{"id":1671,"date":"2025-01-23T04:00:00","date_gmt":"2025-01-23T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/?p=1671"},"modified":"2025-01-23T19:41:52","modified_gmt":"2025-01-23T19:41:52","slug":"cuales-son-los-retos-que-enfrentan-las-terapias-relacionales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/cuales-son-los-retos-que-enfrentan-las-terapias-relacionales\/","title":{"rendered":"\u00bfCU\u00c1LES SON LOS RETOS QUE ENFRENTAN LAS TERAPIAS RELACIONALES?"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"310\" height=\"300\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1672\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/image-2.png 310w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/image-2-300x290.png 300w\" sizes=\"(max-width: 310px) 100vw, 310px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Dr. Alexis Ibarra Mart\u00ednez <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Correo Electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:alexisaim@hotmail.com\">alexisaim@hotmail.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Cita recomendada:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ibarra, A. (2025). \u00bfCu\u00e1les son los retos que enfrentan las terapias relacionales?<em> Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 7<\/em>(1), 27-32. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.7.1.2025.618.27-32\">https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.7.1.2025.618.27-32<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La terapia familiar es un tipo de pensamiento, que abarca una constelaci\u00f3n de teor\u00edas y formas de intervenci\u00f3n, cuyo foco son las relaciones interpersonales, se diferencia de otros tipos de terapia que se limitan a observar e intervenir en el individuo. En este texto busco subrayar las contribuciones centrales de la terapia familiar para bosquejar retos para la pr\u00e1ctica en el presente y el futuro inmediato: atender la complejidad, responder a la singularidad de las personas e incidir en la transformaci\u00f3n cultural.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Palabras clave:<\/em> terapia familiar, terapias relacionales, salud mental<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00e9rmino terapia familiar puede ser confuso porque designa una unidad de tratamiento, parecer\u00eda que se trata de una intervenci\u00f3n cuya finalidad es cambiar a la familia. Sin embargo esta aproximaci\u00f3n representa algo m\u00e1s, es un tipo de pensamiento que cambia la manera de mirar lo psicol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>La terapia familiar representa un movimiento, en el sentido que le da el diccionario: desarrollo y propagaci\u00f3n de una tendencia de car\u00e1cter innovador (Real Academia Espa\u00f1ola, s.f). En tanto movimiento abarca distintos grupos de terapeutas, ubicados en distintas geograf\u00edas, a lo largo de las d\u00e9cadas. Esto ha dado lugar a m\u00faltiples vertientes no siempre compatibles entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed me interesa subrayar los elementos que unifican a estas vertientes, sus contribuciones y los desaf\u00edos para el futuro inmediato. En tanto que el rasgo distintivo es el acento en las relaciones, de aqu\u00ed en adelante usar\u00e9 el t\u00e9rmino <em>terapias relacionales<\/em> para abarcar las distintas manifestaciones de terapia familiar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Historia y evoluci\u00f3n de las terapias relacionales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento de terapias relacionales tiene sus or\u00edgenes en los a\u00f1os 60 y 70 en Estados Unidos, sus antecedentes se remontan al periodo que sigue a la Segunda Guerra Mundial. En este periodo se vive un cambio en el esp\u00edritu de la \u00e9poca: el desarrollo de nuevas tecnolog\u00edas hace que la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n se vuelvan conceptos con el poder de explicar distintos fen\u00f3menos (Heims, 1996).