{"id":1674,"date":"2025-01-23T03:00:00","date_gmt":"2025-01-23T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/?p=1674"},"modified":"2025-01-23T19:25:43","modified_gmt":"2025-01-23T19:25:43","slug":"como-puede-ayudar-la-perspectiva-sistemica-en-la-transformacion-positiva-de-contextos-vulnerables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/como-puede-ayudar-la-perspectiva-sistemica-en-la-transformacion-positiva-de-contextos-vulnerables\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00d3MO PUEDE AYUDAR LA PERSPECTIVA SIST\u00c9MICA EN LA TRANSFORMACI\u00d3N POSITIVA DE CONTEXTOS VULNERABLES?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXfxJWmhGC-7UIjvvcNg73sH9QVAEINiMBdbHDNuGpVG79GVxOcbiErMtU8Lbx_NpFJY8TpCOIhdLA4PKOGPht-wyWGYqdOx7dp6dmQ7bn9_or4ddgo1h7m_NQnSr6Jv7wHX0nLJE_LeE9cxn7iCUWE?key=FScO4X5RVOmYb9P-HlN7eLYr\" width=\"204\" height=\"225\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Mtra. Ligia Esther Torres Burgos <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Cita recomendada:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Torres, L. (2025). \u00bfC\u00f3mo puede ayudar la perspectiva sist\u00e9mica en la transformaci\u00f3n positiva de contextos vulnerables?<em> Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 7<\/em>(1), 21-26. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.7.1.2025.617.21-26\">https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.7.1.2025.617.21-26<\/a> <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Resumen<\/p>\n\n\n\n<p>El texto explora la intervenci\u00f3n comunitaria desde una perspectiva sist\u00e9mica y posmoderna, destacando su relevancia en diversas \u00e1reas, incluyendo la educaci\u00f3n y el desarrollo social. Se centra en el un modelo de deporte social, que ha trabajado en comunidades vulnerables de M\u00e9xico durante m\u00e1s de 11 a\u00f1os, utilizando el deporte como herramienta de formaci\u00f3n personal y social. A trav\u00e9s de este modelo, se busca promover el crecimiento de ni\u00f1os, adolescentes y sus familias. Aunque las sesiones parecen enfocarse en el deporte, su prop\u00f3sito es mucho m\u00e1s amplio, ya que fomenta habilidades para la vida y reflexi\u00f3n personal. Se observa un efecto positivo no solo en los participantes, quienes a menudo acceden a la educaci\u00f3n superior por primera vez, sino tambi\u00e9n en sus familias y comunidades, promoviendo actitudes colectivas y un sentido de bienestar compartido. El modelo se presenta como una alternativa creativa y din\u00e1mica para enfrentar desigualdades en contextos vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: sist\u00e9mica, intervenci\u00f3n, desarrollo, comunidad.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>La perspectiva sist\u00e9mica y posmoderna ha adquirido una notable relevancia en el \u00e1mbito cl\u00ednico de la psicolog\u00eda. Aunque a menudo se asocia con el \u00e1mbito terap\u00e9utico, su aplicaci\u00f3n se extiende a organizaciones, educaci\u00f3n y pol\u00edticas p\u00fablicas, entre otros. Pensar sist\u00e9micamente nos permite observar los contextos y las relaciones que existen entre los elementos que conforman sistemas, subsistemas y suprasistemas en un contexto determinado (Maturana &amp; Varela, 1992). Al hablar de trabajo comunitario, concebimos la comunidad como un sistema integrado por familias y sus miembros, influenciado por circunstancias econ\u00f3micas y pol\u00edticas que afectan la experiencia de quienes pertenecen a ella (Bronfenbrenner, 1979). Estas circunstancias pueden ofrecer oportunidades de desarrollo o, por el contrario, limitarlas, restringiendo as\u00ed el potencial de sus integrantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el caso de muchas comunidades rurales en nuestro pa\u00eds, que enfrentan una precarizaci\u00f3n econ\u00f3mica significativa, limitando sus oportunidades de educaci\u00f3n y desarrollo (UNICEF, 2018). J\u00f3venes que no terminan la educaci\u00f3n b\u00e1sica a menudo se ven forzados a unirse a la fuerza laboral, trabajando en la construcci\u00f3n con bajos ingresos o colaborando en el campo para el sustento familiar. Como resultado, se les niega la posibilidad de acceder a la educaci\u00f3n universitaria y mejorar sus oportunidades de desarrollo personal, familiar y comunitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Latinoam\u00e9rica