{"id":1759,"date":"2025-07-01T00:20:00","date_gmt":"2025-07-01T00:20:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/?p=1759"},"modified":"2025-06-18T23:40:46","modified_gmt":"2025-06-18T23:40:46","slug":"inteligencia-emocional-y-felicidad-en-estudiantes-universitarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/investigacion\/inteligencia-emocional-y-felicidad-en-estudiantes-universitarios\/","title":{"rendered":"INTELIGENCIA EMOCIONAL Y FELICIDAD EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns alignwide are-vertically-aligned-center is-layout-flex wp-container-3\">\n<div class=\"wp-block-column is-vertically-aligned-center is-layout-flow\" style=\"flex-basis:20%\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"241\" height=\"330\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Soraya.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1760\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Soraya.jpg 241w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Soraya-219x300.jpg 219w\" sizes=\"(max-width: 241px) 100vw, 241px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-vertically-aligned-center is-layout-flow\" style=\"flex-basis:80%\">\n<p>Dra. Soraya I. Ram\u00edrez-Chelala Hern\u00e1ndez. Tutora de la carrera de Psicolog\u00eda del Sistema de Universidad abierta y Educaci\u00f3n a Distancia, Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:soraya.ramirez@iztacala.unam.mx\">soraya.ramirez@iztacala.unam.mx<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-center\" style=\"grid-template-columns:auto 20%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p>Dra. Blanca Ver\u00f3nica Moreno Garc\u00eda. Docente Tecnol\u00f3gico Nacional de M\u00e9xico\/ Instituto Tecnol\u00f3gico de Chetumal. Perito en psicolog\u00eda forense. <\/p>\n\n\n\n<p>Correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:blanca.mg@chetumal.tecnm.mx\">blanca.mg@chetumal.tecnm.mx<\/a><\/p>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"241\" height=\"302\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Blanca.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1761 size-full\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Blanca.jpg 241w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Blanca-239x300.jpg 239w\" sizes=\"(max-width: 241px) 100vw, 241px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Cita recomendada:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ram\u00edrez-Chelala, S. &amp; Moreno (2025). Inteligencia emocional y felicidad en estudiantes universitarios.<em> Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 7<\/em>(2), 17-21. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.7.2.2025.630.17-21\">https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.7.2.2025.630.17-21<\/a> <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dada la influencia de las emociones en la calidad de vida de los seres humanos, se han realizado m\u00faltiples investigaciones. Con el objetivo de identificar si el nivel de inteligencia emocional de las personas pudiera ser un factor que permita una mayor percepci\u00f3n subjetiva de felicidad, se realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n cuantitativa con dise\u00f1o transaccional correlacional-causal. Se solicit\u00f3 a un&nbsp; grupo de 28 estudiantes del s\u00e9ptimo semestre de la carrera de administraci\u00f3n de una universidad p\u00fablica, que contestaran dos cuestionarios sobre inteligencia emocional y una escala de felicidad. &nbsp;Como resultado del an\u00e1lisis de ambos instrumentos, se identific\u00f3 una correlaci\u00f3n moderada entre los niveles de inteligencia emocional y los niveles reportados de percepci\u00f3n subjetiva de felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Palabras clave:<\/em><strong> <\/strong>felicidad, inteligencia emocional, bienestar subjetivo.<em><\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/2.1-1024x599.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1762\" width=\"915\" height=\"318\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (ONU), reconoce la relevancia de la felicidad en una naci\u00f3n, ya que puede impactar tanto en el bienestar de sus pobladores como en su econom\u00eda (Naciones Unidas [NU], 2025). Para crear conciencia de la rancia que tienen la felicidad y el bienestar, la Asamblea General de la ONU implement\u00f3 el 20 de&nbsp; marzo como D\u00eda Internacional de la&nbsp; Felicidad, consider\u00e1ndolas como aspiraciones universales de los seres humanos (Naciones Unidas [NU], 2025). Es decir, el \u00e9xito de los pa\u00edses puede estar en funci\u00f3n de la felicidad y el bienestar de sus pobladores.