{"id":1130,"date":"2023-06-29T12:00:00","date_gmt":"2023-06-29T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/?p=1130"},"modified":"2023-06-29T17:50:04","modified_gmt":"2023-06-29T17:50:04","slug":"procesos-de-separacion-y-conflictividad-conyugal-como-proteger-a-los-hijos-e-hijas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/procesos-de-separacion-y-conflictividad-conyugal-como-proteger-a-los-hijos-e-hijas\/","title":{"rendered":"PROCESOS DE SEPARACI\u00d3N Y CONFLICTIVIDAD CONYUGAL \u00bfC\u00d3MO PROTEGER A LOS HIJOS E HIJAS?"},"content":{"rendered":"\n<p>Gabriela M\u00e1rquez y  Janet Pallares<\/p>\n\n\n\n<p>\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\nEquipo t\u00e9cnico Interdisciplinario del Juzgado de\nFamilia de Trelew, Chubut\n\n\n\n<\/p>\n\n\n<p>M\u00e1rquez, G. y Palleres, J. (2023). Procesos de separaci\u00f3n y conflictividad conyugal \u00bfC\u00f3mo proteger a los hijos e hijas? &nbsp;<em>Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, 5<\/em>(1), 28-32. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.5.1.2023.529.28-32\">https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.5.1.2023.529.28-32<\/a><\/p>\n\n\n<p><strong>Resumen<\/strong>:\nLas relaciones conyugales en los sistemas familiares, suelen llegar su fin a\ntrav\u00e9s de procesos de crisis, los cuales presentan\nniveles de violencia variables dependiendo la situaci\u00f3n, requiriendo de la\nintervenci\u00f3n judicial para su reorganizaci\u00f3n. Los hijos e hijas en com\u00fan,\natraviesan procesos emocionales que suelen invisibilizarse viendo relegados sus\nintereses y demandas, debiendo acomodarse a la nueva realidad familiar, con\nconsecuencias en sus desarrollos psicoevolutivos. \u00bfC\u00f3mo evitarlo?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras Claves<\/strong>: Procesos de crisis conyugal, Violencia familiar, Hijos e hijas, Coparentalidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p> En el presente art\u00edculo se abordar\u00e1n diferentes aspectos relativos a los procesos de crisis conyugales y las consecuencias sobre los hijos durante dicho proceso y la separaci\u00f3n Esta \u00faltima, en ocasiones tambi\u00e9n cargada con altos niveles de violencia y exposici\u00f3n de los hijos a las disputas entre los adultos, los cuales intentan una organizaci\u00f3n sin lograr separar el rol parental del matrimonial. En ello, los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes atraviesan diversos procesos psico emocionales evidenci\u00e1ndose distintos indicadores que denotan las consecuencias de un divorcio o separaci\u00f3n conflictiva, que ha flagelado y expuesto a los hijos a situaciones de violencia producto de la disputa conyugal.  <\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello trae como consecuencia, por un lado que los hijos\ngeneren alianzas y tomen posici\u00f3n respecto a uno u otro progenitor e incluso\ndeban ser escuchados y\/o evaluados en instituciones judiciales respecto al\nriesgo, as\u00ed como tambi\u00e9n las capacidades de los padres para ejercer el rol parental\nde manera adecuada y por el otro lado, el aprendizaje de una modalidad de\ninteracci\u00f3n familiar que produce numerosas consecuencias en el presente de los hijos como a futuro, con posibilidad de reiterar modalidades\nrelacionales similares a las aprehendidas. <\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente se considera mencionar la relevancia de lograr\nevidenciar aquellas manifestaciones de los hijos, que en ocasiones suelen ser\nimperceptibles y en otras visibles, que deben ser abordadas de manera\ninmediata. Todo ello comprendiendo que la separaci\u00f3n como un proceso de crisis\nque da t\u00e9rmino a la uni\u00f3n conyugal no as\u00ed a la pareja parental, los cuales\nconjuntamente deber\u00e1n reorganizar la vida familiar en pos del bienestar de los\nhijos, sin continuar exponi\u00e9ndolos a la conflictiva adulta. <\/p>\n\n\n\n<p><a>Hijos e hijas expuestos a la violencia\nconyugal<\/a><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"341\" height=\"512\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/image-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1132\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/image-1.png 341w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/image-1-200x300.png 200w\" sizes=\"(max-width: 341px) 100vw, 341px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En el marco del trabajo diario de