{"id":368,"date":"2020-06-30T05:00:45","date_gmt":"2020-06-30T05:00:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/?p=368"},"modified":"2024-03-01T00:55:52","modified_gmt":"2024-03-01T00:55:52","slug":"la-construccion-de-la-identidad-en-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/la-construccion-de-la-identidad-en-mujeres\/","title":{"rendered":"LA CONSTRUCCI\u00d3N DE LA IDENTIDAD EN MUJERES"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns has-2-columns is-layout-flex wp-container-3\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Mtra.-Liliana-1-752x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-407\" width=\"188\" height=\"256\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Mtra.-Liliana-1-752x1024.png 752w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Mtra.-Liliana-1-220x300.png 220w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Mtra.-Liliana-1-768x1046.png 768w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Mtra.-Liliana-1.png 1382w\" sizes=\"(max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/figure><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow\">\n<p> <\/p>\n\n\n\n<p>Profesora de asignatura SUAYED Psicolog\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>Psicoterapeuta sist\u00e9mica y postmoderna  liliana.reveles@iztacala.unam.mx <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Cita recomendada:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Reveles, L. (2020). La construcci\u00f3n de la identidad en mujeres. <em>Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 2<\/em>(1), 27-32. <strong>\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.redes.unam.2.1.2020.294.27-32\">https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.redes.unam.2.1.2020.294.27-32<\/a>  <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Resumen<\/strong><br>El texto presenta una reflexi\u00f3n sobre algunos elementos que atraviesa la construcci\u00f3n de la identidad en las mujeres, haciendo referencia a la implicaci\u00f3n del g\u00e9nero en dicho proceso. El construirse como mujer ha estado enmarcado en una serie de normas, representaciones, estereotipos y prescripciones socioculturales, mismos que rigen la vida de las mujeres como parte de una identidad v\u00e1lida. Tambi\u00e9n se hace menci\u00f3n a c\u00f3mo se puede acompa\u00f1ar a las mujeres en un proceso de desconstrucci\u00f3n de su historia de vida, revisando y cuestionando c\u00f3mo se ha construido en funci\u00f3n de los otros y para los otros, llevarlas a un posicionamiento y redirecci\u00f3n hacia ser m\u00e1s protagonistas de su vida y poder dar voz y visibilidad a lo que quieran ser \u201c\u2026ser-para-s\u00ed-misma\u2014para-vivir con-los-otros.\u201d (Lagarde, 1990, P\u00e1g. 9).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Palabras clave:<em> identidad, mujer, g\u00e9nero, construcci\u00f3n, desconstrucci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Pensar en la mujer y en su identidad, es un tema que constantemente transita en la mente de quienes en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica trabajan con mujeres; es interesante ver que algunas de ellas llegan al espacio psicoterap\u00e9utico para abordar aspectos de su relaciones de pareja y con los otros, separaciones y divorcios, violencia de g\u00e9nero, conflictos interpersonales, problemas con su estado de \u00e1nimo, revisi\u00f3n de su proyecto de vida, entre otros. Sin embargo en cada uno de los motivos o problem\u00e1ticas mencionadas se ha encontrado un tema que es un hilo conductor para el an\u00e1lisis del posicionamiento o el lugar desde donde estas mujeres caminan, interact\u00faan y van desempe\u00f1ando roles y experimentando su historia de vida, este hilo conductor