{"id":267,"date":"2019-12-31T02:00:15","date_gmt":"2019-12-31T02:00:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/?p=267"},"modified":"2024-03-01T00:52:13","modified_gmt":"2024-03-01T00:52:13","slug":"la-triangulacion-intento-fallido-de-resolver-un-conflicto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/la-triangulacion-intento-fallido-de-resolver-un-conflicto\/","title":{"rendered":"\u00bfLA TRIANGULACI\u00d3N, INTENTO FALLIDO DE RESOLVER UN CONFLICTO?"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns has-2-columns is-layout-flex wp-container-3\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow\">\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/JUANA.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-299\" width=\"145\" height=\"191\"\/><\/figure><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow\">\n<p><\/p>\n\n\n\n<p> Dra. Juana Bengoa Gonz\u00e1lez <\/p>\n\n\n\n<p><em>Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. Facultad de Estudios Superiores Zaragoza<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Contacto:  bgj@comunidad.unam.mx     <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n<hr \/>\n<p class=\"p1\"><strong>Cita recomendada:<\/strong><\/p>\n<p class=\"p2\">Rosales, R. (2019). \u00bfDe qu\u00e9 temas sexuales hablan y c\u00f3mo negocian el uso del cond\u00f3n hombres que tienen sexo con hombres? <em>Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 1 <\/em>(2), 6-10. https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.redes.unam.1.2.2019.235.16-20<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La triangulaci\u00f3n de un miembro de la familia es un tema muy presente. Se caracteriza por ubicar a uno de los hijos en medio de los problemas de la pareja o de otros adultos como un abuelo(a), con su hija(o) y en medio, el nieto-hijo. Los dilemas presentes en estos conflictos adquieren matices que da\u00f1an las relaciones y a los individuos, generando conductas antisociales, lealtades inadecuadas, violencia, entre otros. Se extiendan a otros contextos y afectan el desarrollo socioafectivo del menor. Estar atentos a las consecuencias de los problemas conyugales o trigeneracionales permite dejar a un lado a los menores y centrarse en su educaci\u00f3n y cuidado, al mismo tiempo que la pareja o los adultos involucrados quedan de frente para resolver sus problemas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Palabras clave:<\/em> Conflicto conyugal, conflicto trigeneracional, matices de la triangulaci\u00f3n<\/p>\n<hr \/>\n\n\n<p><strong>Justificaci\u00f3n <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La literatura\nsobre el tema revela que la triangulaci\u00f3n de un hijo puede deberse a los\nproblemas de los padres y a jerarqu\u00edas inadecuadas entre una y otra generaci\u00f3n\n(conflictos trigeneracionales). Estas luchas pueden hipotecar la salud mental\nde los v\u00e1stagos, que son llevados a convertirse en aliados de alguno de los\npadres o de los abuelos, pagando con ello un fuerte tributo en forma de\nconflicto de lealtades, (Linares, 2006), con serias consecuencias para su\ndesarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Comprender\ny resolver estas din\u00e1micas relacionales puede frenar el desarrollo de problemas\nmayores, dado que regularmente los adultos involucrados sufren una especie de\nceguera o incapacidad emocional ya que, ante la situaci\u00f3n que padecen s\u00f3lo\npueden mirar o sentir el conflicto entre ellos y no los efectos en los otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Regularmente\nlas parejas inmaduras triangulan a sus hijos buscando su \u201cprotecci\u00f3n\u201d o\n\u201ccomplicidad\u201d y entre m\u00e1s deteriorada est\u00e1 la identidad de los c\u00f3nyuges m\u00e1s\ndestructivos y complejos son los juegos interaccionales en los que se\ninvolucran junto con el hijo triangulado. La participaci\u00f3n de un tercero fomenta\nejercicios de poder donde un adulto quiere ganarle al otro, este puede ser el\ncaso de un divorcio mal llevado, (Wang y Crane 2001, cit en: Pinto, 2013) <\/p>\n\n\n\n<p>Otro aspecto\nno menos preocupante de la triangulaci\u00f3n es que puede perpetuar la violencia presente,\nen ocasiones, en los conflictos entre los adultos, donde ni\u00f1os y adolescentes\nson el punto de deshago de las tensiones no resueltas de los mismos (Linares,\n2000). Lo anterior es raz\u00f3n