{"id":1023,"date":"2022-12-12T15:10:41","date_gmt":"2022-12-12T15:10:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/?p=1023"},"modified":"2022-12-12T20:50:52","modified_gmt":"2022-12-12T20:50:52","slug":"aspectos-a-reflexionar-sobre-la-pandemia-covid-19-en-relacion-a-la-practica-clinica-y-terapeutica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/aspectos-a-reflexionar-sobre-la-pandemia-covid-19-en-relacion-a-la-practica-clinica-y-terapeutica\/","title":{"rendered":"ASPECTOS A REFLEXIONAR SOBRE LA PANDEMIA COVID 19 EN RELACI\u00d3N CON LA PR\u00c1CTICA CL\u00cdNICA Y TERAPE\u00daTICA"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align:center\">Mtra. Carla Hern\u00e1ndez Aguilar<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\">Universidad Pedag\u00f3gica Nacional<\/p>\n\n\n<p class=\"p1\"><strong>Cita recomendada<\/strong><\/p>\n<p class=\"p2\">Hern\u00e1ndez, C. (2022). Aspectos a reflexionar sobre la pandemia COVID 19 en la relaci\u00f3n con la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y terap\u00e9utica. <em>Revista de Divulgaci\u00f3n Crisis y Retos en la Familia y Pareja, <\/em>4(2), 19-23. https:\/\/doi.org\/10.22402\/j.rdcrfp.unam.4.2.2022.451.19-23<\/p>\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia por COVID 19 se caracteriza por la sobresaturaci\u00f3n de informaci\u00f3n &nbsp;a partir de la cual m\u00faltiples audiencias intentaron darle sentido a las realidades vividas. Ese proceso comunicativo adem\u00e1s de informaci\u00f3n sirve de marco para reflexionar la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y terap\u00e9utica ante un acontecimiento desconocido en el cual, la concepci\u00f3n de salud mental fue interpretada conjuntamente por la sociedad y dicha comunidad profesional para orientar su quehacer. <\/p>\n\n\n\n<p>Palabras\nclave:\n\nPandemia, Covid 19, salud mental. \n\n\n\n<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CONTEXTOS\nINTERNACIONAL Y NACIONAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La contingencia sanitaria generada por el SARS-COV-2 ha tenido\nrepercusiones de todo tipo a nivel mundial. La vida cotidiana cambi\u00f3 y los desaf\u00edos\nplanteados por la salud mental a la pandemia, expusieron a nivel global la\nescasez de recursos para su atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro pa\u00eds, las p\u00e9rdidas de empleo, los fallecimientos, la desigualdad\ny la violencia de g\u00e9nero fueron el trasfondo a partir del cual especialistas en\nsalud, implementaron acciones para\natender la patolog\u00eda mental asociada a la pandemia: identificar\ny tratar s\u00edntomas emocionales (Poy, 2022), concebir \u201cel estr\u00e9s es parte de la\nvida cotidiana y el miedo una exageraci\u00f3n del pensamiento\u201d, \u201cpracticar <em>mindfulness<\/em>\u201d\n(Cano, 2022). Tambi\u00e9n refirieron\nque la ansiedad y la depresi\u00f3n se deb\u00edan a una gesti\u00f3n inadecuada de los\ntemores por lo que era necesario:\u201cdarse un respiro\u201d, \u201cver televisi\u00f3n y\nrelajarse\u201c, \u201ccontrastar la informaci\u00f3n con voces expertas\u201d, \u201cevitar que las\nemociones desagradables se intensifiquen para que los procesos l\u00f3gicos y\nrazonables no disminuyan\u201c (Cano, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>En\neste contexto surgieron tambi\u00e9n nuevos t\u00e9rminos como el s\u00edndrome de la caba\u00f1a\npara explicar la ansiedad que genera salir del confinamiento, el s\u00edndrome de la\ncara vac\u00eda para explicar el malestar psicol\u00f3gico al estar sin mascarilla ante\nlos dem\u00e1s, y la \u201cvisi\u00f3n de t\u00fanel\u2019 para explicar el riesgo a ver s\u00f3lo la\npandemia y cegarse a lo dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SOBRE\nCOMUNICACI\u00d3N SIMB\u00d3LICA <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La\nrelaci\u00f3n que las personas establecen consigo mismas y con su mundo es\ncomunicativa. Comunicar es hacer com\u00fan algo; y a su vez compartir los sentidos\nimplicados de lo que se comunica. Inicio con un fragmento de una conversaci\u00f3n\nque sostuve con una mujer en sesi\u00f3n, cuya madre muri\u00f3 por COVID 19, y como tal,\nrepresenta el punto de partida para este escrito:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201c\u00bfel duelo y luego?\u201d&#8230; \u201cEl tiempo pas\u00f3 y\nparece que no pas\u00f3 nada, me da miedo olvidar a mi mam\u00e1 y que se olviden lo que\nsucedi\u00f3\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>En\ncontraste con indagar el funcionamiento cerebral de la mujer, se propone una\nnoci\u00f3n de memoria colectiva como un proceso que se comunica a trav\u00e9s del tiempo\ny el espacio con artefactos y que reconstruye el significado que para cierto\ngrupo o sociedad tienen los acontecimientos del pasado (Halbawchs, 2012). La\nmemoria colectiva requiere de formas narrativas para mantenerse. La pel\u00edcula\nContagio (2011), fue un referente cultural que contribuy\u00f3 a colocar en el\ndiscurso p\u00fablico al H1N1 en el contexto del COVID-19. Pese al tiempo, ambas\ncomparten, aunque con diferentes ropajes la mortalidad, la econom\u00eda, las\nmascarillas, la desobediencia, el miedo, el distanciamiento social como forma\nde relaci\u00f3n y la <strong>met\u00e1fora de \u00edndole b\u00e9lico a partir de la\ncual se ha narrado la relaci\u00f3n del ser humano con un <\/strong>enemigo\ninvisible. <\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia por COVID 19 emergi\u00f3 en un\ncontexto de vulnerabilidad sanitaria en un mundo globalizado. Su cobertura medi\u00e1tica\nha convertido a los testimonios y exposiciones fotogr\u00e1ficas en recursos\nnarrativos; aunque como dijo la mujer con quien convers\u00e9, se desconoce cu\u00e1l\ntrama narrativa la mantendr\u00e1 en el pensamiento p\u00fablico y c\u00f3mo ser\u00e1 recordada en\nla memoria colectiva de la sociedad. <\/p>\n\n\n\n<p>Sea\nen un consultorio y fuera de \u00e9l, los seres humanos nos comunicarnos\nsimb\u00f3licamente. Sociedades y grupos entretejen eventos de su pasado com\u00fan en\nnarraciones. Nos vamos contando historias a nosotros mismos y a los otros sobre\nqui\u00e9nes somos y qu\u00e9 pretendemos. Al hacerlo, nos constituimos como personas,\ngrupos y sociedades:. \u00bfCu\u00e1les historias nos contamos sobre la pr\u00e1ctica cl\u00ednica\ny terap\u00e9utica?, Como grupo de profesionales de la salud mental, \u00bfA qu\u00e9 le\napostamos? <\/p>\n\n\n\n<p><strong>SOBRE SALUD MENTAL<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Escribir sobre la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y terap\u00e9utica\nen el contexto de la pandemia tiene dos objetivos: el primero, pensar en los\nprocesos comunicativos que constituyen a la sociedad. El segundo, repensar la\npr\u00e1ctica social que realizan psic\u00f3logos y terapeutas a partir de las\nrepresentaciones en torno a su pr\u00e1ctica profesional. Ambos nos colocan frente a\nla dimensi\u00f3n colectiva, no la propia, ni la de los dem\u00e1s, sino una en la que\nestamos todos (incluidos los psic\u00f3logos cl\u00ednicos y los terapeutas). Sirva lo\nanterior como marco de reflexi\u00f3n sobre la pr\u00f3xima pandemia de salud mental que seg\u00fan\nla OMS se avecina: \u00bfC\u00f3mo es que la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y terap\u00e9utica han estado\nm\u00e1s cercanas al modelo m\u00e9dico?, \u00bfQu\u00e9 tan individuales son los miedos?, \u00bfQu\u00e9\npodr\u00eda aportar la dimensi\u00f3n colectiva al pensamiento psicol\u00f3gico y terap\u00e9utico?,\n\u00bfQu\u00e9 es la salud mental?.