es la identidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La construcci\u00f3n de la identidad ha sido retomada como uno de los temas fundamentales para el desarrollo personal y que adem\u00e1s involucra filtrarlo a trav\u00e9s de la perspectiva de g\u00e9nero; en particular la terapia narrativa (White y Epston, 1993), junto con el construccionismo social realizan toda una explicaci\u00f3n, postura cr\u00edtica y propuesta sobre el tema de la construcci\u00f3n de la identidad en las personas, siendo \u00e9sta atravesada por lo social, cultural, pol\u00edtico, econ\u00f3mico e institucional (Berger y Luckmann, 2001). El inter\u00e9s particular en este escrito es poder revisar algunos elementos b\u00e1sicos en relaci\u00f3n a la identidad de las mujeres, qu\u00e9 aspectos se van tejiendo y entrelazando en dicha construcci\u00f3n que las hace mirarse, definirse, sentirse y vivirse mujeres en un marco sociocultural como en el que vivimos, as\u00ed como vislumbrar parte de la propuesta que el enfoque narrativo lleva a cabo para el abordaje del tema. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>La identidad y la sociedad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Definiendo la identidad se tiene que \u201c\u2026es un fen\u00f3meno que surge de la dial\u00e9ctica entre el individuo y la sociedad\u2026\u201d (Berger y Luckmann, 2001, p\u00e1g. 217), es decir, que tiene lugar entre la relaci\u00f3n e interacci\u00f3n de las personas con la sociedad, en un ir y venir con el contexto social en el espacio f\u00edsico e hist\u00f3rico. La identidad no es algo que se forma de manera individual ni unilateral, se encuentra dentro de un entramado que incluye una serie de patrones que norman y modelan el comportamiento, significados y simbolismos que son adjudicados al ser, y que van dando estructrura en una l\u00ednea no solo conductual sino a la vez en un discurso que va moldeando lo que se espera de las personas, de su experiencia, de su valor, de su significado, de su s\u00ed mismo, de qui\u00e9n se espera que sean.<\/p>\n\n\n\n<p>La identidad lleva inevitablemente a hablar del g\u00e9nero, el cual implica que hombres y mujeres son socializados en relaciones diferenciadas con base en aspectos biol\u00f3gicos sexuales. Las relaciones se establecen de forma asim\u00e9trica y jerarquica, favoreciendo una hegemon\u00eda donde lo masculino est\u00e1 por encima de lo femenino; condicionando a la mujer a estar en una posici\u00f3n de subordinaci\u00f3n, situaci\u00f3n que se ve reflejada en las interacciones y en el lugar desde donde se vive (Mu\u00f1oz, 2015). <\/p>\n\n\n<p>resaltar, los significados m\u00e1s fuertes o esenciales sobre los que se ha fundado el ser mujer, \u201cser para y de los otros\u201d, y es en esta parte donde quiero poner el foco de esta reflexi\u00f3n, pues acompa\u00f1ando a diversas mujeres en el espacio terap\u00e9utico, est\u00e1 presente una vivencia basada en el valor de ser para los otros; una b\u00fasqueda constante de cumplir expectativas de las personas significativas que les rodean, por su puesto la pareja, los padres, familia, jefes de trabajo, etc., se pone de manifiesto c\u00f3mo se experimenta un sentimiento de necesitar aprobaci\u00f3n y confirmaci\u00f3n a partir de la respuesta del otro hacia ellas, esto por un lado, y otra situaci\u00f3n igual o tanto m\u00e1s relevante, es depositar o significar su valor, su actuar, su proyecto de vida en funci\u00f3n a, o de, otro u otros.