evaluaci\u00f3n de contextos familiares, se ha revelado que en un gran porcentaje de parejas que se encuentran judicializadas por violencia familiar, si bien evidencian la crisis en la interacci\u00f3n, sostienen la uni\u00f3n familiar en funci\u00f3n de los ideales sociales esperados, manifestando seguir adelante por los hijos y las expectativas de la crianza conjunta. <\/p>\n\n\n\n<p>El hogar familiar es\nconsiderado el mejor lugar para el desarrollo y cuidado de un ni\u00f1o o ni\u00f1a, sin\nembargo no resulta un ambiente sano cuando mam\u00e1 y pap\u00e1 se encuentran en crisis\ncomo pareja, crisis que implica discusiones, insultos, descalificaciones,\npudiendo escalar a agresiones de tipo f\u00edsico Situaciones que, si bien manifiestan\nmuchas veces \u201cestaban en otra habitaci\u00f3n\u201d, \u201cestaban durmiendo\u201d, \u201cdiscutimos\ncuando no est\u00e1n\u201d, los ni\u00f1os y ni\u00f1as son destinatarios de las situaciones de\nviolencia, del clima de tensi\u00f3n y de los sentimientos que ello promueve, con\nconsecuencias a nivel psicol\u00f3gico, f\u00edsico y emocional. Los padres en ocasiones,\nse encuentran inmersos en sus propias dificultades, ignorando los indicadores\nque los ni\u00f1os presentan, producto de las consecuencias de la violencia. Seg\u00fan\nMarmo (2018), una manera de comprender las\nconsecuencias de la separaci\u00f3n de un matrimonio, es considerar el riesgo,\ndefinido como cualquier rasgo, caracter\u00edstica o exposici\u00f3n de un individuo que\naumente su probabilidad de sufrir una enfermedad o lesi\u00f3n, para el sistema familiar<\/p>\n\n\n\n<p>Los\nda\u00f1os pueden manifestarse en diferentes \u00e1reas del desarrollo de los ni\u00f1os:\nalteraciones en la conducta, en el plano vincular, en el desempe\u00f1o de sus\nactividades escolares y extraescolares, modificaciones en el estado de \u00e1nimo,\nconductas reactivas a la situaci\u00f3n, desafiantes, auto lesivas, de fuga, entre\notras. Asimismo, existe el riesgo de que puedan aprender modalidades\ninadecuadas de vinculaci\u00f3n, que tiendan a una interacci\u00f3n conflictiva y\/o\nagresiva.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa violencia se aprende? <\/p>\n\n\n\n<p>Las familias son las representantes de la cultura. Los padres son aquellas figuras de referencia principal de un ni\u00f1o en crecimiento, representante de lo que est\u00e1 bien y lo que est\u00e1 mal. As\u00ed, son el sistema nuclear que acoge y ense\u00f1a lo que se debe y no en los tiempos que vivimos. \u00bfQu\u00e9 pasa con las modalidades de interacci\u00f3n violentas? Aquellos hijos que han crecido expuestos a \u00e1mbitos con modalidades de vinculaci\u00f3n disfuncionales, se encuentran en riesgo de aprehenderlas y reproducirlos en sus pares y a largo plazo en sus relaciones de pareja. Los hijos aprender\u00e1n lo que es una relaci\u00f3n conyugal, lo que es el amor y los modos de manifestarlo, por lo que, si crecen aprendiendo patrones de comportamientos violentos, hay probabilidades de que los reproduzcan. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1133\" width=\"333\" height=\"499\" srcset=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/image-2.png 273w, https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/image-2-200x300.png 200w\" sizes=\"(max-width: 333px) 100vw, 333px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Judicializaci\u00f3n \u00bfhijos expuestos como objetos de prueba en la conflictiva familiar?<\/p>\n\n\n\n<p>Las tem\u00e1ticas que involucran a la conflictiva familiar, se encuentran a menudo en los juzgados de familias, incluyendo a los hijos e hijas en las evaluaciones en situaciones de violencia de g\u00e9nero, violencia familiar, r\u00e9gimen de comunicaci\u00f3n, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante las entrevistas a los progenitores,\nsuelen exponer las crisis familiares\nque afrontan, y generalmente solicitan en modo imperativo y\/o a trav\u00e9s de sus\nrepresentantes legales, que sus hijos sean evaluados y participes del proceso. Resulta\nentonces que los padres en medio de sus separaciones destructivas ubican a los\nhijos como objeto de prueba, aun cuando ello los exponga a situaciones\nangustiantes, siendo que los hijos son sujetos con derecho propio. En tanto, la\nseparaci\u00f3n conyugal moviliza al sistema familia, en el plano emocional,\necon\u00f3mico y social, y las consecuencias depender\u00e1n del quehacer parental y su\nmanera de sostener y acompa\u00f1ar dicha ruptura.