es una regi\u00f3n donde la precarizaci\u00f3n es un fen\u00f3meno com\u00fan. En M\u00e9xico, existen amplias zonas vulnerables donde las personas que nacen y viven en ellas enfrentan dificultades para satisfacer sus necesidades de desarrollo (CEPAL, 2020). Esta situaci\u00f3n de pobreza y riesgo tambi\u00e9n conlleva a que ni\u00f1os, ni\u00f1as y j\u00f3venes renuncien constantemente a las escasas oportunidades educativas y formativas disponibles (PNUD, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>El modelo de deporte social que se lleva a cabo en estas comunidades fue originado en Barcelona, Espa\u00f1a, a trav\u00e9s del International Sociological Sport Observatory (ISSO) y en colaboraci\u00f3n con fundaciones hermanas de diversas partes del mundo, ha estado trabajando en algunas comunidades de nuestro pa\u00eds durante m\u00e1s de 11 a\u00f1os. Su objetivo es ofrecer un espacio de formaci\u00f3n personal y social de manera l\u00fadica, recreativa y deportiva (ISSOK, 2022). A trav\u00e9s de este modelo, se busca promover un crecimiento que permita a los participantes construir nuevas posibilidades para s\u00ed mismos y su entorno, incluyendo la familia y la comunidad. La perspectiva sist\u00e9mica postula que los miembros de un sistema son interdependientes entre s\u00ed (Von Bertalanffy, 1968), &nbsp;y que por lo tanto, lo afecta a uno de sus miembros afecta a los dem\u00e1s, entonces podemos entender que, cuando los individuos son capaces de generar cambios en s\u00ed mismos, los sistemas de los que son miembros tambi\u00e9n se ver\u00e1n modificados, en principio desde luego, la familia como el sistema por excelencia de la sociedad, pero as\u00ed mismo los suprasistemas como puede ser la comunidad y es precisamente lo que se ha observado con la implementaci\u00f3n del modelo.<\/p>\n\n\n\n<p>La Fundaci\u00f3n Convivimos Deportivamente (FUCODEP) colabora en estos proyectos desde 2015, apoyando el proceso formativo de todos los involucrados: ni\u00f1os, ni\u00f1as, adolescentes, e incluso padres y madres, as\u00ed como formadores, coordinadores y el equipo operativo y administrativo de la organizaci\u00f3n. La formaci\u00f3n que ofrece este modelo se fundamenta en diversas teor\u00edas, enfoques y pr\u00e1cticas, como la Cultura para la Paz, la Teor\u00eda Cr\u00edtica de Derechos Humanos, las Neurociencias y la Perspectiva Sist\u00e9mica.<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico, las comunidades donde se implementa este modelo lo hacen a trav\u00e9s del deporte, principalmente el f\u00fatbol, aunque tambi\u00e9n se incluyen otras disciplinas. A simple vista, el trabajo realizado podr\u00eda parecer meramente deportivo, pero en realidad va mucho m\u00e1s all\u00e1. Se trata de un enfoque formativo y reflexivo, brindando oportunidades a ni\u00f1os, ni\u00f1as y j\u00f3venes que viven en contextos vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>Las sesiones deportivas se convierten en un veh\u00edculo eficaz para aprender habilidades valiosas para la vida. Este modelo se basa en el Programa de Responsabilidad Personal y Social de Amparo Escart\u00ed (2006), que a su vez se inspira en la propuesta de Hellison en la d\u00e9cada de 1970, conocida como Teaching Personal and Social Responsibility (Hellison, 2003). El objetivo es que los j\u00f3venes aprendan sobre el respeto, el esfuerzo, la participaci\u00f3n, la autonom\u00eda, el autoliderazgo, la ayuda, el liderazgo y la responsabilidad social, subrayando la importancia de aplicar estos aprendizajes en su entorno.<\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00e9todo espec\u00edfico de trabajo en cancha comienza con un encuentro en c\u00edrculo entre el formador y los participantes, donde se comparten vivencias e inquietudes y se establecen los objetivos de la sesi\u00f3n. Posteriormente, se lleva a cabo la actividad deportiva, que debe ser din\u00e1mica, divertida y desafiante f\u00edsicamente. Durante este tiempo, los j\u00f3venes no solo experimentan el deporte y sus beneficios para la salud f\u00edsica, sino que tambi\u00e9n desarrollan aprendizajes clave como respeto, esfuerzo y autonom\u00eda. Durante toda la sesi\u00f3n el entrenador o entrenadora act\u00faa como parte del sistema que \u201cintroduce\u201d nueva informaci\u00f3n para generar un cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>La