<\/p>\n<p>El acompa\u00f1amiento en procesos terap\u00e9uticos con mujeres da la oportunidad de transitar en una revisi\u00f3n y cuestionamiento constante de c\u00f3mo se viven en su historia, c\u00f3mo los discursos dominantes han hecho su establecimiento de pr\u00e1cticas y valoraci\u00f3n de s\u00ed en y por los otros, de tal forma que cuando la relaci\u00f3n con lo otros significativos pierde fuerza o se encuentra en conflicto, se experimenta una turbulencia en el lugar desde donde se est\u00e1 parada, como si se estuviera desmoronando su proyecto de vida, parte importante de su vida, incluso hasta su sentido de vida\u2026 mucho del trabajo al explorar y develar una serie de creencias, significados y pensamientos dogm\u00e1ticos que fundaron los cimientos y tejieron la historia que las mujeres se cuentan sobre s\u00ed mismas, es cuestionarlos, preguntar de d\u00f3nde vienen, qui\u00e9nes alimentan esas creencias y verdades que se presumen como absolutas, cu\u00e1l es el contexto hist\u00f3rico social y pol\u00edtico que lo rodea y avala, cu\u00e1l es el impacto en sus vidas. Si bien no todo est\u00e1 colonizado por la estructura y discursos dominantes, para muchas de ellas el foco en lo importante y significativo de sus vidas gira en torno a los otros tanto en lo que ellas puede darles, vivir para, as\u00ed como esperar a ser nutridas emocionalmente por los otros.<\/p>\n<p>Una de las situaciones que aporta y sostiene relaciones desiguales entre mujeres y hombres es el poder, elemento que se encuentra presente en la estructura de nuestra sociedad, ha existido por mucho tiempo como parte de una cultura patriarcal y est\u00e1 sostenido en la sobrevaloraci\u00f3n de lo masculino sobre lo femenino. Todas las personas mujeres y hombres tienen un lugar de poder desde donde se est\u00e1, pero a pesar de ello la mujer ha estado en un lugar de desigualdad no s\u00f3lo ante los hombres, sino ante la estructura social y cultural que privilegia a\u00fan hoy d\u00eda lo masculino; \u201c\u2026El poder puede ser ejercido a trav\u00e9s de la violencia simb\u00f3lica, que\u2026 es el tipo de poder que predomina actualmente en las relaciones entre los g\u00e9neros. As\u00ed se hace comprensible que, en general, el hombre aparezca en los niveles m\u00e1s altos de las estructuras jer\u00e1rquicas, y por ello, simbolizando el poder.\u201d (Mart\u00ednez y Montesinos, 1996, p\u00e1g. 85)<\/p>\n<p>Las historias que viven las mujeres est\u00e1n bajo los marcos normativos socioculturales de lo que implica ser mujer y ser hombre, y en ese sentido el espacio se vuelve estrecho dentro de los l\u00edmites v\u00e1lidos y reconocidos ante los discursos dominantes de lo propio de ser mujer y vivirse como tal. Sin embargo la vida de las mujeres tambi\u00e9n existe fuera de ese espacio estrecho, donde hay infinidad de experiencias que han sido elegidas y\/o preferidas por ellas, muchas de esas experiencias demuestran no s\u00f3lo gustos, sino manifiestan elecciones importantes de acuerdo a deseos personales y congruentes con la vida que se quiere vivir, pero gran parte de estas historias se encuentran invisibilizadas al no estar dentro del discurso dominante. La buena noticia es que se pueden conectar cada una de esas historias para engrosar la gran historia de vida, tomar todas estas historias que no han sido colonizadas para ampliarlas, ponerlas visibles y unirlas a la reconstrucci\u00f3n de su identidad.<\/p>\n\n\n<p><strong>Experiencias<\/strong><\/p>\n\n\n<p>Recordando la conversaci\u00f3n con una mujer joven, refer\u00eda que se sent\u00eda en una constante lucha de resistencia hacia el interior de su familia, en particular con los hombres, entre primos, t\u00edos y hasta su pap\u00e1, quienes es claro que tienen y ejercen un poder, devaluando, minimizando, invisibilizado y hasta anulando la voz de las mujeres de su familia, su propia voz, es importante decir que ella ha iniciado una resistencia ante tal situaci\u00f3n, d\u00e1ndole volumen a su voz, hablando y haciendo cosas que expresan su desacuerdo a la desigualdad sostenida en muchas \u00e1reas entre mujeres y hombres. En nuestra conversaci\u00f3n se hace \u00e9nfasis en la resistencia que ella est\u00e1 teniendo, validando que es uno de los actos que son trascendentales y que implican la decisi\u00f3n y el posicionamiento para tomar la direcci\u00f3n de hacia d\u00f3nde quiere llevar la historia de su vida. Es necesario comentar que para ello tambi\u00e9n se requiere el trabajo colaborativo con otras mujeres, hacer de esta escucha algo p\u00fablico y no s\u00f3lo al interior del espacio terap\u00e9utico.