suficiente para comprender y atender estos\nproblemas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Matices de la triangulaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una\ndefinici\u00f3n puntual sobre este tema indica que, \u201cla triangulaci\u00f3n se refiere a\nla expansi\u00f3n de una relaci\u00f3n di\u00e1dica, agobiada de conflicto, con el fin de\nincluir a un tercero, (hijo, terapeuta, etc.), lo cual da por resultado el\n\u201cencubrimiento\u201d o la \u201cdesactivaci\u00f3n\u201d del conflicto\u201d (Simon, Stierlin y Wynne,\n1988. P. 428). Este dilema adquiere diversos matices por ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<p>a) Un\nhijo presenta un s\u00edntoma que desv\u00eda la atenci\u00f3n del conflicto que existe entre\nsus padres o con alg\u00fan abuelo. El \u201cperdedor\u201d (alguno de los padres) de un\nconflicto se colude con un hijo de manera abierta o encubierta, para con ello equilibrar\nla relaci\u00f3n conyugal, (Haley, 1998).<\/p>\n\n\n\n<p>b)\nAlguno de los padres coloca al hijo en una posici\u00f3n de apoyarlo gan\u00e1ndose su\nsimpat\u00eda, estableciendo una triada r\u00edgida que lo pone en un conflicto de\nlealtades, (Minuchin, 1974).<\/p>\n\n\n\n<p>c) En\notros casos \u201cla abuela se hace cargo de su nieto porque la madre es\n\u201cirresponsable\u201d. Se une al nieto contra la madre en una coalici\u00f3n\ntransgeneracional\u201d La madre se retira, el ni\u00f1o se porta mal o presenta alg\u00fan\ns\u00edntoma, la abuela protesta aduciendo que no es su deber cuidar al ni\u00f1o, la\nmadre regresa a cuidar a su hijo y el ciclo se repite indefinidamente. Con el\nriesgo de que el ni\u00f1o quede a la deriva, (Haley, 1990).&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>d) Los\nadultos involucrados, frecuentemente no miran que sus problemas afectan la\npersonalidad e identidad del ni\u00f1o- adolescente, (Linares, 2015), que puede\nquedar sin gu\u00eda, sin la firmeza de la educaci\u00f3n que le debe el o los adultos a\nsu cargo.&nbsp; &nbsp;Como se puede apreciar, la triangulaci\u00f3n es un\nv\u00ednculo relacional que se establece en la familia, en cuyo caso cada\nparticipante explica la interacci\u00f3n sin incluirse en ella, poniendo a un\ntercero en una posici\u00f3n delicada, r\u00edgida y en ocasiones sintom\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>La\ndin\u00e1mica de la triangulaci\u00f3n puede iniciar cuando una pareja joven decide hacer\nuna vida juntos, y no cuentan con los recursos econ\u00f3micos y emocionales, alguno\nde los dos o los dos mantienen un compromiso de lealtad con su familia de\norigen, lo que les impide hacerse independientes afectiva y econ\u00f3micamente y con\nello evolucionar de forma adecuada en su nuevo proyecto familiar. As\u00ed lo\nejemplifican las siguientes vi\u00f1etas:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Madre<\/strong>: Me\ncase muy chica, de 17 a\u00f1os y nos fuimos a vivir con mi mam\u00e1, ella cuidaba a mi\nhijo y el ni\u00f1o se volvi\u00f3 muy grosero. Ahora se aloca mucho y no pone atenci\u00f3n\naunque yo le diga, ni en la escuela ni en la casa y nada m\u00e1s es estarlo\nrega\u00f1ando porque no me hace ni caso\u2026 cuando yo le estoy hablando exalta su voz,\nnada m\u00e1s empieza a gritar as\u00ed como loquito y a decirme un mont\u00f3n de groser\u00edas y\nle pega a su hermanita.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nmadre expresa su preocupaci\u00f3n por el comportamiento de su hijo y lo lleva a\nterapia, porque el chico ha sido suspendido de la escuela por agredir a sus\ncompa\u00f1eros y desobedecer a la maestra.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Madre: <\/strong>Pues casi no convivimos ya que siempre se la pasa con su\nabuelita; como acabamos de llegar de provincia, no tenemos nada en la casa y no\nle gusta quedarse ah\u00ed, como dormimos en el suelo, se queda con mi suegra y,\npasa m\u00e1s tiempo con ellos. Y ah\u00ed no lo quieren, pero no quiere estar con\nnosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia de mi esposo no me quiere,\nle dicen al ni\u00f1o tu mam\u00e1 est\u00e1 loca, es descuidada. Mi esposo tiene mamitis. Cuando\nllega del trabajo se va con su mam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Se podr\u00eda decir que mi suegra est\u00e1\nmuy apegada a \u00e9l, cuando yo me vine con \u00e9l todo cambi\u00f3, ella sinti\u00f3 que ya no\nle iba a dar lo que le daba de dinero, como \u00e9l es el que siempre la ha apoyado,\na lo mejor ese fue su coraje. <\/p>\n\n\n\n<p>Los padres llegan a ejercer su oficio\nde crianza en el presente permeado por su propia historia y aprendizaje, ejemplo\nde ello es el caso anterior cuyo padre sostiene un compromiso de proteger a su propia\nmadre, desviando la atenci\u00f3n que le debe a la familia que est\u00e1 formando. Preguntarse\n\u00bfDe qu\u00e9 manera llegu\u00e9 a ser as\u00ed? Implica que el pasado influye en la forma en\nque ejerzo mi paternidad, y tambi\u00e9n encierra la posibilidad de cambiar,\n(Minuchin 2011).