<\/p>\n\n\n\n<p>La presente investigaci\u00f3n tuvo como objetivo analizar si existe correlaci\u00f3n&nbsp; positiva entre el nivel de coeficiente emocional, par\u00e1metro para medir la inteligencia emocional (IE), y los niveles de percepci\u00f3n subjetiva de felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>INTELIGENCIA EMOCIONAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>David Wechsler (1940), explic\u00f3 que existen factores&nbsp; no intelectivos que influyen en el&nbsp; comportamiento inteligente; posteriormente, Gardner (1983), contempla el aspecto emocional del individuo; afirm\u00f3 que hay dos inteligencias adicionales que explican la capacidad de resolver problemas: &nbsp;<em>interpersonal<\/em> e <em>intrapersonal (Citado en Casta\u00f1o y Tocoche, 2018)<\/em>. La primera es la capacidad que permite comprender intenciones, motivaciones y deseos de los dem\u00e1s. La segunda, es la capacidad de comprensi\u00f3n de uno mismo, apreciar los&nbsp; sentimientos, temores y motivaciones propios <a>(Citado en Casta\u00f1o y Tocoche, 2018)<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Seligman (2003), con el objetivo de promover una&nbsp; psicolog\u00eda m\u00e1s enfocada en los recursos internos, contempla las competencias emocionales, las cuales, a decir de Bisquerra (2009), facultan al individuo para lograr una mejor adaptaci\u00f3n a sus circunstancias y entorno. Estas competencias facultan para una asertiva gesti\u00f3n de las emociones (Bisquerra, 2009). La gesti\u00f3n&nbsp; emocional es medular para la IE, la cual es un rasgo de personalidad indispensable para la adaptaci\u00f3n y el \u00e9xito; cultivarla implica el desarrollo de las habilidades que la conforman. Es decir, un desarrollo personal funcional depende del procesamiento de la informaci\u00f3n emocional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>FELICIDAD<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para Arist\u00f3teles la&nbsp; felicidad implica dicha y conducta recta, que contempla: <em>hedonia<\/em> (placer) y <em>eudaimon\u00eda <\/em>(una vida bien vivida) (Citado en Alarc\u00f3n, 2015a). La hedonia se refiere a satisfacer necesidades b\u00e1sicas y el goce de algunos deleites; la eudaimon\u00eda, se refiere al desarrollo y pr\u00e1ctica constante de virtudes. De lo&nbsp; anterior, es que Arist\u00f3teles concluye que la&nbsp; felicidad es la suma de acciones y modo de ser de un individuo (Citado en Anaya, 2011). Garc\u00eda (2015), afirma que&nbsp; algunas enfermedades mentales como es la&nbsp; depresi\u00f3n tienen como s\u00edntoma la anhedonia, t\u00e9rmino que hace referencia a la falta de placer.&nbsp; Es decir, una vida en&nbsp; la que se conjugue, satisfacci\u00f3n de necesidades y algunos placeres con el desarrollo interior; permitir\u00e1 experimentar felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>RELACI\u00d3N ENTRE INTELIGENCIA&nbsp; EMOCIONAL Y FELICIDAD<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para Fern\u00e1ndez-Berrocal y Extremera (2005), una buena gesti\u00f3n emocional genera felicidad; el&nbsp; binomio bienestar-emociones positivas, tiene&nbsp; una base neurobiol\u00f3gica con efectos en la salud.&nbsp; Desde el enfoque de la psicolog\u00eda positiva, se&nbsp; han realizado estudios que evidencian que \u201cel&nbsp; bienestar y sus componentes son susceptibles&nbsp; de ser intervenidos y potenciados, eventualmente aportando a una mejor salud y&nbsp; bienestar en general de las personas sanas y&nbsp; enfermas\u201d (Tala, 2019 p. 755) (Citado en&nbsp; Ram\u00edrez-Chelala, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Las investigaciones sobre IE y su v\u00ednculo con&nbsp; la felicidad, exponen que a mayor IE, mayores ser\u00e1n los&nbsp; niveles de felicidad (Fern\u00e1ndez-Berrocal y&nbsp; Extremera, 2009a). Un elevado nivel de IE, favorece la funci\u00f3n adaptativa de las emociones negativas, necesarias para el \u00f3ptimo funcionamiento psico emocional. En una investigaci\u00f3n, realizada con 83 estudiantes universitarios, por Caballero-Garc\u00eda y S\u00e1nchez (2018), report\u00f3 que altos niveles de felicidad se asocian con emociones&nbsp; positivas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Explicaci\u00f3n tentatica (hip\u00f3tesis):&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los niveles de inteligencia emocional que reportan los estudiantes se relacionan de manera positiva con los niveles de percepci\u00f3n subjetiva de felicidad que reportan tener. Es decir estudiantes co alta inteligencia emocional, se perciben como m\u00e1s felices.