{"id":596,"date":"2021-06-30T04:00:44","date_gmt":"2021-06-30T04:00:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/?p=596"},"modified":"2022-06-27T14:40:44","modified_gmt":"2022-06-27T14:40:44","slug":"necesidades-psicologicas-y-oportunidades-de-superacion-en-tiempos-de-covid-19-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/necesidades-psicologicas-y-oportunidades-de-superacion-en-tiempos-de-covid-19-2\/","title":{"rendered":"\u00bfSE PUEDE VENCER AL MONSTRUO DE LA DEPRESI\u00d3N?"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align:center\">Lic. Oralia Espinoza Montiel<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Psic\u00f3logos\nde M\u00e9xico A. C. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"200\" height=\"322\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Oralia.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-645\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Oralia.png 200w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Oralia-186x300.png 186w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>Cita recomendada:<\/strong><\/p>\n<p>Espinoza, O. (2021). \u00bfSe puede vencer al monstruo de la depresi\u00f3n?&nbsp; &nbsp;<em>Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 3<\/em>(1), 27-31. https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.redes.unam.3.1.2021.351.27-31<\/p>\n\n\n<p><strong>Resumen <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se\npresenta el caso de una &nbsp;mujer de 43\na\u00f1os, con 3 hijos, profesora de primaria, &nbsp;que solicita consulta porque dice sentirse\ndeprimida desde que se separ\u00f3 de su pareja; &nbsp;por tanto la intervenci\u00f3n que se realiz\u00f3, busc\u00f3\ndeconstruir creencias e ideas asociadas con lo que ella denominaba depresi\u00f3n y\nse utiliza la met\u00e1fora \u201cmonstruo\u201d porque en sus propias palabras \u201cla acechaba\ncomo si fuera una sombra oscura\u201d, grande, de aspecto horrible, que le atacaba\nsin importar la hora del d\u00eda, le robaba el sue\u00f1o y la hac\u00eda sentir que no ten\u00eda\nval\u00eda como mujer. Las ideas de culpa y desesperanza que le provocaba este\nmonstruo, con las cuales se present\u00f3 al inicio de las sesiones, fueron\ncambiadas por ideas de compromiso y crecimiento al final del proceso\nterap\u00e9utico. La intervenci\u00f3n se realiz\u00f3 desde la terapia narrativa posmoderna, en\nsu modalidad virtual, mediante un di\u00e1logo respetuoso y colaborativo. <\/p>\n\n\n\n<p><em>Palabras clave: depresi\u00f3n, terapia narrativa, posmodernidad<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo es el monstruo de la depresi\u00f3n? <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Presentaci\u00f3n del caso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Depresi\u00f3n es un t\u00e9rmino que es empleado de manera cotidiana en el\nlenguaje popular. Hombres, mujeres e incluso ni\u00f1os suelen decir que est\u00e1n\n\u201cdepres\u201d cuando se sienten tristes o con el \u00e1nimo bajo. Empero, si se revisa la\nliteratura que versa sobre el tema, se encuentra que la depresi\u00f3n es definida\ncomo un trastorno de salud mental que afecta a 350 millones de personas en el\nmundo y se caracteriza por la presencia de tristeza, desinter\u00e9s, inapetencia,\ninsomnio, sensaci\u00f3n de cansancio, falta de concentraci\u00f3n y baja autoestima (OMS,\n2020). <\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan\nBerenzon, Lara, Robles &amp; Medina (2019), M\u00e9xico ocupa el primer lugar en\ndepresi\u00f3n en mujeres con un 10.4 % en prevalencia y noveno para los