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto\ntrae controversias en las mesas de trabajo de los equipos interdisciplinarios,\nen funci\u00f3n de garantizar el derecho a ser o\u00eddo. Cabe mencionar que ni\u00f1os que\nest\u00e9n en condiciones de formar un juicio propio tienen el derecho de expresar\nsu opini\u00f3n libremente en todos los asuntos que lo afectan al ni\u00f1o, teni\u00e9ndose\ndebidamente en cuenta las opiniones del ni\u00f1o, en funci\u00f3n de la edad y madurez. Todo\nello, sin exponerlos \u2013 a\u00fan m\u00e1s \u2013 a la situaci\u00f3n de conflicto que se encuentra\natravesando, tanto en la etapa de separaci\u00f3n conyugal como en el\nestablecimiento de un r\u00e9gimen de comunicaci\u00f3n. En ocasiones con medidas\njudiciales que implican la exclusi\u00f3n o alejamiento de uno de los progenitores,\nprincipalmente el padre. <\/p>\n\n\n\n<p>En este punto, en las evaluaciones\nse incluyen, adem\u00e1s, las habilidades parentales, es decir aquellas referidas a la\nplasticidad de los progenitores a la hora de dar una respuesta adecuada y\npertinente frente a las necesidades de su hijo, de modo singular en la etapa\ndel desarrollo en que se encuentra. Esta plasticidad se encuentra basada en las\nexperiencias adecuadas del contexto social. Esto permite dirimir las situaciones\nconyugales de las que hacen a los roles de los padres, siendo esta segunda una\nnecesidad fundamental para el acompa\u00f1amiento de los hijos que se encuentran\nacomod\u00e1ndose a las circunstancias que suceden. <\/p>\n\n\n\n<p>Resulta importante mencionar que, con mayores o\nmenores expresiones de violencia, los hijos van participando directa o\nindirectamente de lo que acontece entre los padres. Escuchan, opinan, se\nposicionan, se generan alianzas, todo ello en funci\u00f3n de las etapas\npsicoevolutivas y las capacidades de entendimiento que dispongan. Una de las consecuencias es que afectan a la estabilidad y funci\u00f3n\neducativa de estas familias, el atrapamiento de los hijos en el conflicto de la\nconyugalidad\/pareja de sus padres, condicionado por la ruptura, el alargamiento\ny nivel de conflicto, gener\u00e1ndoles sentimientos encontrados de lealtad.<\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones son los operadores\njudiciales, peritos, jueces, quienes exponen el lugar en el cual los padres\nubican a sus hijos, emprendiendo constantes \u201cbatallas\u201d judiciales sin miras de\narticular estrategias que les permitan vivir en armon\u00eda. Deviniendo\ndemandas en nombre de los hijos, que en realidad los invisibiliza o no miden su\nrealidad. Y en toda la disputa, los ni\u00f1os quedan en medio. En consideraci\u00f3n, en los\nprocesos judiciales, los padres deben ser los responsables de aquellas\ndificultades que tienen como ex parejas y padres, sin ser los hijos ubicados en\nmedio de la disputa. Ya que la \u00fanica realidad en esa conflictiva es que los hijos\nobservan, a los seres que aman, que son sus padres, continuar las batallas en\nel espacio judicial.<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00e1 que rever las\ncircunstancias en las cuales los hijos deben ser convocados y si ello no\nresulta en detrimento de su salud mental que ya ha sido menoscabada durante la\ndin\u00e1mica en la cual se encontraban inmersos. \u00bfNo es una forma de violencia\ndicha exposici\u00f3n? Claro est\u00e1, que hay momentos judiciales en los cuales los\nNi\u00f1os, Ni\u00f1as y Adolescentes deben ser o\u00eddos ejerciendo su derecho como tal, no\ncomo una imposici\u00f3n de los progenitores de reafirmaci\u00f3n de la verdad. En\nconsecuencia, el ser escuchado es un derecho de los\nni\u00f1os y no una obligaci\u00f3n, en tanto habr\u00e1 que distinguir si es indispensable\ntomar contacto directo o acudir a una audiencia indirecta.<\/p>\n\n\n\n<p>Se considera resaltar\nque o\u00edr al ni\u00f1o, escuchar y tener en cuenta sus opiniones, como as\u00ed poner\ndebida atenci\u00f3n y tratar de distinguir lo manifiesto de lo latente. Descubrir\nla autenticidad de sus opiniones, es fundamental. Las cuales deben ser genuinas\ny no inducidas por una figura adulta.