{"id":1784,"date":"2025-07-01T00:30:00","date_gmt":"2025-07-01T00:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/?p=1784"},"modified":"2025-06-18T23:47:41","modified_gmt":"2025-06-18T23:47:41","slug":"como-reconstruir-los-vinculos-familiares-tras-la-manipulacion-parental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/como-reconstruir-los-vinculos-familiares-tras-la-manipulacion-parental\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00d3MO RECONSTRUIR LOS V\u00cdNCULOS FAMILIARES TRAS LA MANIPULACI\u00d3N PARENTAL?"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:31% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"206\" height=\"208\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1785 size-full\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-1.png 206w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-1-150x150.png 150w\" sizes=\"(max-width: 206px) 100vw, 206px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Maestrante de Terapia familiar sist\u00e9mica y una especializaci\u00f3n en Medios Alternos de Soluci\u00f3n de conflictos por la Escuela Judicial del Poder Judicial de Edo de Nayarit<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:alejandraochoa3101@gmail.com\">alejandraochoa3101@gmail.com<\/a><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:auto 34%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Dra. Luc\u00eda P\u00e9rez S\u00e1nchez es Doctora en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica y de la Salud, con Maestr\u00eda en Terapia Familiar Sist\u00e9mica y Licenciatura en Psicolog\u00eda Educativa por la Universidad Aut\u00f3noma de Nayarit<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:lucia.perez@uan.edu.mx\">lucia.perez@uan.edu.mx<\/a><\/p>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"206\" height=\"212\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1786 size-full\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico, el divorcio y las disputas por la custodia con frecuencia dan lugar a un problema poco abordado: la manipulaci\u00f3n parental. Este fen\u00f3meno afecta negativamente el bienestar emocional de ni\u00f1os y adolescentes, se caracteriza por la interferencia de uno de los progenitores en la relaci\u00f3n del hijo con el otro progenitor. Para afrontar esta problem\u00e1tica, se presenta el modelo Kintsugi de Resignificaci\u00f3n Familiar; basado en la t\u00e9cnica japonesa hom\u00f3nima, que consiste en reparar objetos rotos con oro, transformando las piezas da\u00f1adas en objetos a\u00fan m\u00e1s valiosos. El modelo Kintsugi, estructurado en tres fases, ofrece una alternativa para las familias que buscan superar las afectaciones emocionales derivadas de la manipulaci\u00f3n parental, inherentes al proceso de divorcio. Combinando la terapia familiar sist\u00e9mica y la justicia restaurativa, se busca restablecer la confianza, fortalecer los v\u00ednculos familiares y construir un futuro m\u00e1s favorable, a partir de la reconfiguraci\u00f3n familiar que el divorcio conlleva. <\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: manipulaci\u00f3n parental, modelo Kintsugi, restauraci\u00f3n familiar<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<p><strong>Cita recomendada:<\/strong><\/p>\n<p>Ochoa, M., &amp; P\u00e9rez, L. (2025). \u00bfC\u00f3mo reconstruir los v\u00ednculos familiares tras la manipulaci\u00f3n parental? <em>Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 7<\/em>(2), 22-26. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.7.2.2025.628.22-26\">https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.7.2.2025.628.22-26<\/a><\/p>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>El divorcio y los conflictos relacionados con la custodia y convivencia de los hijos han experimentado un incremento significativo en M\u00e9xico durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. La introducci\u00f3n del divorcio sin expresi\u00f3n de causa facilit\u00f3 los procesos legales para la disoluci\u00f3n del matrimonio, pero tambi\u00e9n trajo consigo un aumento en las disputas por la custodia de los hijos y en los conflictos derivados de las convivencias. En este contexto, ha emergido con mayor visibilidad la problem\u00e1tica de la manipulaci\u00f3n parental, anteriormente conocida como alienaci\u00f3n parental (Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n [SCJN], 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque este fen\u00f3meno no cuenta con un consenso cient\u00edfico que lo valide como un s\u00edndrome, tanto la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n (SCJN, 2021), la Convenci\u00f3n sobre los Derechos del Ni\u00f1o por parte de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas [ONU] (1989), como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia [UNICEF] (2020) han reconocido su existencia y la importancia de identificarlo adecuadamente, dada su repercusi\u00f3n en el bienestar emocional de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes. La manipulaci\u00f3n parental se presenta como una din\u00e1mica de conflicto que altera la relaci\u00f3n entre progenitores e hijos, perjudicando a las familias en crisis y, particularmente, a los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes que se ven atrapados en disputas que desdibujan los l\u00edmites saludables dentro del sistema familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender el complejo fen\u00f3meno de la manipulaci\u00f3n parental, utilizamos una perspectiva sist\u00e9mica que integra las ideas de varios autores. Por ejemplo, Salvador Minuchin (1974) destaca la importancia de las jerarqu\u00edas y los l\u00edmites en el sistema familiar. Imaginemos una familia donde los hijos toman decisiones que normalmente corresponden a los padres, como a qu\u00e9 hora acostarse o qu\u00e9 actividades realizar. Esta confusi\u00f3n de roles y falta de l\u00edmites puede generar desequilibrios y dificultades en las relaciones familiares. Por otro lado, la teor\u00eda de Bowen (1978) nos ayuda a comprender c\u00f3mo las emociones y los patrones de comportamiento se transmiten de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Un ejemplo ser\u00eda una persona que repite con su pareja las mismas din\u00e1micas de dependencia emocional que observ\u00f3 en sus padres. Adem\u00e1s, autores como Harlene Anderson (1997); Michael White (2007) resaltan la importancia de construir significados compartidos y resignificar las historias familiares para sanar las heridas emocionales. Pensemos en una familia que siempre ha tenido una narrativa de conflicto y rivalidad entre hermanos. A trav\u00e9s del di\u00e1logo y la reinterpretaci\u00f3n de sus experiencias, pueden construir una nueva historia basada en la uni\u00f3n y el apoyo mutuo. Finalmente, los principios de justicia restaurativa de Howard Zehr (2002) buscan la reparaci\u00f3n emocional y la restauraci\u00f3n de las relaciones a trav\u00e9s de la responsabilidad compartida y la b\u00fasqueda de soluciones colaborativas. <em>Un ejemplo ser\u00eda un proceso de mediaci\u00f3n familiar donde, en lugar de buscar culpables, se fomenta el di\u00e1logo y la comprensi\u00f3n para llegar a acuerdos que beneficien a todos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Figura 1. <\/strong><em>Sustento te\u00f3rico del Modelo Kintsugi<\/em><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1788\" width=\"844\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-3.png 1006w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-3-300x163.png 300w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-3-768x418.png 768w\" sizes=\"(max-width: 844px) 100vw, 844px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Modelo Kintsugi de Resignificaci\u00f3n Familiar: Tres Fases Clave<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El modelo de intervenci\u00f3n propuesto, denominado \u00abKintsugi de Resignificaci\u00f3n Familiar\u00bb, se inspira en la filosof\u00eda japonesa de reparar lo roto para crear algo m\u00e1s fuerte y valioso. Este enfoque busca restaurar las relaciones familiares, promoviendo un equilibrio funcional en el sistema y priorizando el bienestar de los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes. Integrando herramientas de teor\u00edas sist\u00e9micas, narrativas y restaurativas, el modelo enfatiza la importancia de transformar las din\u00e1micas disfuncionales en interacciones m\u00e1s saludables ver figura 1.<\/p>\n\n\n\n<p>El modelo Kintsugi se estructura en tres fases principales, cada una dise\u00f1ada para abordar de manera integral las complejidades de la manipulaci\u00f3n parental y las relaciones familiares fracturadas. Estas fases est\u00e1n fundamentadas en teor\u00edas sist\u00e9micas y narrativas, combinadas con principios restaurativos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. Fase Diagn\u00f3stico\/reconocimiento: \u201cCartograf\u00eda Familiar\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En esta etapa inicial, el objetivo principal es identificar y comprender las din\u00e1micas disfuncionales presentes en el sistema familiar. Los profesionales trabajan en conjunto con los miembros de la familia para reconocer patrones de manipulaci\u00f3n parental, triangulaciones y alianzas patol\u00f3gicas. Este proceso se fundamenta en el trabajo de Salvador Minuchin (1974) y su enfoque estructural, que permite analizar las jerarqu\u00edas y l\u00edmites en el sistema familiar. Tambi\u00e9n se incorporan herramientas de terapia narrativa, como las preguntas reflexivas propuestas por White (2007), para ayudar a los miembros de la familia a explorar y desafiar sus creencias limitantes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. Fase de Intervenci\u00f3n: \u201cResignificaci\u00f3n y Restauraci\u00f3n\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta fase se centra en la restauraci\u00f3n de v\u00ednculos familiares da\u00f1ados. Utilizando principios de justicia restaurativa, como los descritos por Zehr (2002), se crean espacios seguros para el di\u00e1logo y la expresi\u00f3n emocional. Las pr\u00e1cticas restaurativas incluyen c\u00edrculos de di\u00e1logo y ceremonias de definici\u00f3n, que permiten a los miembros de la familia compartir sus perspectivas y trabajar hacia la comprensi\u00f3n mutua. En esta etapa, tambi\u00e9n se busca resignificar narrativas familiares negativas, transform\u00e1ndolas en historias de resiliencia y conexi\u00f3n emocional (White, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. Fase de Seguimiento y Evaluaci\u00f3n: Consolidaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima etapa est\u00e1 orientada a garantizar la sostenibilidad de los cambios logrados durante las fases anteriores. Se implementan estrategias para fortalecer la