hombres con\n5.4%. y debido a su alta incidencia se ha convertido en una de las principales\ncausas de incapacidad laboral. <\/p>\n\n\n\n<p>La\ndepresi\u00f3n, como cualquier otra condici\u00f3n de salud, es el resultado de la\ninteracci\u00f3n de factores biol\u00f3gicos, heredados, contextuales e individuales, y\nen el caso de las mujeres, a diferencia de los hombres, se enfatizan los\nasociados a los biol\u00f3gicos, ya que en distintos momentos de la vida, &nbsp;hay cambios hormonales que las predisponen: pubertad,\n&nbsp;menstruaci\u00f3n,&nbsp; embarazo, maternidad, menopausia y hay\nfactores psicosociales que influyen: &nbsp;ser\njefas de familia, tener alguna enfermedad cr\u00f3nica o vivir en contextos de violencia.\n<\/p>\n\n\n\n<p>El\ncaso que se presenta, corresponde a una mujer de 43 a\u00f1os, madre de 3\nhijos,&nbsp; profesora de primaria, que\nsolicita una consulta psicol\u00f3gica porque cree que la tristeza que experimenta,\nel cansancio que presenta y las ideas de quitarse la vida son producto de una\ndepresi\u00f3n que comenz\u00f3 desde que fue madre por \u00faltima vez (hace 14 a\u00f1os) y desde\nsu percepci\u00f3n cree que al no recibir tratamiento m\u00e9dico ni psicol\u00f3gico, \u00e9sta\ncondici\u00f3n se vio agravada cuando se separa&nbsp;\ndel padre de sus hijos, quien vale decir la violentaba f\u00edsica y\nverbalmente y la hizo sentir responsable de que la relaci\u00f3n de pareja, acabara.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se puede vencer al monstruo? <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La intervenci\u00f3n <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Considerando\nlas ideas que la paciente tiene sobre depresi\u00f3n, se comienza la intervenci\u00f3n\nsolicitando se objetive el problema en t\u00e9rminos f\u00edsicos a trav\u00e9s de preguntas\ncomo las siguientes: \u00bfpor qu\u00e9 crees tienes depresi\u00f3n?, describe \u00bfqu\u00e9 es lo que\nsientes?, \u00bfd\u00f3nde lo experimentas?, \u00bfdesde cu\u00e1ndo lo vives de esta forma?;&nbsp;&nbsp; &nbsp;una\nvez obtenida esta informaci\u00f3n y empleando un di\u00e1logo respetuoso, se le pide que\nle &nbsp;&nbsp;ponga un nombre, en sus propias\npalabras apunta que la depresi\u00f3n es un monstruo que no la deja ser feliz,&nbsp; le impide trabajar,&nbsp; la llena de miedo, la hace llorar &nbsp;y la hace sentir que no vale la pena vivir,\nsobre todo porque hay noches que la tiene con \u201cel ojo pel\u00f3n\u201d. El monstruo, como\nella le dice, tiene una apariencia oscura, de grandes ojos, es alto y puede\nllegar a cualquier hora del d\u00eda, pero principalmente, la aterroriza por las noches,\npues es en las noches donde est\u00e1 pensando sobre \u201clos malos tratos\u201d dados por su\npareja, y tambi\u00e9n cuando se dice as\u00ed misma \u201c\u00e9chale ganas\u201d, \u201cno debes dejar que \u00e9l\nte vea as\u00ed\u201d, \u201chazlo por tus hijos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Conforme\nla paciente va externalizando el problema, se van utilizando preguntas que\npermiten indagar en las excepciones, &nbsp;en &nbsp;momentos del d\u00eda en que no la ataca el\nmonstruo y se da cuenta que estar frente a grupo con sus ni\u00f1os de primaria,\npreparar sus clases, investigar y leer son actividades en las que se siente\nbien, adem\u00e1s de que encuentra placer en platicar con sus amigas, con su madre,\ncon sus hijos y que antes de que el monstruo llegara a su vida, disfrutaba del\nbaile, de hacer ejercicio, de salir a caminar, de escuchar m\u00fasica al hacer la\nlimpieza de su casa y al cocinar. Ante esto, de una manera cort\u00e9s, se le pide\nque analice por un lado por qu\u00e9 le est\u00e1 dando permiso a este monstruo de\nrobarle esas cosas buenas de su vida y por otro se le pide que reflexione sobre\nlo que gana cuando el monstruo de la depresi\u00f3n, la acecha. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta\nsolicitud, no result\u00f3 f\u00e1cil, porque una y otra vez se dejaba envolver en la\nhistoria dominante que contaba, donde ella se mostraba como v\u00edctima del\nmonstruo y al mismo tiempo se culpaba de haberle permitido la entrada a su\ncasa. No obstante, con la ayuda de preguntas de influencia relativa &nbsp;se indag\u00f3 sobre c\u00f3mo era su vida antes de que\nllegara el monstruo, pidi\u00e9ndole recordar\u00e1 qu\u00e9 cosas hac\u00eda bien, qu\u00e9 logros\nhab\u00eda tenido y en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, ella se sorprendi\u00f3 llev\u00e1ndose las manos a\nla cara &nbsp;y&nbsp; se mostraba incr\u00e9dula, al decir que no sab\u00eda\nexactamente c\u00f3mo lo hab\u00eda hecho, y asever\u00f3 con una sonrisa que fue capaz de &nbsp;concluir una carrera con altas calificaciones al\nmismo tiempo que trabajaba y cumpl\u00eda con sus responsabilidades de esposa y\nmadre. <\/p>\n\n\n\n<p>Lo\nanterior dio oportunidad de ir descubriendo una historia alternativa, donde el\nmonstruo no era el protagonista de lo &nbsp;que ella contaba, sino un pasaje de la vida de\nesta mujer, que desde una mirada co- constructiva se ve\u00eda con enorme poder para\nnarrarse de otra forma; es as\u00ed que para darle la oportunidad de &nbsp;autoanalizarse, se le pidi\u00f3 escribiera su historia,\nd\u00e1ndole&nbsp; la siguiente consigna: \u201ctienes\nesta pluma m\u00e1gica\u201d, \u201ct\u00fa eres due\u00f1a de ella\u201d, \u201cdecide c\u00f3mo quieres contar tu\nhistoria\u201d, recuerda que al ser t\u00fa quien escribe, puedes poner a los personajes\nque t\u00fa quieras \u201chacer lo que quieras con cada pasaje, con cada personaje\u201d, ah\u00ed\ncu\u00e9ntame c\u00f3mo vences al monstruo. <\/p>\n\n\n\n<p>Para\nmotivarle en la escritura de esta nueva historia, se le cont\u00f3 la f\u00e1bula de la\nencina y el junco (Esopo, s. f), la cual trata sobre dos \u00e1rboles; uno fuerte y\npoderoso que todo el tiempo humillaba y criticaba al otro por creerlo d\u00e9bil y\npeque\u00f1o, provoc\u00e1ndole una &nbsp;gran tristeza,\npero &nbsp;cuando llega una tormenta que\narrasa con la comarca, el \u00e1rbol que se cre\u00eda perfecto, no logra sobrevivir y el\nm\u00e1s peque\u00f1o lo hace por ser flexible; es as\u00ed que se le pide pensar en los &nbsp;talentos &nbsp;que posee y que &nbsp;pese a que su ex pareja le haya criticado y\nlastimado con comentarios ofensivos y agresiones, haci\u00e9ndola sentir \u201cchiquita\u201d,\nella tiene recursos para vencer los obst\u00e1culos que en otras ocasiones ha\nenfrentado; se&nbsp; le ley\u00f3 tambi\u00e9n &nbsp;un texto de&nbsp;\nSatir (1996) que alude a la capacidad del yo para construirse y\nrenovarse y da lugar a que las personas, puedan tener fe en sus capacidades, a\ncreer en s\u00ed mismas, con esto,&nbsp; la\npaciente, comenz\u00f3 a sentirse m\u00e1s optimista, comentando que el monstruo la\nvisitaba algunas veces, sin embargo, cuando lo ve\u00eda venir, mejor decid\u00eda&nbsp; leer,&nbsp;\ninvestigar y le prend\u00eda al est\u00e9reo para escuchar m\u00fasica y hacer\nejercicio.