<\/p>\n\n\n\n<p>El conflicto conyugal debe ser\niluminado de tal forma que los problemas o s\u00edntomas que presenta el ni\u00f1o o el adolescente\nse enfoquen hacia esa din\u00e1mica familiar y desde ah\u00ed los padres muestren inter\u00e9s\nen modificar sus interacciones, teniendo en cuenta las consecuencias fatales\npara su v\u00e1stago y para todo el n\u00facleo familiar. A continuaci\u00f3n se mencionan las\nm\u00e1s relevantes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>Posibles consecuencias de la triangulaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul><li>Desobediencia. Cuando el ni\u00f1o\nse encuentra en el v\u00e9rtice de un tri\u00e1ngulo, el resultado entre otras cosas, es\n\u201cla desobediencia\u201d ya que los padres no se ponen de acuerdo en su educaci\u00f3n\n(reglas, valores, disciplina, etc.) por lo tanto el ni\u00f1o hace lo que mejor le\nconviene.<\/li><li>Conducta\nantisocial. Un ni\u00f1o sin l\u00edmites y sin orientaci\u00f3n paterna firme y amorosa,\npuede presentar un comportamiento antisocial que trasciende de la convivencia\nfamiliar a la escolar, donde ya no puede permanecer por su conducta violenta y\ndesafiante. Con alguna frecuencia alguno de los padres se desesperan y\nmaltratan a su hijo ante su conducta desafiante y violenta, conduci\u00e9ndolo a la rebeld\u00eda y al desaf\u00edo.<\/li><li>Identidad\ny arraigo. Algunas veces los problemas de la diada pueden causar un grave\ndesgarro de la personalidad de los hijos afectando directamente su identidad y\narraigo a la familia dado el conflicto de lealtades que padece, (Linares 2015).<\/li><li>Conflicto\nde lealtades. En este punto el ni\u00f1o se haya en un conflicto de lealtades \u00bfA\nqui\u00e9n tiene que escuchar, al padre, a la madre, a la abuela? \u00bfA qui\u00e9n tiene que\nobedecer? Si le hace caso a uno autom\u00e1ticamente est\u00e1 en contra de lo que le\ndice el otro, y \u00e9l necesita a ambos.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Mientras que los padres pueden\nincluso abandonar sus responsabilidades parentales ante el enojo de no \u201cganarse\nal ni\u00f1o\u201d y\/o pueden violentar f\u00edsica y emocionalmente al hijo triangulado.<\/p>\n\n\n\n<p>En su estudio acerca de las actitudes trianguladoras y la\npsicopatolog\u00eda infanto- juvenil, Serrano, Gal\u00e1n y Vallejo, (2009), concluyen que existe una relaci\u00f3n entre las actitudes trianguladoras\nque poseen los padres y los s\u00edntomas psicopatol\u00f3gicos infanto-juveniles, concretamente,\nlos relacionados con problemas sociales y el aislamiento depresivo.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, a medida que el ni\u00f1o entra a formar parte en los\njuegos relacionales disfuncionales de la pareja va a presentar tambi\u00e9n mayor\nsufrimiento, expres\u00e1ndolo sobre todo a trav\u00e9s de s\u00edntomas internalizados,<\/p>\n\n\n\n<p>En\neste punto, el futuro de un ni\u00f1o sin l\u00edmites, suspendido por la escuela,\nviviendo en un ambiente de violencia, es poco prometedor, al mismo tiempo de\nque se elevan las probabilidades de incrementar sus conductas antisociales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como conclusi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Analizar\nlos multiproblem\u00e1ticos escenarios de las familias y parejas j\u00f3venes, que\nrequieren de un tercero sintom\u00e1tico, es importante, porque se ha estudiado que la\ntriangulaci\u00f3n no resuelve los problemas de la pareja, por el contrario, los\nincrementa; s\u00f3lo los desv\u00eda temporalmente y provoca un deterioro mayor en las\ninteracciones familiares. Como lo plantea Minuchin, Nichols y Wai-Yung (2011),\nen general los problemas de los ni\u00f1os y adolescentes triangulados, indican que\nlos padres no trabajan en equipo, y en este sentido sus conductas pueden\nactivar reacciones que desestabilizan a cualquiera y colocan a la familia en una\nespecie de volc\u00e1n a punto de estallar.