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;\u00bfQU\u00c9 SE HIZO?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n cuantitativa con dise\u00f1o no experimental, transeccional correlacional-causal. Se invitaron alumnos del grupo X del s\u00e9ptimo semestre de la carrera de Administraci\u00f3n del Tecnol\u00f3gico X del&nbsp; semestre agosto-diciembre 2023. Participaron&nbsp; 28 estudiantes de un grupo de 35 alumnos.<\/p>\n\n\n\n<p>La felicidad se midi\u00f3 con la Escala Factorial para Medir la Felicidad (2006). La IE se midi\u00f3 con el test Inteligencia Emocional de Emily&nbsp; Sterret (2000).<\/p>\n\n\n\n<p>Se mand\u00f3 a cada participante, v\u00eda correo electr\u00f3nico, el consentimiento informado para su signatura. Ya con firma aut\u00f3grafa, se les comparti\u00f3 por la misma v\u00eda, la liga de un formulario de Google que inclu\u00eda, primero el test de Escala Factorial para Medir la Felicidad y despu\u00e9s el de Inteligencia Emocional de Emily&nbsp; Sterret.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el uso de Excel, se analizaron los resultados de ambos test. Posteriormente se realiz\u00f3 una correlaci\u00f3n entre los mismos con el fin de comprobar o refutar la hip\u00f3tesis.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQU\u00c9 SE ENCONTR\u00d3?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Felicidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para el an\u00e1lisis de los datos obtenidos en el instrumento Escala&nbsp; de Felicidad de Lima (EFL) (2006), se utiliz\u00f3 el Manual para Escala&nbsp; Factorial Para Medir La Felicidad de Alarc\u00f3n&nbsp; (2015b). Como se observa en la figura 1, en lo que se refiere al puntaje total, en el Factor 1. Sentido Positivo de la Vida, la&nbsp; poblaci\u00f3n obtuvo el mayor puntaje de los&nbsp; cuatro factores, 48 puntos, mientras que el&nbsp; Factor 4 Alegr\u00eda de vivir es de 17 puntos. En&nbsp; el Factor 2. Satisfacci\u00f3n con la Vida, se&nbsp; obtuvo un puntaje de 24 puntos y en el Factor&nbsp; 3. Realizaci\u00f3n Personal, el puntaje obtenido&nbsp; es de 23. El puntaje en el Factor 1, indica&nbsp; un alto grado de felicidad. As\u00ed mismo, el nivel&nbsp; en el Factor 4. Alegr\u00eda de vivir, el puntaje&nbsp; obtenido reporta que los sujetos que la contestaron tienen sentimientos de que es&nbsp; maravilloso vivir, refieren&nbsp; experiencias positivas de la vida y sentirse&nbsp; generalmente bien. El nivel total de felicidad que reporta la poblaci\u00f3n es de 112, lo&nbsp; que, seg\u00fan la escala factorial, indica un&nbsp; nivel alto de felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Figura 1<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Nivel de felicidad<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"385\" height=\"275\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/figura-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1763\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/figura-1.jpg 385w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/figura-1-300x214.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 385px) 100vw, 385px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a><em>Nota. <\/em><\/a>Se exponen los porcentajes reportados por la poblaci\u00f3n total en los criterios considerados en el test Escala&nbsp; Factorial Para Medir La Felicidad de Alarc\u00f3n (2015b).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Inteligencia Emocional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la Escala de&nbsp; Inteligencia Emocional de Emily Sterret (2000), se reportan 109 puntos, lo que evidencian, seg\u00fan la tabla&nbsp; de interpretaci\u00f3n, una poblaci\u00f3n con un nivel&nbsp; de IE medio. Como se observa en la figura 2, de las seis dimensiones que&nbsp; comprende el instrumento (autocontrol, autoconciencia y motivaci\u00f3n), son las que obtienen un puntaje alto, 19 puntos.