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nmonstruo de la depresi\u00f3n como puede leerse perdi\u00f3 &nbsp;fuerza y la paciente dej\u00f3&nbsp; de tener como acompa\u00f1ante recurrente&nbsp; al \u201cllanto espont\u00e1neo\u201d y al \u201cinsomnio\nmetiche\u201d; ahora ella, sonre\u00eda m\u00e1s, bromeaba m\u00e1s&nbsp;\ny aunque le era dif\u00edcil creer en los halagos que los dem\u00e1s dec\u00edan sobre\nsu persona, buscaba c\u00f3mo ayudarse a s\u00ed misma, de hecho por iniciativa, redact\u00f3 &nbsp;frases positivas &nbsp;en \u201cpapelitos\u201d que peg\u00f3 &nbsp;en el espejo del ba\u00f1o y en la pared de su rec\u00e1mara,\npara &nbsp;recordarse &nbsp;a s\u00ed misma de lo que era capaz. Desafortunadamente,\nesta lucha en la que parec\u00eda que se iba ganando, se vio interrumpida por la\nmisma paciente, quien, por motivos de trabajo, ya no acudi\u00f3 a su cita y se\nacord\u00f3 v\u00eda telef\u00f3nica agendar una nueva sesi\u00f3n para cuando lo requiriera. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>An\u00e1lisis del caso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El\nmonstruo de la depresi\u00f3n, puede llegar en cualquier momento de la vida, no\ndistingue raza, edad, sexo, status socioecon\u00f3mico, ni mucho menos profesi\u00f3n. Al\nser un t\u00e9rmino que se utiliza de modo cotidiano, cualquiera que se sienta\ntriste o con el \u00e1nimo bajo, puede creer que la padece, sin embargo, existen variables\nque requieren ser analizadas desde una perspectiva integral e individual y en\nel caso que se expuso, era menester deconstruir la palabra depresi\u00f3n, en tanto\nla paciente se hab\u00eda bautizado con ese t\u00e9rmino a partir de lo que ella hab\u00eda\nle\u00eddo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si\nbien es cierto que la paciente no sab\u00eda lidiar con el dolor que le representaba\nperder a su pareja, tambi\u00e9n es importante enfatizar que estaba rodeada por discursos\nhegem\u00f3nicos asociados al \u201camor para siempre\u201d, \u201ccargar la cruz\u201d, \u201cla buena\nmadre\u201d, \u201cla buena esposa\u201d y que, para construir su nueva historia, donde\npudiera verse empoderada, se requiri\u00f3 analizar qui\u00e9n dijo qu\u00e9 y &nbsp;en qu\u00e9 condiciones lo dijo, pero sobre todo,\nla externalizaci\u00f3n verbal y escrita, fue pieza clave para liberarle de la\nangustia, la &nbsp;culpa y el temor a\nemprender una vida sin su pareja.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus\namigos y seres queridos fueron clave en la intervenci\u00f3n, ya que se dio cuenta\nque no estaba sola en la batalla, aunque reconoci\u00f3 que a veces le gustaba\ndejarse abrazar por el monstruo porque ganaba atenciones por parte de los\ndem\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La terapia\nnarrativa es una modalidad terap\u00e9utica que favoreci\u00f3 construir un&nbsp; relato&nbsp;&nbsp;\ndiferente al de v\u00edctima y facilit\u00f3 el que se comenzara a enarbolar una\nhistoria donde la paciente se ve\u00eda como mujer valiente y empoderada. <\/p>\n\n\n\n<p>Existe\nevidencia de que este tipo de terapia ayuda a que las personas, por un lado, le\npongan nombre a lo que les pasa, y por otro, a que se vean a s\u00ed mismas como\nseres capaces de vencer cualquier problema, el cual, no se halla dentro de ellas,\nsino que al darse cuenta que est\u00e1 fuera, les hace sentir que pueden vencerlo (White\n&amp; Epston, 1993)<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Ahora bien, el espacio terap\u00e9utico es en s\u00ed\nmismo, un lugar en el que se desestructura la historia dominante, se\ndesenmascaran las t\u00e1cticas del poder y las historias de abuso y maltrato que\nprovocan sufrimiento, pueden ser resignificadas (Lloret, 2004; Barbosa, 2014). <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Recomendaciones <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es\nimportante que el lenguaje que se emplee entre psicoterapeuta y paciente sea en\nt\u00e9rminos de respeto y amabilidad y la escucha activa con empat\u00eda es vital para\nque se puedan identificar las creencias, ideas o conceptos que no permiten\nvivir adaptativamente y se pueda de igual modo, devolver un mensaje sencillo,\nclaro, sin tecnicismos.