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas\nideas que pueden ser \u00fatiles ante estos problemas, son:<\/p>\n\n\n\n<p>Estar\natentos a las reacciones de los hijos ante los problemas de la pareja o de esta\ncon la familia de origen porque es posible que sin darse cuenta, en medio de la\nbatalla, est\u00e9 alg\u00fan hijo sirviendo de \u201csoporte\u201d. <\/p>\n\n\n\n<ul><li>En\ntal caso liberar al hijo de dar apoyo a los padres.<\/li><li>En\ncaso necesario los padres deben buscar ayuda externa (terapia, consejer\u00eda) para\nque encuentren la manera de sacar al menor del tri\u00e1ngulo, y explorar la forma\nde resolver sus conflictos conyugales o transgeneracionales.<\/li><li>Frenar\nlas interacciones generadoras de violencia f\u00edsica o psicol\u00f3gica, ya que pueden\nser repetidas a futuro, por el hijo triangulado. <\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Restaurar lo m\u00e1s pronto posible el rol parental abriendo la posibilidad de ser un equipo, que ayude a su hijo a salir de los problemas o s\u00edntomas que tiene. <\/p>\n\n\n<hr>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Haley, J. (1998). Hacia una teor\u00eda de los sistemas patol\u00f3gicos. En G. Zuk e I. Boszormenyi (Comp.). <em>Terapia familiar y familias en conflicto<\/em>. M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Linares, J. L. (2000).<em>Tras la honorable fachada. <\/em>Espa\u00f1a: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>Linares, J. L. (2006). <em>Las formas del abuso. La violencia f\u00edsica y ps\u00edquica en la familia y fuera de ella<\/em>. M\u00e9xico: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>Linares, J. L. (2012). <em>Terapia familiar ultramoderna. La inteligencia terap\u00e9utica, <\/em>Espa\u00f1a: Herder.<\/p>\n<p>Linares, J. L. (2015). <em>Pr\u00e1cticas alienadoras familiares<\/em>. Espa\u00f1a: Gedisa.<\/p>\n<p>Minuchin, S. (1974). <em>Familias y terapia familiar. <\/em>Espa\u00f1a: Gedisa.<\/p>\n<p>Minuchin, S., P. Nichols, L. Wai-Yung. (2011). <em>Evaluaci\u00f3n de familias y parejas. Del s\u00edntoma al sistema.<\/em> M\u00e9xico: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>Pinto, B. (2013). Parejas en colusi\u00f3n. En F. Garc\u00eda. (Comp.). <em>Terapia sist\u00e9mica breve.<\/em> Santiago de Chile: Ril.<\/p>\n<p>Serrano, J., A. Gal\u00e1n, y S. R. Vallejo, (2009). Actitudes trianguladoras familiares y Psicopatolog\u00eda infanto-juvenil. <em>INFAD Revista de Psicolog\u00eda,<\/em> <em>International Journal of Developmental and Educational Psychology<\/em>, 25 (1), 473-482.<\/p>\n<p>Simon, F. H., Stierlin y L. Wynne. (1988). <em>Vocabulario de la terapia familiar<\/em>. Argentina: Gedisa.<\/p>\n<hr>\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p> Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Esta revista es una publicaci\u00f3n semestral en espa\u00f1ol, arbitrada, de acceso abierto y licenciamiento <em>Creative Commons<\/em>; puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direcci\u00f3n electr\u00f3nica. De otra forma requiere permiso previo por escrito.  <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Dra. Juana Bengoa Gonz\u00e1lez Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. Facultad de Estudios Superiores Zaragoza Contacto: bgj@comunidad.unam.mx Cita recomendada: Rosales, R. (2019). \u00bfDe qu\u00e9 temas sexuales <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/la-triangulacion-intento-fallido-de-resolver-un-conflicto\/\" title=\"\u00bfLA TRIANGULACI\u00d3N, INTENTO FALLIDO DE RESOLVER UN CONFLICTO?\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":327,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/267"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=267"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/267\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1350,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/267\/revisions\/1350"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/327"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=267"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=267"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=267"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}