<\/p>\n<p>Otra mujer me comparte la experiencia que ha vivido sobre su \u00faltima relaci\u00f3n de pareja, en la exploraci\u00f3n y reflexi\u00f3n en la que la he acompa\u00f1ado revisamos c\u00f3mo ella viv\u00eda por y para la relaci\u00f3n, para su pareja, su proyecto de vida se focalizaba en tener una familia, ser madre, tener un hogar\u2026 si bien ella es una profesionista con un trabajo y sueldo generoso, su raz\u00f3n de ser ha estado enmarcada en el ser para y del otro, su vida lleg\u00f3 a girar s\u00f3lo en funci\u00f3n de su pareja, dejando de lado la importancia de otras facetas de su vida y convirtiendo su mundo alrededor de \u00e9l. Se termina la relaci\u00f3n y \u00a1oh! sorpresa, es como si se hubiera quedado sin nada, su identidad estaba desdibujada, diluida en la vida del otro; estuvo priorizando que la relaci\u00f3n se mantuviera estable y que su pareja no se fuera, dej\u00f3 de frecuentar a sus amigas y amigos, trataba de resolver cualquier problema que se presentaba en la relaci\u00f3n\u2026 entonces al ver que ya no hay relaci\u00f3n a trav\u00e9s de la cual conseguir\u00eda eso que le daba o da sentido de ser, de ser mujer, es manifiesto c\u00f3mo se fue construyendo su identidad y c\u00f3mo se sosten\u00eda.<\/p>\n\n\n<p><strong>Concluyendo <\/strong><\/p>\n\n\n<p>Para finalizar, teniendo estas historias como referentes de lo que viven algunas mujeres, podemos ver referenciados los aspectos que atraviesan su identidad, c\u00f3mo se han ido entretejiendo los significados y el valor que representa ser mujer como parte de los discursos colonizados y de poder. Sin embargo es importante que tambi\u00e9n pensemos y reflexionemos en qu\u00e9 caminos se pueden transitar para redireccionar su historia, su identidad, y ello me remonta a una cita de Bur\u00edn (1989, en Lagarde, 1990) que dice as\u00ed: \u201c\u2026Los cambios esenciales en la identidad gen\u00e9rica de las mujeres se plasman en mujeres con deseo propios de existencias, de hacer, de poseer, de reconocimiento, de saber, de creaci\u00f3n y de fundaci\u00f3n, tambi\u00e9n con los deseos de bienestar y transcendencia\u2026\u201d (p\u00e1g. 9) para ello hay que desconstruir, cuestionar y tener un posicionamiento ante la identidad colonizada, para entonces caminar hacia un protagonismo de la propia vida, tener m\u00e1s experiencias de reafirmaci\u00f3n y saberse con poder, como quien toma su vida en sus manos, \u201c\u2026ser-para-s\u00ed-misma\u2014para-vivir con-los-otros.\u201d (Lagarde, 1990).<\/p>\n<p>El proceso de descontrucci\u00f3n lo aborda la terapia Narrativa (White, 1994), donde se busca revisar y sobre todo cuestionar los discursos dominantes que han colonizado muchas de las historias en la vida de las mujeres y que son las que definen su identidad. Generalmente debido a la hegemon\u00eda de lo establecido socioculturalmente, se dan por sentado muchas de las pr\u00e1cticas, prescripciones y creencias en las interacciones y el lugar que tiene la mujer ante los otros y ante la vida misma, es decir, no hay un ejercicio de cuestionar y reflexionar en dichas pr\u00e1cticas; es por ello que la desconstrucci\u00f3n toma un lugar muy importante, pues lleva a la toma de postura frente a lo cuestionado as\u00ed como a una descolonizaci\u00f3n de \u00e1reas y facetas de la vida.