comunicaci\u00f3n sist\u00e9mica y establecer l\u00edmites claros entre los subsistemas familiares. La autoexploraci\u00f3n emocional, a trav\u00e9s de herramientas como diarios emocionales, es una pieza clave para que los miembros de la familia contin\u00faen reflexionando sobre sus patrones emocionales y relacionales (Gottman, 1997). Adem\u00e1s, se fomenta la colaboraci\u00f3n con sistemas de apoyo externos, como el escolar y comunitario, para consolidar las transformaciones alcanzadas (Ungar, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reflexiones finales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo subraya la urgencia de desarrollar estrategias de intervenci\u00f3n que trasciendan el \u00e1mbito judicial y prioricen la restauraci\u00f3n emocional y relacional en las familias. La manipulaci\u00f3n parental, como fen\u00f3meno que impacta profundamente en el tejido social y familiar, requiere soluciones que integren aspectos legales, psicol\u00f3gicos y sociales. Este enfoque no solo contribuye a mejorar el bienestar de los menores involucrados, sino que tambi\u00e9n fortalece el tejido familiar y social, promoviendo relaciones m\u00e1s resilientes y funcionales (SCJN, 2021; Zehr, 2002).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-4.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1789\" width=\"319\" height=\"408\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-4.png 442w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/image-4-234x300.png 234w\" sizes=\"(max-width: 319px) 100vw, 319px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En este contexto, resulta crucial implementar mecanismos de formaci\u00f3n y sensibilizaci\u00f3n para padres, madres y profesionales que interact\u00faan con familias en situaciones de conflicto. Estos esfuerzos deben enfocarse en fortalecer habilidades de comunicaci\u00f3n, promover la empat\u00eda y facilitar la resoluci\u00f3n pac\u00edfica de disputas, de manera que se minimicen los efectos negativos en los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes. Adem\u00e1s, se recomienda la creaci\u00f3n de espacios seguros donde las familias puedan expresar sus emociones y trabajar en la reconstrucci\u00f3n de sus v\u00ednculos, con el apoyo de profesionales capacitados en enfoques integrales y restaurativos (Anderson, 1997; White,2007).<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>REFERENCIAS<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Anderson, H. (1997). <em>Conversation, language, and possibilities: A postmodern approach to therapy<\/em>. Basic Books.<\/p>\n\n\n\n<p>Bowen, M. (1978). <em>Family therapy in clinical practice<\/em>. Jason Aronson.<\/p>\n\n\n\n<p>Gottman, J. M. (1997). <em>Raising an emotionally intelligent child: The heart of parenting<\/em>. Simon &amp; Schuster.<\/p>\n\n\n\n<p>Minuchin, S. (1974). <em>Families and family therapy<\/em>. Harvard University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>ONU. (1989). <em>Convenci\u00f3n sobre los Derechos del Ni\u00f1o<\/em>. Naciones Unidas.<\/p>\n\n\n\n<p>SCJN. (2016). <em>Criterios jurisprudenciales sobre manipulaci\u00f3n parental<\/em>. Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>UNICEF. (2014). <em>Protecci\u00f3n de los derechos de la infancia en contextos de divorcio<\/em>. UNICEF.<\/p>\n\n\n\n<p>Ungar, M. (2012). Las ecolog\u00edas sociales y su contribuci\u00f3n a la resiliencia. En M. Ungar (Ed.), <em>La ecolog\u00eda social de la resiliencia: Un manual de teor\u00eda y pr\u00e1ctica<\/em> (pp. 13-31). Springer Science &#8211; Business Media. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/978-1-4614-0586-3-2\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/978-1-4614-0586-3-2<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>White, M. (2007). <em>Maps of narrative practice<\/em>. Norton &amp; Company.<\/p>\n\n\n\n<p>Zehr, H. (2002). <em>The little book of restorative justice<\/em>. Good Books.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p><\/p>\n<cite><em>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Esta revista es una publicaci\u00f3n semestral en espa\u00f1ol, arbitrada, de acceso abierto y licenciamiento\u00a0Creative Commons; puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direcci\u00f3n electr\u00f3nica. De otra forma requiere permiso previo por escrito.<\/em><\/cite><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Maestrante de Terapia familiar sist\u00e9mica y una especializaci\u00f3n en Medios Alternos de Soluci\u00f3n de conflictos por la Escuela Judicial del Poder Judicial de Edo de <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/como-reconstruir-los-vinculos-familiares-tras-la-manipulacion-parental\/\" title=\"\u00bfC\u00d3MO RECONSTRUIR LOS V\u00cdNCULOS FAMILIARES TRAS LA MANIPULACI\u00d3N PARENTAL?\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":1812,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1784"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1784"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1784\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1813,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1784\/revisions\/1813"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1784"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1784"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1784"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}