<\/p>\n\n\n\n<p>Las definiciones sobre salud mental se han\ntransformado con el tiempo: desde la controvertida ausencia de enfermedad, la\nb\u00fasqueda del equilibrio del denominado bienestar biopsicosocial, hasta el\nllamado bienestar subjetivo. Adaptar al \u201cenfermo\u201d a su entorno sin visibilizar\nel contexto sociocultural fue lo que caracteriz\u00f3 a la perspectiva biom\u00e9dica. El\nplanteamiento de lo biopsicosocial excluye y fragmenta la complejidad de la\nsalud mental. \u00bfSomos naturales, luego psicol\u00f3gicos y luego sociales?, \u00bfCu\u00e1l\nesfera es primero? Esta perspectiva predomina es la que predomina en el pensamiento\nprofesional de psic\u00f3logos y terapeutas, sin que sea claro el significado de salud\nmental. <\/p>\n\n\n\n<p>En el 2010 la salud mental era un problema\nfinanciero, mientras que en el 2013 el criterio prevaleciente fue el de\nbienestar subjetivo. Como puede apreciarse, ambas &nbsp;formas de pensamiento se centran en el\nindividuo. A partir de 2016 la noci\u00f3n de justicia social permea la concepci\u00f3n\nde salud mental, y parafraseando a Dainius P\u00fcras,: \u201csin equidad social, no\nsirven la terapia ni los medicamentos\u201d. Estos cambios se relacionan con la\ntransformaci\u00f3n de la moralidad de las instituciones (Parker, 2000). Todo lo\ndicho por ellas queda atravesado por categor\u00edas de clase y de exclusi\u00f3n y cuando\npsic\u00f3logos cl\u00ednicos y terapeutas creen que sabr\u00e1n c\u00f3mo ayudar, validan lo\nanterior (Iba\u00f1ez, 2004).<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la ausencia de una definici\u00f3n\nabsoluta de la salud mental, lo que es distinto, in\u00fatil, improductivo,\nvergonzoso, diferente, marginal y escandaloso para la sociedad; aparece junto\ncon la ideolog\u00eda y el estigma con un trasfondo de moralidad. Palabras como depresi\u00f3n,\nansiedad, bipolaridad se usan a diestra y siniestra sin considerar los efectos que\nesto tiene en la poblaci\u00f3n. Cada vez hay un abuso mayor de diagn\u00f3sticos y patologizaci\u00f3n\nde la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Un tema imprescindible en esta reflexi\u00f3n\nes que tanto los psic\u00f3logos cl\u00ednicos y los terapeutas conciben la salud mental\ndesde una mirada de privilegio, \u00bfC\u00f3mo es que se asume que la ansiedad y la\ndepresi\u00f3n acontecen en todo el mundo y de la misma forma?, \u00bfC\u00f3mo es que la pr\u00e1ctica\ncl\u00ednica se concibe como rastreo de s\u00edntomas para luego cotejar en los manuales\nde psiquiatr\u00eda y de desarrollo humano, en los cuales los terrenos de la salud\nmental suelen estar escritos desde una mirada adultoc\u00e9ntrica, heteronormativa,\nblanca, anglosajona y de clase media?. O dicho as\u00ed, desde el privilegio cultural\nnorteamericano. \u00bfC\u00f3mo es que se nombran y asumen \u201cnuevas patolog\u00edas\u201d sin someterlas\na los conceptos b\u00e1sicos disciplinares de la psicolog\u00eda?.<\/p>\n\n\n\n<p>La representaci\u00f3n social de la psicolog\u00eda\ny el conocimiento popular de la salud mental han sido expuestos en los medios\nde comunicaci\u00f3n. La influencia del discurso m\u00e9dico repercuten en la\nvulgarizaci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico (Moscovici, 1984); por consiguiente, la\ngente se apropia de ese conocimiento y ve patolog\u00edas por todos lados. La ciencia\nse ha infiltrado en el pensamiento cotidiano, quien dice que s\u00ed es y que no es\nsalud mental es la autoridad del momento. Considerar que lo dicho por un\nexperto en los medios de comunicaci\u00f3n sea cierto, es relativo, recordemos que\nestos no s\u00f3lo comercializan informaci\u00f3n, tambi\u00e9n formas de mirar, formas de\nsentir e ideolog\u00edas y que es la misma cultura popular la que determina lo que\ndice la ciencia y al rev\u00e9s (Moscovici, 1984).