&nbsp; El puntaje m\u00e1s bajo fue en competencia social, 16 puntos, considerado nivel medio. Las dimensiones empat\u00eda&nbsp; y autoconfianza tambi\u00e9n tienen un nivel&nbsp; medio con 18 puntos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Figura 2<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Niveles de Inteligencia Emocional<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"388\" height=\"255\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/figura-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1764\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/figura-2.jpg 388w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/figura-2-300x197.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 388px) 100vw, 388px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>Nota.<\/em> Se exponen los porcentajes reportados por la poblaci\u00f3n en los criterios considerados en la Escala de&nbsp; Inteligencia Emocional de Emily Sterret (2000).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Relaci\u00f3n entre felicidad e inteligencia emocional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para identificar la relaci\u00f3n entre el coeficiente emocional y la felicidad, se utiliz\u00f3 el modelo de relaci\u00f3n lineal simple. Se reportan niveles elevados de&nbsp; IE y de felicidad; los cuales pueden deberse, entre otros factores, a que la&nbsp; poblaci\u00f3n se encuentra en Chetumal, Quintana Roo, el cual est\u00e1 en el tercer lugar de bienestar en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Referente a la pregunta general, \u00bfexiste&nbsp; correlaci\u00f3n positiva entre los niveles de&nbsp; inteligencia emocional y los niveles de la&nbsp; percepci\u00f3n subjetiva de felicidad reportados&nbsp; por los alumnos de s\u00e9ptimo semestre de la&nbsp; carrera de Administraci\u00f3n del Tecnol\u00f3gico X&nbsp; del semestre agosto-diciembre 2023? Se identific\u00f3 una correlaci\u00f3n moderada, es decir, a medida que incrementa&nbsp; el puntaje total de IE, incrementa el puntaje&nbsp; total de felicidad. El que sea una correlaci\u00f3n moderada indica que mayores niveles de inteligencia emocional no&nbsp; necesariamente van a determinar mayores niveles de felicidad. Sin embargo, los resultados arrojan evidencia suficiente para afirmar que existe una correlaci\u00f3n positiva moderada entre las dos variables en estudio, por lo que se confirma la hip\u00f3tesis. Otras&nbsp; investigaciones han encontrado esta relaci\u00f3n, por ejemplo, en el estudio <em>La Inteligencia Emocional y el estudio de la&nbsp; felicidad<\/em>, realizado por Fern\u00e1ndez-Berrocal y&nbsp; Extremera (2009b), se evidenci\u00f3 que niveles altos de&nbsp; IE, mejoran la capacidad del adolescente para gestionar asertivamente sus&nbsp; pensamientos y emociones y as\u00ed mejorar sus&nbsp; niveles de bienestar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQU\u00c9 SE CONCLUYE?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La inteligencia emocional como rasgo de&nbsp; personalidad, es un factor importante para la&nbsp; capacidad de adaptaci\u00f3n y \u00e9xito, por lo que&nbsp; trabajar en ella es uno de los pilares para el desarrollo \u00f3ptimo, personal y social del individuo. La IE&nbsp; al ser responsable del &nbsp;&nbsp;procesamiento de la informaci\u00f3n emocional, cultivarla implica el desarrollo de las&nbsp; habilidades que la conforman. Una&nbsp; buena gesti\u00f3n emocional permite mayores niveles de felicidad. Se sustenta la importancia&nbsp; de estudiar este tema para crear consciencia&nbsp; de&nbsp; desarrollar, desde la infancia, la IE con el fin de promover adultos m\u00e1s funcionales y felices. De esta manera, posiblemente los individuos tendr\u00edan mejores relaciones&nbsp; intra e interpersonales, ser m\u00e1s productivos y felices lo que permitir\u00eda crear sociedades m\u00e1s sanas f\u00edsica, emocional y psicol\u00f3gicamente.<strong><br><\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alarc\u00f3n, R. (2015a). La idea de la felicidad. <em>Apuntes de Ciencia &amp; Sociedad, 5<\/em>(1), 6-9.