<\/p>\n<p>Otra de las acciones que aportan en la misma direcci\u00f3n, es la b\u00fasqueda de las historias y eventos extraordinarios significativos que no estaban visibles por la colonizaci\u00f3n de los relatos dominantes y que por lo tanto al hacerlas visibles se camina a abrir y ampliar la brecha para la co-construcci\u00f3n de la o las historias alternativas, preferidas y m\u00e1s libres que cada mujer elija (White, 1994). Es necesario resaltar que hablar de co-construcci\u00f3n tiene que ver con un trabajo colaborativo y horizontal, donde las personas en este caso las mujeres junto con el o la terapeuta est\u00e1n realizando acciones conjuntas para dicho proceso.<\/p>\n<p>El espacio terap\u00e9utico es s\u00f3lo un lugar desde donde se puede promover un cambio ante lo comentado anteriormente, el enfoque narrativo una terapia sensible al g\u00e9nero realiza un trascendente trabajo para acompa\u00f1ar los proceso de las mujeres, permitiendo co-construir sus historias y reafirmar sus identidades en la direcci\u00f3n que ellas prefieran; cabe decir que esto no implica que desaparezca la estructura sociocultural que sostiene la desigualdad de g\u00e9nero, pero apela a que las mujeres tengan espacios de escucha y acci\u00f3n para as\u00ed posicionarse con m\u00e1s fuerza, convicci\u00f3n y agencia personal sobre qui\u00e9nes son y ser m\u00e1s protagonistas de su vida.<\/p>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Berger y Luckmann. (2001). <em>La construcci\u00f3n social de la realidad.<\/em> Buenos Aires, Argentina: Amorrotu Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Lagarde, Marcela. (1990). <em>Identidad Femenina.<\/em> Disponible en: http:\/\/poseidon.posgrado.unam.mx\/publicaciones\/ant_omnia\/20\/04.pdf<\/p>\n\n\n\n<p>Lamas, Marta (2000). Diferencias de sexo, g\u00e9nero y diferencia sexual. <em>Cuicuilco, 7<\/em> (18), 0. [fecha de consulta 2 de mayo de 2020]. ISSN: 1405-7778. Disponible en: https:\/\/www.redalyc.org\/articulo.oa?id=351\/35101807 <\/p>\n\n\n\n<p>Mart\u00ednez V., Griselda y Montesinos, Rafael (1996). Mujeres con poder: nuevas representaciones simb\u00f3licas. <em>Nueva Antropolog\u00eda, XV<\/em> (49), 81-100. [Fecha de consulta 2 de mayo de 2020]. ISSN: 0185-0636. Disponible en: https:\/\/www.redalyc.org\/articulo.oa?id=159\/15904906 <\/p>\n\n\n\n<p>Mu\u00f1oz R., Alina (2015). C<em>onstrucci\u00f3n de narrativas de identidad de g\u00e9nero femenina en mujeres v\u00edctimas deviolencia sexo \u2013 amorosa<\/em>. Tesis de maestr\u00eda. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile. Disponible en: http:\/\/repositorio.uchile.cl\/bitstream\/handle\/2250\/136100\/Tesis%20Final%20Comunitaria_Alina%20Mu%C3%B1oz.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y<\/p>\n\n\n\n<p>White y Epston. (1993). <em>Medios narrativos para fines terap\u00e9uticos. <\/em>Barcelona, Espa\u00f1a: Editorial Paid\u00f3s. <\/p>\n\n\n\n<p>White, M. (1994). <em>Gu\u00edas para una Terapia Familiar Sist\u00e9mica<\/em>. Gedisa Editorial: Barcelona<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Esta revista es una publicaci\u00f3n semestral en espa\u00f1ol, arbitrada, de acceso abierto y licenciamiento <em>Creative Commons<\/em>; puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direcci\u00f3n electr\u00f3nica. De otra forma requiere permiso previo por escrito.  <\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Profesora de asignatura SUAYED Psicolog\u00eda Psicoterapeuta sist\u00e9mica y postmoderna liliana.reveles@iztacala.unam.mx Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM. Cita recomendada: Reveles, L. (2020). 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