<\/p>\n\n\n\n<p>La primera generaci\u00f3n de terapeutas familiares incorpor\u00f3 las nociones de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n como herramienta que reconceptualizaba la naturaleza de los problemas psicol\u00f3gicos. De este modo, recuperaron la noci\u00f3n de sistema, un conjunto de partes que se interconectan a trav\u00e9s de procesos de transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n. La noci\u00f3n de sistema est\u00e1 representada en la conocida frase de \u201cel todo es m\u00e1s que la suma de las partes\u201d. En el caso de las terapias orientadas hacia la relaci\u00f3n, la lecci\u00f3n es que las personas no existen en aislado, son el resultado de sus intercambios con otros. Paralelamente las propiedades de las relaciones son emergentes, no pueden reducirse a caracter\u00edsticas individuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las terapias relacionales se alimentan de una tradici\u00f3n de pensamiento que puede llamarse hol\u00edstica o ecol\u00f3gica, contrasta con una perspectiva reduccionista o mecanicista. La primera invita a mirar interconexiones que forman&nbsp; totalidades; la segunda busca cuadricular la realidad, reducir el todo a sus partes y generar explicaciones de causa-efecto (Capra, 1998).<\/p>\n\n\n\n<p>Gregory Bateson fue uno de los representantes de esta tradici\u00f3n. Su proyecto consist\u00eda en comprender los procesos vivientes en t\u00e9rminos de pautas, entender la forma en que distintos elementos se interconectan entre s\u00ed para dar sustento a la vida (Bateson, 1979).<\/p>\n\n\n\n<p>Las repercusiones del trabajo de Bateson y sus colaboradores modificaron nuestra idea de la psicoterapia. Ellos no buscaban causas de des\u00f3rdenes mentales sino observar procesos de comunicaci\u00f3n entre personas. Como resultado cuestionaron la idea de que los problemas psicol\u00f3gicos se alojan en una estructura interior y mostraron que conductas etiquetadas como anormales son un intento de adaptaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la cultura popular se ha vuelto com\u00fan la idea de que existen familias disfuncionales y que ellas causan los problemas psicol\u00f3gicos. Esta lectura es peligrosa porque supone que la familia es una esfera cerrada, en donde todo lo que sucede en ella es decisi\u00f3n y responsabilidad de sus integrantes.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de las terapias relacionales muestra algo diferente. Sus pioneros ubicaron a la familia como sitio de intervenci\u00f3n porque se &nbsp;ve\u00eda como&nbsp; espacio intermedio entre&nbsp; individuo y &nbsp;sociedad. La intenci\u00f3n primaria era incidir en problemas cuyo origen se consideraba social, antes que psicol\u00f3gico (Weinstein, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de las terapias relacionales es una historia de transformaci\u00f3n que extiende el marco de visi\u00f3n para pensar y practicar la terapia. El primer paso fue transitar del individuo a la familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente, el marco se extendi\u00f3 para pensar c\u00f3mo influye el g\u00e9nero en la familia, pues en ella se reproducen dictados y normas sociales, incluyendo aquellos que indican c\u00f3mo deben comportarse hombres y mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluir el g\u00e9nero en la terapia permiti\u00f3 extender el marco de visi\u00f3n hacia el contexto m\u00e1s amplio; de qu\u00e9 manera una sociedad, un momento hist\u00f3rico, un sistema econ\u00f3mico influyen en la vida de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la evoluci\u00f3n hacia marcos de observaci\u00f3n m\u00e1s extensos. El movimiento relacional desplaz\u00f3 su inter\u00e9s hacia el discurso: c\u00f3mo usamos el lenguaje y de qu\u00e9 manera \u00e9ste contiene y produce las normas que rigen a una cultura. El discurso incluye palabras, expresiones y met\u00e1foras que usamos para nombrar y describir, as\u00ed como las consecuencias de dicho uso.<\/p>\n\n\n\n<p>Pensar la terapia en t\u00e9rminos de discurso es poner atenci\u00f3n en c\u00f3mo las personas se describen a si mismas y a los otros, c\u00f3mo describen eventos y circunstancias de sus vidas; qu\u00e9 tipo de relatos crean para hablar de sus experiencias. El salto hacia el discurso reconoce que somos seres interpretativos, las personas emplean los vocabularios disponibles en su cultura para dar significado a su identidad, sus relaciones y sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Dichas interpretaciones siempre se realizan en conversaci\u00f3n con otros y dependen de discursos globales m\u00e1s amplios, es decir expectativas, normas y dictados que rigen a una sociedad y definen los criterios acerca del tipo de persona que debemos ser.