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta fundamental, a su vez,\nabordar el concepto de violencia indirecta pensada como aquella de la que los\nhijos son receptores, es decir, la violencia en sus diferentes modalidades es dirigida\nentre la pareja conyugal, pero con efectos a terceros: los hijos, dada la\ncohabitaci\u00f3n del sistema familiar. <\/p>\n\n\n\n<p>En las din\u00e1micas familiares\ndisfuncionales, las cuales se caracterizan, entre otras, de tensiones familiares,\ndiscusiones permanentes, estallidos de violencia en escalada, lo cual se va naturalizando\nal interior del sistema. Los hijos asumen aquellas modalidades para resolver\nlos conflictos entre sus pares, evidenciadose en dificultades en las\ntrayectorias escolares, peleas con sus compa\u00f1eros e incluso en los adolescentes\nson frecuentes las huidas del hogar, intentan permanecer mayor tiempo en sus\naparatos electr\u00f3nicos para abstraerse del conflicto y en situaciones de mayor\nextremo a la autoflagelaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>En tanto los ni\u00f1os peque\u00f1os generan\nfantas\u00edas, sentimientos de incertidumbre y de ansiedad que pueden derivar en\ncambios conductuales, trasladados a otros \u00e1mbitos como el escolar y relacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo descrito pareciera una\nsituaci\u00f3n de violencia, sino directa, perjudicando la armon\u00eda del sistema\nfamiliar, las rutinas que llevan adelante los hijos e hijas, las emociones que\nvan atravesando, atento a que son conflictivas que sufren en silencio por no\npoder decidir por los padres.<\/p>\n\n\n\n<p>Conclusiones.\nLa importancia de la prevenci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta fundamental que en los procesos de crisis que atraviese la pareja conyugal del sistema familiar, se piense a los hijos como participes inevitables de la conflictiva, pudiendo dar prioridad a lo que se encuentran vivenciando y sintiendo, pudiendo recibir acompa\u00f1amientos profesionales por diferentes organismos que abordan problem\u00e1ticas de esta \u00edndole. <\/p>\n\n\n\n<p>Los padres deber\u00e1n estar\nalertas a las manifestaciones de los hijos, que son producidas como\nconsecuencia de la exposici\u00f3n a la violencia y comprender que la violencia\nindirecta a los hijos tambi\u00e9n produce da\u00f1os en ellos. El sostenimiento de una\nfamilia en pos de que los hijos tengan a sus padres juntos, resulta perjudicial\npara los hijos en tanto se mantenga una din\u00e1mica de interacci\u00f3n disfuncional\ncaracterizada por el ejercicio de la violencia entre sus padres y en ocasiones\nhacia sus hijos. En ocasiones la omisi\u00f3n de los indicadores y manifestaciones\nque presentan los ni\u00f1os y adolescentes de acuerdo a su grado de madurez,\nrequiere de la intervenci\u00f3n de profesionales que puedan abordar de manera\nintegral el sistema familiar. <\/p>\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Asensi, L. F. (2007). Violencia de g\u00e9nero: consecuencias en los hijos. <em>Revista PsicologiaCientifica.com<\/em>, <em>9<\/em>(5). <a href=\"https:\/\/psicolcient.me\/uszf8\">https:\/\/psicolcient.me\/uszf8<\/a><\/p>\n<p>C\u00e1ceres Rivas, N. (2012). <em>Los buenos tratos a la infancia. Convenci\u00f3n internacional de los Derechos del ni\u00f1o<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.ohchr.org\/es\/instruments-mechanisms\/instruments\/convention-rights-child\">https:\/\/www.ohchr.org\/es\/instruments-mechanisms\/instruments\/convention-rights-child<\/a><\/p>\n<p>D\u00edaz Usandivaras, C. M. (1996). El ciclo del divorcio en la vida familiar. <em>Sistemas Familiares<\/em>, 15.<\/p>\n<p>Losada, A. V. (2015). <em>Familia y psicolog\u00eda.<\/em> Dunken<\/p>\n<p>Losada A. V. (2014). No te amo pero mis hijos si.<\/p>\n<p>Marmo J. (2018). Separaci\u00f3n y divorcio. Funciones parentales. <em>Actualidad Psicol\u00f3gica<\/em>, 436.<\/p>\n<p>Romero, F. (2020). Din\u00e1mica y cambios en familias de conflictividad media y alta judicializadas. Satisfacci\u00f3n y mejoras. Coordinaci\u00f3n de la Parentalidad. <em>IPSE-ds, 13,<\/em> 121-145.<\/p>\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p><em>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Esta revista es una publicaci\u00f3n semestral en espa\u00f1ol, arbitrada, de acceso abierto y licenciamiento&nbsp;Creative Commons; puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direcci\u00f3n electr\u00f3nica. De otra forma requiere permiso previo por escrito.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Gabriela M\u00e1rquez y Janet Pallares Equipo t\u00e9cnico Interdisciplinario del Juzgado de Familia de Trelew, Chubut M\u00e1rquez, G. y Palleres, J. (2023). 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