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:left\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Barbosa, A. (2014). Terapia sist\u00e9mica y\nviolencia familiar: una experiencia de investigaci\u00f3n e intervenci\u00f3n<em>.\nQuaderns de psicolog\u00eda, vol. 16 (2), p. 43- 55.<\/em> <\/p>\n\n\n\n<p>Berenzon, S., Lara, M., Robles, R.&nbsp; &amp; Medina, M. (2019). Depresi\u00f3n: estado\ndel conocimiento y la necesidad de pol\u00edticas p\u00fablicas y planes de acci\u00f3n en\nM\u00e9xico. <em>Salud p\u00fablica, INSP.<\/em> Recuperado de <a href=\"http:\/\/saludpublica.mx\/index.php\/spm\/article\/view\/7190\/9349\">http:\/\/saludpublica.mx\/index.php\/spm\/article\/view\/7190\/9349<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Esopo (s. f). <em>Obras cl\u00e1sicas de siempre.<\/em>\nBiblioteca digital del ILCE. Recuperado de\nhttp:\/\/bibliotecadigital.ilce.edu.mx\/Colecciones\/CuentosMas\/Esopo.pdf<\/p>\n\n\n\n<p>Lloret, U. (2004). Enfoque narrativo y\nviolencia: intervenci\u00f3n con mujeres que sufren maltrato. <em>Psychosocial\nIntervention, vol. 13 (2), p. 165- 175.<\/em> Recuperado de <a href=\"https:\/\/journals.copmadrid.org\/pi\/art\/ef41d488755367316f04fc0e0e9dc9fc\">https:\/\/journals.copmadrid.org\/pi\/art\/ef41d488755367316f04fc0e0e9dc9fc<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. (2020).\nDepresi\u00f3n. Recuperado de <a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\/news-room\/fact-sheets\/detail\/depression\">https:\/\/www.who.int\/es\/news-room\/fact-sheets\/detail\/depression<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Satir, V. (1996).<em> Vivir para amar. Un\nencuentro con los tesoros de tu mundo interior. <\/em>M\u00e9xico: Pax. <\/p>\n\n\n\n<p>White, M. &amp; Epston, D. (1993). <em>Medios\nnarrativos para fines terap\u00e9uticos<\/em>. Barcelona: Paid\u00f3s. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Esta revista es una publicaci\u00f3n semestral en espa\u00f1ol, arbitrada, de acceso abierto y licenciamiento&nbsp;Creative Commons; puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direcci\u00f3n electr\u00f3nica. De otra forma requiere permiso previo por escrito.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Lic. Oralia Espinoza Montiel Psic\u00f3logos de M\u00e9xico A. C. Cita recomendada: Espinoza, O. (2021). \u00bfSe puede vencer al monstruo de la depresi\u00f3n?&nbsp; &nbsp;Revista de Divulgaci\u00f3n <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/necesidades-psicologicas-y-oportunidades-de-superacion-en-tiempos-de-covid-19-2\/\" title=\"\u00bfSE PUEDE VENCER AL MONSTRUO DE LA DEPRESI\u00d3N?\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":649,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/596"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=596"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/596\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":653,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/596\/revisions\/653"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/649"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}