<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a los s\u00edndromes de la caba\u00f1a, de\nla cara vac\u00eda y de la visi\u00f3n de t\u00fanel son descripciones que se han popularizado\nsin que exista fundamento te\u00f3rico que las argumente. Pese a ello, han promovido\nque cualquier elemento de la vida cotidiana pueda convertirse en enfermedad particularmente\nal anteponer la palabra s\u00edndrome. As\u00ed como si se tratar\u00e1 de criterios m\u00e9dicos,\ntodo ser\u00e1 depresi\u00f3n, ansiedad y estr\u00e9s, est\u00e9 \u00faltimo naturalizado en una sociedad\norientada a lo \u00fatil, a lo productivo, a la calidad, al estatus, a la\neficiencia, a la rapidez y a sobresalir. <\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la herencia del pensamiento\noccidental est\u00e1 presente en el discurso de los especialistas al separar la\nraz\u00f3n de la emoci\u00f3n. Se considera que las emociones deben \u201csacarse\u201d para alcanzar\nbienestar, aunque es mejor aclarar que lo que se aprecia en las personas son expresiones\ncorporales, sin que esto signifique que eso sea la emoci\u00f3n. Se les separa como\nbuenas y malas. En la cultura occidental las experiencias emocionales negativas\nson horrorosas, la tendencia que se tiene a considerar el malestar emocional\ncomo una enfermedad susceptible a medicarse tiene que ver m\u00e1s con nuestro\nsistema de valores que con el conocimiento cient\u00edfico en s\u00ed (Manesa y Ayuso; s\/f).\n<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, quedarse con la tristeza\nevita reflexionar el despido laboral de un trabajador en la pandemia en\ncontraste con asumir que algo en \u00e9l fall\u00f3 y que ahora tiene depresi\u00f3n como\ntodos. No se trata de un problema individual o de gesti\u00f3n de emociones, es un\nproblema a partir de una estructura social y de elementos simb\u00f3licos como los\nvalores. No mirarlo desde ah\u00ed, implica que en nombre de las emociones se\ndesproblematicen y despoliticen otros debates.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PARA REFLEXIONAR<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda muy interesante que psic\u00f3logos y\nterapeutas busquen interlocutores de otras disciplinas como la filosof\u00eda y las ciencias\nsociales para salir de la endogamia de la pr\u00e1ctica cl\u00ednica. Es importante que sus\nconocimientos como comunidad profesional, impacten en la construcci\u00f3n de\npol\u00edticas p\u00fablicas y discutan sobre la propia pr\u00e1ctica y el quehacer\ndisciplinar. A diferencia del trabajo con las psicopatolog\u00edas, incluir modelos\nm\u00e1s comunitarios en los cuales puedan apreciarse procesos en vez de s\u00edntomas. Un\ntema a considerar y que ni siquiera se est\u00e1 discutiendo en el gremio, es la\nfacilidad con la cual alguien se asume como terapeuta al haber cursado un\ndiplomado. <\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de pr\u00e1cticas que han seducido\na profesionales con su visi\u00f3n Disneylandia, el espacio terap\u00e9utico problematiza\nuna situaci\u00f3n, por lo que este trabajo invita a incluir en los di\u00e1logos\nterape\u00faticos una voz que grite la relaci\u00f3n entre salud mental y justicia\nsocial, otra voz que renuncie a dar soluciones descontextualizadas sin\nproblematizar a la sociedad, y otra m\u00e1s que nos recuerde participantes de esa\ndimensi\u00f3n colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La salud\nmental est\u00e1 en la conversaci\u00f3n de la sociedad, mientras la OMS actualiza su definici\u00f3n\nahora como derecho humano, el COVID 19 expone otro planteamiento: la\npermanencia de prejuicios, discriminaci\u00f3n y estigma. A\u00fan as\u00ed, considerar que ha\nemergido una nueva forma de sujeto social y de relaci\u00f3n puede abrir rutas de\njusticia social que elogien la lentitud, el placer del juego y resignifiquen lo\nhumano. Aqu\u00ed la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y terap\u00e9utica pueden adquirir sentido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REFERENCIAS <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cano, A. (25\nde febrero del 2022) <em>Salud mental. Crecen hospitalizaciones entre menores\npor problemas de salud mental. <\/em>La Jornada. <\/p>\n\n\n\n<p>Halwbachs, M.\n(2012). <em>Los marcos sociales de la memoria. <\/em>Anthropos<\/p>\n\n\n\n<p>Iba\u00f1ez,T.\n(2001). <em>Construccionismo y psicolog\u00eda. En Municiones para disidentes.<\/em>\nGedisa. <\/p>\n\n\n\n<p>Manesa, A. y\nAyuso, J.L. (s\/f) <em>Sobrediagn\u00f3stico y sobretratamiento del trastorno\ndepresivo mayor en atenci\u00f3n primaria: un fen\u00f3meno en auge.<\/em> Servicio de\nPsiquiatr\u00eda, Hospital Universitario de La Princesa, Madrid, Espa\u00f1a b\nDepartamento de Psiquiatr\u00eda, Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, Madrid, Espa\u00f1a. https:\/\/www.elsevier.es\/es-revista-atencion-primaria-27-articulo-sobrediagnostico-sobretratamiento-del-trastorno-depresivo-S02126567\n09005101 &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Moscovici, S.\n(1984). <em>Psicolog\u00eda social II.<\/em> Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>Parker, I.\n(2000). <em>La Psicolog\u00eda como ideolog\u00eda. Contra la disciplina<\/em>. Catarata.<\/p>\n\n\n\n<p> Poy, L. (27 de febrero del 2022). <em>Ansiedad y estr\u00e9s: secuelas principales de la pandemia en los menores.<\/em> La Jornada. https:\/\/www.jornada.com.mx\/notas\/2022\/02\/27\/politica\/ansiedad-y-estres-secuelas-principales-de-la-pandemia-en-los-menores \u00a0 <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicaci\u00f3n. Esta revista es una publicaci\u00f3n semestral en espa\u00f1ol, arbitrada, de acceso abierto y licenciamiento <em>Creative Commons<\/em>; puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su direcci\u00f3n electr\u00f3nica. De otra forma requiere permiso previo por escrito.<br><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Mtra. Carla Hern\u00e1ndez Aguilar Universidad Pedag\u00f3gica Nacional Cita recomendada Hern\u00e1ndez, C. (2022). Aspectos a reflexionar sobre la pandemia COVID 19 en la relaci\u00f3n con la <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/analisis\/aspectos-a-reflexionar-sobre-la-pandemia-covid-19-en-relacion-a-la-practica-clinica-y-terapeutica\/\" title=\"ASPECTOS A REFLEXIONAR SOBRE LA PANDEMIA COVID 19 EN RELACI\u00d3N CON LA PR\u00c1CTICA CL\u00cdNICA Y TERAPE\u00daTICA\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":1083,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1023"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1023"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1023\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1081,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1023\/revisions\/1081"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1023"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1023"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gipps.org\/revistaredes\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1023"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}