Amnist\u00eda Internacional. <\/em><a href=\"https:\/\/www.es.amnesty.org\/en-que-estamos\/blog\/historia\/articulo\/la-nueva-masculinidad-permite-una-forma-mas-sana-e-igualitaria-de-relacionarte-con-las-mujeres-y-tambien-con-otros-hombres\/\">https:\/\/www.es.amnesty.org\/en-que-estamos\/blog\/historia\/articulo\/la-nueva-masculinidad-permite-una-forma-mas-sana-e-igualitaria-de-relacionarte-con-las-mujeres-y-tambien-con-otros-hombres\/<\/a><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Ram\u00edrez, J. C. (2020, Noviembre). <em>Reflexi\u00f3n sobre las nuevas masculinidades. <\/em>STRATEGOS. <a href=\"https:\/\/iieg.gob.mx\/estrategos\/reflexion-sobre-las-nuevas-masculinidades\/\">https:\/\/iieg.gob.mx\/estrategos\/reflexion-sobre-las-nuevas-masculinidades\/<\/a><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Volnovich, J. (2018). <em>Ir de putas. Reflexiones acerca de los clientes de la prostituci\u00f3n. <\/em>Neisa.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:quote --><\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Esta revista es una publicaci\u00f3n semestral en espa\u00f1ol, arbitrada, de acceso abierto y licenciamiento <em>Creative Commons<\/em>; puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direcci\u00f3n electr\u00f3nica. De otra forma requiere permiso previo por escrito.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><!-- \/wp:quote --><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Cita recomendada: Moreno A. y Reveles E. (2021). La masculinidad contempor\u00e1nea y los desaf\u00edos para su constituci\u00f3n. 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