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Retos presentes y futuros<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad habitamos un mundo de cambios vertiginosos, m\u00faltiples crisis que se traslapan. Estas van desde lo personal y familiar hasta aquellas que afectan a comunidades e involucran crisis econ\u00f3micas, pol\u00edticas y de salud; algunas son globales y afectan al planeta entero. La permanencia de estas crisis lleva a las personas a vivir en en ambientes inh\u00f3spitos que comprometen su seguridad y bienestar (Orellana, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo hay una crisis de salud mental que afecta cada vez a m\u00e1s personas y que se evidencia a partir del incremento acelerado del n\u00famero de personas diagnosticadas con un transtorno mental.<\/p>\n\n\n\n<p>Parecer\u00eda que las crisis que ocurren a nivel global est\u00e1n separadas de la crisis de salud mental que suceden a la persona en solitario. La visi\u00f3n imperante sobre el bienestar sostiene que tiene su origen en el individuo, sea en la gen\u00e9tica, el cerebro o en el desarrollo psicol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de poner el acento en causas individuales, gran parte de las explicaciones sobre la salud mental depositan la responsabilidad de la soluci\u00f3n en la persona, si bien la gama de soluciones disponibles puede ser variada: la medicaci\u00f3n, la implementaci\u00f3n de t\u00e9cnicas para cambiar la forma de actuar o pensar.<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste, empieza a surgir una conciencia sobre los <em>determinantes sociales <\/em>de la salud mental. Hablar de determinantes sociales de la salud mental es poner atenci\u00f3n en el acceso a recursos tales como salud, trabajo, vivienda. Tambi\u00e9n implica reflexionar qu\u00e9 condiciones externas vulnerabilizan a personas, familias y comunidades enteras (WHO, 2014).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la respuesta que puede ofrecer una perspectiva relacional en el momento actual? La perspectiva relacional toma en cuenta a personas, relaciones y contextos; entiende que las personas habitan m\u00faltiples espacios que influyen en las posibilidades que tienen de actuar y aliviar su sufrimiento. Adopta una perspectiva despatologizante, busca comprender antes que etiquetar; asume que la experiencia humana es m\u00e1s amplia que los diagn\u00f3sticos que intentan encapsularla. Enfatiza las acciones y los significados de las personas como respuestas activas a las circunstancias que experimentan. Por ello no asume que las personas son receptores pasivos de un tratamiento, sino agentes con voz y voto.<\/p>\n\n\n\n<p>El reto principal ser\u00eda ser capaces de mirar y actuar de modo que reconoce <em>la complejidad<\/em>, es decir, mirar a las personas y las razones que las llevan a terapia desde la comprensi\u00f3n de que su malestar es provocado por causas que en ocasiones trascienden lo individual y lo familiar. Esto lleva a reconocer que las personas tienen m\u00faltiples necesidades y no todas pueden ser cubiertas por la terapia. Si bien, \u00e9sta puede ayudar a las personas a reconocer cu\u00e1ndo est\u00e1n envueltas en espacios no favorecedores para su bienestar, a nombrar las maneras en que responden y resisten a estas situaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Atender la complejidad es tambi\u00e9n <em>responder a la singularidad<\/em>. Esto significa abordar la terapia desde el principio de que las personas son \u00fanicas e irrepetibles. Las categor\u00edas que hablan de tipos de personas o problemas son \u00fatiles pero insuficientes. El terapeuta abandona la ilusi\u00f3n de que hay soluciones est\u00e1ndar sean t\u00e9cnicas, procedimientos o modelos. As\u00ed, el profesional debe estar presente, seguir y responder al otro momento a momento para crear espacios de posibilidad (Anderson, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p>El reto m\u00e1s grande es incidir en la transformaci\u00f3n cultural. En la actualidad existe una cultura de lo psicol\u00f3gico: una mara\u00f1a de conocimientos que se han integrado al sentido com\u00fan. Evidencia de ello es la frecuencia con que muchas personas usan t\u00e9rminos provenientes de la psicolog\u00eda o la psiquiatr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La informaci\u00f3n que se divulga en torno a la psicolog\u00eda proviene de y alimenta al individualismo: una forma de pensar y vivir que coloca el valor supremo en la independencia; que da por hecho que la trayectoria que toma una vida es producto de la voluntad. Las conexiones con otros se ven como algo secundario que debe ser eliminado si se vuelve un obst\u00e1culo, se trata de una imagen de la persona sin v\u00ednculos y que existe en el vac\u00edo. Cuando las personas no logran sus proyectos se deposita la culpa en el individuo (Gergen, 2009).