esencia de este enfoque radica en la formaci\u00f3n de buenas personas. Desde la perspectiva del modelo, es m\u00e1s importante el desarrollo personal que el descubrimiento de un gran futbolista. Aunque la actividad deportiva busca ser integral, la atenci\u00f3n se centra en la vivencia de estas habilidades para la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Al finalizar la actividad, se lleva a cabo una nueva reuni\u00f3n en la que el entrenador y los participantes reflexionan sobre sus aprendizajes. Se aborda tanto la parte deportiva como las herramientas para la vida. En ocasiones, esto incluye llegar a acuerdos, establecer normas de convivencia y resolver conflictos de manera pac\u00edfica. Tambi\u00e9n se ofrece la oportunidad de reflexionar sobre habilidades, capacidades, sue\u00f1os y metas. Se eval\u00faa la sesi\u00f3n y se deja un \u201creto\u201d con el fin de transferir lo aprendido a otros \u00e1mbitos de desarrollo. En este espacio nuevamente se observa la introducci\u00f3n de nueva informaci\u00f3n que facilita la transformaci\u00f3n de los miembros del grupo y que a la vez retroalimenta al entrenador o entrenadora en su propia pr\u00e1ctica e incluso en su vida, como se postula desde la cibern\u00e9tica de segundo orden (Von Foester, 1991).<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que ocurre en estas sesiones no es terapia, pero s\u00ed es una intervenci\u00f3n. Ni\u00f1os, ni\u00f1as y j\u00f3venes aprenden a reflexionar sobre diversas cuestiones y a actuar de forma m\u00e1s consciente en su entorno. Algunos participantes que comenzaron el programa entre 2012 y 2015 ya han ingresado a la universidad, algunos con becas de las instituciones educativas, otros mediante apoyos econ\u00f3micos del gobierno local, y otros m\u00e1s a trav\u00e9s de becas propias de las fundaciones que lideran estos proyectos.<\/p>\n\n\n\n<p>En algunas de estas comunidades, esta es la primera vez que alg\u00fan joven accede a la universidad. El proceso observado en cada proyecto es variable y depende del contexto local. No es lo mismo una comunidad rural del Estado de M\u00e9xico que una comunidad suburbana en Escobedo, Nuevo Le\u00f3n. Sin embargo, en todos los casos se observa un proceso de mejora personal, donde los participantes desarrollan conductas cada vez m\u00e1s responsables en su vida personal: en sus obligaciones en casa, en sus estudios, y en sus relaciones personales (familia, amigos, noviazgos), as\u00ed como en el \u00e1mbito social, aprendiendo a respetar, empatizar con otros y a realizar acciones de impacto positivo en su comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la mirada no solo sist\u00e9mica, sino tambi\u00e9n posmoderna las narrativas que se construyen en las y los participantes se pueden escuchar m\u00e1s desde estos discursos de la responsabilidad, de las posibilidades y de su propia capacidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Este cambio no se limita a los participantes; tambi\u00e9n se observa un efecto sist\u00e9mico en sus familias. Si un miembro cambia, genera cambios en las relaciones dentro de su sistema familiar. Padres y madres a menudo comentan c\u00f3mo sus hijos e hijas han cambiado y c\u00f3mo han mejorado las relaciones con sus hermanos y hermanas, as\u00ed como con ellos mismos. Adem\u00e1s, las comunidades tambi\u00e9n experimentan transformaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas comunidades que inicialmente mostraban desconfianza hacia el trabajo de las fundaciones fueron cambiando su percepci\u00f3n a medida que observaban el impacto positivo de los proyectos, sustituyendo actitudes individualistas por acciones que priorizan el cuidado y bienestar colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>La perspectiva sist\u00e9mica permite trabajar de fondo situaciones que a simple vista parecen sencillas y simples a trav\u00e9s de modelos como \u00e9ste de manera divertida, din\u00e1mica y l\u00fadica en el bienestar integral de las personas, tanto de quienes participan en las actividades deportivas como de aquellos que simplemente env\u00edan a sus hijos e hijas al campo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es fundamental reconocer que proyectos como este son posibles gracias al esfuerzo de muchas personas: quienes fueron pioneros, quienes contin\u00faan