<\/p>\n\n\n\n<p>Alarc\u00f3n, R. (2015b). <em>Manual Escala de la Felicidad<\/em>. <a href=\"https:\/\/edoc.pub\/manual-escala-de-la-felicidad-de-reynaldo-alarcon-pdf-free.html\">https:\/\/edoc.pub\/manual-escala-de-la-felicidad-de-reynaldo-alarcon-pdf-free.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Anaya, J. (2011). \u00cathos y Eudaimonia en la \u00cathika de Arist\u00f3teles. <em>Revista Praxis<\/em> (66), 11-<\/p>\n\n\n\n<p>25. <a href=\"https:\/\/www.revistas.una.ac.cr\/index.php\/praxis\/article\/view\/3963\">https:\/\/www.revistas.una.ac.cr\/index.php\/praxis\/article\/view\/3963<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Bisquerra, R. (2009). <em>Psicopedagog\u00eda de las Emociones<\/em>. Editorial S\u00edntesis.<\/p>\n\n\n\n<p>Caballero-Garc\u00eda &amp; S\u00e1nchez. (2018). La felicidad en estudiantes universitarios. \u00bfExisten diferencias seg\u00fan g\u00e9nero, edad o elecci\u00f3n de estudios?. <em>Revista Electr\u00f3nica Interuniversitaria de Formaci\u00f3n del Profesorado, 21<\/em>(3), 1-18.<\/p>\n\n\n\n<p>Casta\u00f1o, F. &amp; Tocoche, Y. (2018). Inteligencias m\u00faltiples y competencias emocionales en estudiantes universitarios. <em>Campo Abierto, 37<\/em>(1), 33-55.<\/p>\n\n\n\n<p><a>Fern\u00e1ndez-Berrocal, P. &amp; Extremera, N. (2005). La Inteligencia Emocional y la educaci\u00f3n de las emociones desde el Modelo de Mayer y Salovey. <em>Revista Interuniversitaria de Formaci\u00f3n del Profesorado, 19<\/em>(3), 63-93<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Fern\u00e1ndez-Berrocal, P. &amp; Extremera, N. (2009a). Inteligencia emocional y la conquista de la felicidad en V\u00e1zquez, C. y Herv\u00e1s, G. (Ed.), <em>La ciencia del bienestar. Fundamentos de una psicolog\u00eda positiva<\/em> (1 ed., pp. 231-254). Alianza Editorial.<\/p>\n\n\n\n<p>Fern\u00e1ndez-Berrocal, P. &amp; Extremera, N. (2009b). Inteligencia emocional y el estudio de la felicidad. <em>Revista interuniversitaria de formaci\u00f3n del profesorado, <\/em>66, 85-108.<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda, C. (2015). Felicidad en Horta A.,\u00a0 Vico, R. y P\u00e9rez, A. (Ed), <em>Neurociencia\u00a0 Afectiva<\/em>. (1\u00aa. ed., pp. 33-35). Editorial UOC.<\/p>\n\n\n\n<p>Naciones Unidas (s\/f). <em>D\u00eda Internacional de la Felicidad.<\/em> Naciones Unidas. <a href=\"https:\/\/www.un.org\/es\/observances\/happiness-day\">https:\/\/www.un.org\/es\/observances\/happiness-day<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ram\u00edrez-Chelala, S. (2022). Gratitud, estrategia para el bienestar. <em>Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 4<\/em>(1), 43-46. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.4.1.2022.450.43-46\">https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.4.1.2022.450.43-46<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Seligman, M. (2003). <em>La Aut\u00e9ntica Felicidad<\/em>. Ediciones B. S.A.<\/p>\n\n\n\n<p>Sterret, E. (2000). <em>The manager&#8217;s pocket guide to Emotional Intelligence From<\/em> <em>Management to Leadership<\/em>. Ed. HRD Press.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p><\/p>\n<cite><em>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Esta revista es una publicaci\u00f3n semestral en espa\u00f1ol, arbitrada, de acceso abierto y licenciamiento\u00a0Creative Commons; puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direcci\u00f3n electr\u00f3nica. De otra forma requiere permiso previo por escrito.<\/em><\/cite><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Dra. Soraya I. Ram\u00edrez-Chelala Hern\u00e1ndez. Tutora de la carrera de Psicolog\u00eda del Sistema de Universidad abierta y Educaci\u00f3n a Distancia, Facultad de Estudios Superiores Iztacala <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/investigacion\/inteligencia-emocional-y-felicidad-en-estudiantes-universitarios\/\" title=\"INTELIGENCIA EMOCIONAL Y FELICIDAD EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":1810,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1759"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1759"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1759\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1811,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1759\/revisions\/1811"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1810"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}