<\/p>\n\n\n\n<p>Las terapias relacionales valoran la interdependencia, buscan generar formas de relaci\u00f3n y comunidad que sean v\u00edables para todos. Sin embargo esta aproximaci\u00f3n al malestar y a la terapia sigue siendo marginal. Un reto para quienes adoptamos esta mirada es modificar la manera en que todas comprendemos el sufrimiento psicol\u00f3gico, desplazar el debate p\u00fablico hacia los v\u00ednculos y la responsabilidad en las relaciones (Wetzel, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las terapias relacionales crearon un marco de pensamiento rompedor para su momento: una forma de conceptualizar lo psicol\u00f3gico centrada en las relaciones y el contexto. Es un marco que no puede quedarse est\u00e1tico si deseamos que sea \u00fatil, hoy las personas enfrentan crisis in\u00e9ditas en tiempos de incertidumbre global. Dichas crisis no son de origen individual, provienen del impacto que ejercen contextos macro en las posibilidades que tienen las personas de orientar el rumbo de sus vidas. Las terapias relacionales han contribuido a escapar de una psicologizaci\u00f3n simplista que atiende causas o diagn\u00f3sticos, subrayan que cada persona es \u00fanica, se interesan por entender c\u00f3mo viven las personas, qu\u00e9 circunstancias les abren o cierran posibilidadades. El gran logro de las terapias relacionales ha sido generar una pr\u00e1ctica distinta, pero otro desaf\u00edo permanece, cambiar la conversaci\u00f3n p\u00fablica hacia otras comprensiones de la salud mental y otras formas de incidir en ella que escapen a la indivividualizaci\u00f3n y pongan el acento en los v\u00ednculos interpersonales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Anderson, H. (2012). Collaborative relationships and dialogic conversations: ideas for a relationally responsive practice. <em>Family Process, 51<\/em>, 8-24. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/j.1545-5300.2012.01385.x\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/j.1545-5300.2012.01385.x<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Bateson, G. (1979). <em>Mind and nature: A necessary unity.<\/em> Dutton.<\/p>\n\n\n\n<p>Capra, F. (1998). <em>La trama de la vida. <\/em>Anagrama.<\/p>\n\n\n\n<p>Gergen, K. J. (2009) <em>Relational being: Beyond self and community.<\/em> Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Heims, S. J. (1996). <em>The Cybernetics Group.<\/em> The MIT Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Orellana, C. I. (2016). El desaf\u00edo de construir una psicolog\u00eda del desarrollo cr\u00edtica en sociedades inh\u00f3spitas. <em>Revista Costarricense de Psicolog\u00eda, 35<\/em>(2), 67-82. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22544\/rcps.v35i02.01\">https:\/\/doi.org\/10.22544\/rcps.v35i02.01<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Real Academia Espa\u00f1ola (s.f) Movimiento. Recuperado 1 de octubre, 2024 de: <a href=\"https:\/\/dle.rae.es\/movimiento\">https:\/\/dle.rae.es\/movimiento<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Weinstein, D. (2013). <em>The pathological family: Postwar America and the rise of family therapy. <\/em>Cornell University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Wetzel, N. A. (2024). Embracing the other: Revisiting the epistemological foundations of family systems therapy. <em>Family Process, 63<\/em>(1), 17-33. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/famp.12976\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/famp.12976<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>WHO (2014). <em>Social determinants of mental health. <\/em>World Health Organization. <a href=\"https:\/\/iris.who.int\/bitstream\/handle\/10665\/112828\/9789241506809_eng.pdf?sequence=1\">https:\/\/iris.who.int\/bitstream\/handle\/10665\/112828\/9789241506809_eng.pdf?sequence=1<\/a><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Esta revista es una publicaci\u00f3n semestral en espa\u00f1ol, arbitrada, de acceso abierto y licenciamiento <em>Creative Commons<\/em>; puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direcci\u00f3n electr\u00f3nica. De otra forma requiere permiso previo por escrito.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Dr. Alexis Ibarra Mart\u00ednez Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM Correo Electr\u00f3nico: alexisaim@hotmail.com Cita recomendada: Ibarra, A. 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