desarrollando la iniciativa, quienes brindan seguimiento y retroalimentaci\u00f3n, y especialmente aquellos que implementan el programa: entrenadores y entrenadoras. Estos profesionales, experimentan su propio proceso de aprendizaje y desarrollo, permiti\u00e9ndoles entrelazar teor\u00eda y pr\u00e1ctica, y construirse como mejores personas para s\u00ed mismos, sus familias, su entorno, y la comunidad en la que colaboran. Son los principales impulsores de un modelo trascendental como este. Los procesos cibern\u00e9ticos de orden superior incluyen forzosamente al observador (Von Foerster, 1991), y por ende, una comunidad, incluidos las y los entrenadores, nunca ser\u00eda exactamente la misma despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto los participantes como sus familias y la comunidad experimentan cambios significativos a trav\u00e9s de la vivencia del modelo. Los entrenadores y entrenadoras, junto con sus familias, tambi\u00e9n notan cambios en sus vidas, ya que todos, en alg\u00fan sentido, son impactados por el modelo lo que puede explicarse como se ha mencionado desde la cibern\u00e9tica de segundo orden.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, existen m\u00faltiples formas de fomentar el desarrollo en nuestros ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes. Utilizar m\u00e9todos que los involucren de manera creativa, divertida y reflexiva, que entrelacen su crecimiento personal y social, son oportunidades que debemos observar y co-construir en nuestros contextos. Las realidades que enfrentan nuestra ni\u00f1ez y juventud representan una oportunidad para generar cambios significativos en c\u00f3mo vivimos hoy, tanto en t\u00e9rminos de desigualdad econ\u00f3mica y material como en actitudes y acciones que buscan el bienestar de todos como humanidad. La perspectiva sist\u00e9mica nos permite crear, recrear, fundamentar y acompa\u00f1ar procesos que si bien se dan en el contexto de lo individual se fortalecen en el contexto social y se modifican sist\u00e9micamente en los individuos, sus familias y la sociedad de la que son parte.<\/p>\n\n\n\n<p>Referencias<\/p>\n\n\n\n<p>Bronfenbrenner, U. (1979). <em>The ecology of human development: Experiments by nature and design<\/em>. Harvard University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CEPAL). (2020). <em>Panorama social de Am\u00e9rica Latina 2020<\/em>. Naciones Unidas. https:\/\/www.cepal.org\/es\/publicaciones\/46071-panorama-social-america-latina-2020<\/p>\n\n\n\n<p>Escart\u00ed, A. (2006). <em>Responsabilidad personal y social en la educaci\u00f3n f\u00edsica<\/em>. En J. C. De la Torre, A. Escart\u00ed, &amp; F. Garc\u00eda (Eds.), <em>Educaci\u00f3n f\u00edsica: Una herramienta para la educaci\u00f3n integral<\/em> (pp. 89-101). Editorial Kinesis.<\/p>\n\n\n\n<p>Hellison, D. R. (2003). <em>Teaching personal and social responsibility through physical activity<\/em>. Human Kinetics.<\/p>\n\n\n\n<p>ISSOK. (2022). <em>Modelo ISSOK: Metodolog\u00eda para la intervenci\u00f3n social a trav\u00e9s del deporte<\/em>. International Sociological Sport Observatory.<\/p>\n\n\n\n<p>Maturana, H., &amp; Varela, F. (1992). <em>De m\u00e1quinas y seres vivos: Una teor\u00eda sobre la organizaci\u00f3n biol\u00f3gica<\/em>. Editorial Universitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>UNICEF. (2018). <em>Estado de la infancia en el mundo 2018<\/em>. https:\/\/www.unicef.org\/lac\/informes\/estado-de-la-infancia-en-el-mundo-2018<\/p>\n\n\n\n<p>Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). (2020). <em>Informe sobre desarrollo humano 2020<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.undp.org\/es\/publications\/informe-sobre-desarrollo-humano-2020\">https:\/\/www.undp.org\/es\/publications\/informe-sobre-desarrollo-humano-2020<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Von Foerster, H. (1991). <em>Las semillas de la cibern\u00e9tica<\/em>. Gedisa.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Esta revista es una publicaci\u00f3n semestral en espa\u00f1ol, arbitrada, de acceso abierto y licenciamiento <em>Creative Commons<\/em>; puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direcci\u00f3n electr\u00f3nica. De otra forma requiere permiso previo por escrito.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Mtra. 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